Kontxi Lorente
“El otro lado” Sedajazz Records, 2023
La compositora y pianista Kontxi Lorente nos trae su cuarto disco, o quinto según contemos. Aunque nació en Pamplona y realizó sus estudios en la capital de Navarra, también se formó en Barcelona y desde hace muchos años se mueve junto a las grandes figuras del País Valenciano. Poco a poco ha ido reduciendo su formación de grupo, si en 2011 para su Mediterranean Sea se rodeaba de un cuarteto, en los siguientes álbumes, About me (2015) y Selected songs (2019) su grupo era el trío de jazz. El contrabajo de Alessandro Cessarini le ha acompañado en estos tres discos. Con el paso a trío se perdió el saxo del gran Vicent Macián y la batería de su paisano Gonzalo del Val se cambió por la del vizcaíno Borja Barrueta. Hace poco nos sorprendía en dúo, junto al saxo de Blanco Latino. Empatía, Sedajazz Records, 2022. Y ahora ha llegado el momento de quedarse a solas con el piano. “El otro lado” Sedajazz Records, 2023. Es de suponer, que todo pianista aspire en algún momento a componer para piano solo, otra cosa es que decida grabar las composiciones o no. En este caso Lorente ha apostado por entrar con discreción, con cuatro composiciones suyas, cuatro estándares y un tema de Brahms “arreglado” por ella, más justa no puede ser, cuatro y medio por cuatro y medio.
Intermezzo es esta composición a medias con el romántico alemán del siglo XIX con la que abre el disco. Una entrada discreta, sin adornos, una melodía que de la manera que la presenta Lorente podría servir para una preciosa canción de pop.
Mosaico (K Lorente) es un tema melancólico, como esa mirada suya en la portada del disco. De nuevo sin alardes, buscando esa sonoridad segura, dejando que cada nota tenga su espacio y pueda saborearse sin prisas.
Falling Grace (Steve Swallow) aunque ha trabajado solo con el piano, tiene el detalle de recoger la línea del bajo de Swallow para mantener la idea del tema.
A child is born (Thad Jones) no es fácil recoger todo el sentimiento de la trompeta de Jones y reproducirlo en la mano derecha. Pero Lorente tiene todo ese blues y más. Un tema precioso.
El siguiente tema es Para Marce (K Lorente). Como el mejor Mehldau, nos envuelve en atmosferas que parecen sencillas (por su melodía reconocible) pero que no sabes dónde te trasladan.
My one and only love (Guy Wood) parece que en cualquier momento va a entrar La Voz, pero no es necesario. Lorente nos recrea ese aire de película y además vuelve a presentar la canción sin adornos, como le gusta a ella, clara y concisa. Si tuviese que buscar un único adjetivo para este “El otro lado” me inclinaría sin duda por “limpio” todas las composiciones se presentan recién lavadas, sin ningún elemento que las “enturbie”
Sigue con otros dos temas suyos, El dogma y Todo lo que fuiste. En el primero mantiene ese aire melancólico (quizás debería decir intimista) que en caso de ser portuguesa hablaríamos de saudade. Pero en Todo lo que fuiste, un servidor cree reconocer aires de su tierra, y por un momento cree que el saxo de Josetxo Goia Aribe, va a entrar a acompañarla.
Para cerrar el disco Danny Boy (Edward Weatherley) la historia de esta composición es muy compleja, y la canción sirve tanto para los hinchas de futbol de algunos clubs irlandeses, como para imaginarnos los verdes prados de Irlanda o los preciosos paisajes de La Sierra de Aralar. Curiosamente, si dejas que el disco vuelva a empezar, Danny Boy y Brahms maridan perfectamente. + info | relacionados

