Secousse / The Sound Of Club Secousse Vol. 1

SecousseVV.AA.
“Secousse – The sound of club secousse Vol. 1”
Crammed Disc, 2010


Al aluvión de recopilatorios basados en los ritmos urbanos que tienen epicentro en el continente africano (Yes, we can – songs about leaving Africa, del sello alemán Out Here Records, o Tradi mods vs rockers, de la misma discográfica belga que edita el trabajo que nos ocupa) se le puede sumar este Secousse – The Sound Of Club Secousse Vol. 1. El coupé decalé de Bab Lee o Dj Serpent Noir, el kwaito de The Very Best con Mo Laudi, el kuduro de Puto Prata o Dj Vielo, Dj Anielson con Patcho Debenq, el funaná del caboverdiano Naty Kid, o los ritmos shonga de Thomas Chauke nos hablan de un África hedonista, ajena a la fatalidad y las realidades más mediáticas. Este es un escaparate de un continente que se sube al carro de la modernidad sin complejos. Y en el que late la moda fashion a imagen de la europea, los humeantesSecousse-pic puros y el champán a raudales, las gafas de Dolce & Gabbana, los coches deportivos último grito, y las coreografías lascivas, cuando no sensuales. Aunque bien es cierto que hay un predominio latente de la música electrónica, también hay una contada representación de música más orgánica, en la que a veces confluyen las programaciones (los angoleños Batida con Brâs Firmino, o el soukouss de Lutchiana). La tónica son las colaboraciones a dos bandas, con un invitado como protagonista, caso de los congoleños Kaysha con Anofela y Top One Frisson o los sudafricanos Tshetetsha Boys con Vuyelwa. El resultado se presta bastante equilibrado, y es difícil destacar la calidad de unos artistas por encima de otros. Decir que a falta de pesos pesados, tipo Salif Keita o Papa Wemba (algo que sin duda alguna no entra en la particular filosofía de este volumen), la antología cuenta con unos invitados excepcionales, los marfileños Magic System, autores de la popular y tan aclamada Premier gaou, que se escucha y baila en todas las discotecas del continente y de la diáspora. A Secousse se le podría considerar como una más que digna secuela de aquel álbum llamado Urban Africa Now, que editó el sello Trace hace casi una década. Eso si, dentro de lo que son las coordenadas de la “cultura de club” a la africana. crammed.greedbag.com l Relacionados  // Miguel Ángel Sánchez Gárate