Erik Truffaz

eriktruffaz.jpg Erik Truffaz
Voll Damm Festival Internacional de Jazz de Barcelona.
Luz de Gas.
Barcelona 19 de noviembre del 2009.

No esconderé que el trompetista suizo es desde hace tiempo uno de mis músicos preferidos. Truffaz busca continuamente nuevos caminos musicales, y se le clasifique en el Nu Jazz, en el jazz electrónico o en otras cubetas que se nos ocurran, en el fondo siempre encontramos a un excelente músico y compositor. Venía al festival de jazz para presentar Paris, Blue Note 2008 (uno de los tres proyectos que ha lanzado al mercado al mismo tiempo) los otros por si no los conoces son Benares y Mexico. Pero vayamos con Paris, en el disco se acompañaba de la voz de Sly Johnson y para el directo recurrió, muy acertadamente a la batería de Pipon García.
Una sala llena con ganas de disfrutar de una propuesta original y en el escenario tres hombres con
sus instrumentos y sus máquinas, Sly que fue el protagonista de la noche, tiene una voz que llega a cualquier nivel que se proponga, desde voces de ultratumba, a sonidos guturales de niño de tres años, todo sale de su garganta, y además lo gesticula, lo trabaja, lo mezcla con las grabaciones (por algo es el beatboxer de Camilla y está en formaciones de raperos como Saïan Supa Crew), en el otro extremo con la misma fuerza física Pipón García, solo en un par de temas recurrió a sus máquinas (para grabar algún loop y trabajar sobre él) pero la mayor parte del concierto el hombre trabajaba con laseriktruffaz_slyjohnson.jpg

cuatro extremidades y conseguía ritmos que te dejaban traspuesto, Truffaz en medio del escenario, discreto, trabajando mucho mas con la electrónica que no con la trompeta, pero eso si, cuándo entra la trompeta, no es para gritar, siempre para susurrar frases, ideas, para transmitir sensibilidades. Empezaron con Ma Wyatt igual que en el disco, después volaron libres fuera de guión durante dos o tres temas, para volver con Come Togeteher (segundo tema del trabajo)  y demostrar que se pueden hacer versiones donde se aportan ideas sin destrozar nada, la manera en que se movía el trompetista suizo entre las notas del mítico tema de los Beatles es para que se le deje ya un sitio fijo en la historia de la música, revisaron todo o casi todo Paris (estuvieron dos horas) y todavía le quedó tiempo a Johnson de dedicarse unos veinte minutos a jugar con las voces del público y a bromear presentando a sus compañeros de escena, mucho mas reservados. Toda una sorpresa la vitalidad de este hombre que se resistía a abandonar el escenario como si fuese su inicio en estos menesteres. Para un servidor una de las noches más interesantes de este festival que se nos va marchando. www.eriktruffaz.com. Relacionados // Fotos: Néstor Nocibcnconcerts.com . Texto: Candido Querol