Celesta (1982-1987)

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“Recopilatorio de Celesta” (1982-1987) Karonte 2023

Reconozco que nunca había escuchado este grupo de música, ni conocía a sus dos principales compositores, son de esas gratas sorpresas que nos da, de tiempo en tiempo, la música.
Pedro Ojesto (piano) y Jaime Muela (flauta y saxos) son las dos caras que aparecen en la portada. Y será Ojesto quién nos conducirá hasta los ochenta para tratar de entender mejor una música que debería estar en las mismas cubetas que ocupan los discos de gente como Jorge Pardo, Javier Colina o Carles Benavent.
Creo que no tuvisteis el éxito que merecíais.
La verdad es que eso pienso yo y muchos colegas, porque éramos bastante innovadores, en aquella época cuando había algún evento musical un poco diferente, íbamos tres grupos Dolores, nosotros y Guadalquivir. O Jorge Pardo con su grupo, fiestas de Radio 3 y cosas así íbamos nosotros. Hicimos tres discos y ninguno de los tres se pudo editar.
¿Porqué, casi cuarenta años después, se editan estas composiciones?
Porque el sello discográfico que lo edita, Karonte, con quién he estado desde que comenzaron, reconoce la validez de la propuesta, porque, como te decía hay un grupo de gente (más o menos reducido) que sí que ha valorado nuestra propuesta. Otra gente ha tenido más repercusión mediática, pero no puedo quejarme, porque yo siempre he podido editar mis posteriores trabajos hasta ahora. Es una recopilación de Celesta (que ya es hora que se haga) pero por mi parte tengo editados como catorce discos. Como grupo fue un periodo muy corto, luego Jaime y yo nos separamos, cada uno hizo su carrera particular, hasta que el año pasado Jaime desgraciadamente murió y yo aquí sigo. Desde antes de la pandemia ya tenía la idea de sacar este material de Celesta y la verdad es que Fernando Rosado siempre ha estado por la labor y le estoy muy agradecido.  
Si te parece, viajaremos hasta los ochenta para situar al lector y más tarde volveremos al siglo XXI para ver en que andáis los componentes de Celesta.
Dice José Manuel Gómez “Gufi” en las notas del disco, que ser músico de jazz en Madrid en tiempos de la Nueva Ola y la Movida, no era fácil. ¿Os considerabais músicos de jazz?
En aquella época, los músicos de jazz en Madrid, que no era igual que en Barcelona, éramos músicos que hacíamos música improvisada, y nosotros nos considerábamos músicos de jazz. Unos con más formación, otros con menos, unos con más técnica, otros con más arte y desparpajo. Eso era ser músicos de jazz en Madrid. La generación anterior a la nuestra eran los músicos que tocaban en el Whisky Jazz, Iturralde, Vladi Bas e incluso David Thomas que tocó con nosotros. Igual que había tocado con Tete Montoliu. Gali (José Antonio Galicia) que también estaba con nosotros eran una generación anterior a la nuestra. Un núcleo muy limitado, la nueva generación, la nuestra estábamos más cerca de la fusión que del be bop, era el tiempo en que Miles (Davis) habría esos nuevos caminos de la fusión. Clónicos por ejemplo estaban más cerca de Ornette Coleman o incluso At Ensemble of Chicago. Celesta también coincidió con las propuestas de ECM.  
Sí, yo os consideraba más cerca de Clónicos que no de Guadalquivir.
Éramos equidistantes, nos gustaba lo que hacía Clónicos, pero nos gustaba más pensar en jazz europeo. Gali fue el responsable de iniciarnos en el flamenco, tenía un grupo con un trompetista alemán, Manfred Shoft, La Tolea, Gerardo Núñez, Cañizares. De ahí Jaime Muela y yo decidimos hacer un grupo más personal y nació Celesta, un poco equidistante a todo lo que pasaba en aquel momento.  
He revisado el programa de jazz entre amigos que os dedicó Cifu junto a Richard Krull, a quién tampoco conocía.
El tema era la composición, como venía la inspiración, de dónde salían los títulos, etc.
Hablabais de una composición tuya que aparece en el disco, San Antolín, comentando que estaba inspirado en las fiestas de ese pueblo.
Me llevé al equipo de Jazz entre Amigos al pueblo de San Antolín (Navas de Riofrio-“Las Navillas) para la entrevista.
¿Llegasteis a tocar en alguna verbena popular?
La verdad es que sí, pero en Andalucía, en alguno de los pueblos blancos de Cádiz, nos salían bolos, que eran como verbenas, nos lo gestionaba la única oficina que había en Madrid dedicada al jazz, se llamaba La oficina de Nelson y contrataban a Jorge Pardo, Guadalquivir, Pedro Ruy Blas o nosotros. Jaime Muela y yo todavía estuvimos en Guadalquivir durante un año, incluso hicimos una gira por Polonia tocando temas nuestros y suyos. 
Otra composición que comentabais era Susurros de Jaime Muela. Un tema que reflejaba la observación de la naturaleza, unos pinares concretamente. (Pinar de Valsaín) La flauta de Muela creando ambientes oníricos. Casi acercándoos a sonidos ECM de la época, ¿no?
Era lo que nos gustaba, esa idea de ECM de mezclar cosas muy diferentes. Keith Jarrett que era su estrella y nuestra guía. Eso mezclado con que ya estábamos muy pendientes de lo que hacían en España Paco y Camarón. Dolores tuvieron la suerte de entrar con ellos y nosotros estábamos ya alrededor. No llegamos a hacer jazz flamenco, más tarde yo me juntaría con El Bola, Parrilla, Colina y ya sí, pero eso vendrá después.
También comentabais M30 y me gustó mucho tu descripción de cómo surgió.
La M30 era algo nuevo, de pequeño yo había jugado al fútbol allí. En aquel tiempo yo escuchaba también rock sinfónico, y había un disco de King Crimson que se llamaba Larks’ Tongues in Aspic, con una parte muy cruda (me la ejecuta) como un atasco de coches y de repente se desatasca todo.
En el programa, en la batería está Toni Moreno y en las percusiones Tarik Banzi, supongo que además del grupo oficial, teníais otros músicos según los bolos.
Celesta tuvo como tres formaciones, la primera con José Antonio Galicia, David Thomas, Jaime y yo, cuarteto. Grabamos un disco en el estudio de Félix Arribas (batería de Los Pequenikes) TAO. Luego otra formación más cercana a Weather Report con Pepe Pereira (bajo) y Paco García (batería) otro cuarteto y luego ya la última época, ya nos gustaba tanto el jazz como el flamenco. Ahí estaba Tony Moreno, el baterista discípulo de Elvin Jones, con el que todavía colaboro.  De hecho, hay un tema de Tony que se llama Code, un tema muy experimental, con un video de Nueva York. Han ido pasando diferentes músicos, los únicos fijos éramos Jaime y yo. 
Más tarde en los 90’ tuve otro grupo que se llamaba Solar, con Joaquín Chacón, Guillermo McGuill y Manuel Calleja, era un grupo más enfocado al jazz de ECM. Metheny, John Abercrombie, al final acabé dedicándome al flamenco. 
Marisa es otro tema tuyo que me gusta mucho como se desarrolla, la importancia de nuestra música con la libertad del jazz. Y aunque hay inicios de flamenco, es como si no quisieseis que se notase demasiado.
Al flamenco le teníamos mucho respeto, lo que ocurre es que después, a mí me ha ocurrido que el flamenco me ha enseñado a tocar. Me ha enseñado a tocar con la sangre, con las tripas.
Alternáis sin dificultad temas de larga duración como TAO o Marisa, con temas de 3 minutos como La Libélula, el caracol y la luciérnaga. Pero en general apostabais por desarrollos largos.
Sí, esos temas eran reflejo de nuestra afición a músicas más impresionistas. Incluso Jaime Muela y yo, tuvimos un trío con Richard Krull (durante un año) que tocábamos música de Béla Bártok y de Debussy, y composiciones nuestras con dos pianos y una flauta, muy experimental. 
Danzas (J Muela) también es una composición que bebe de diversas fuentes, me gusta el tempo, esas percusiones y esos ambientes que recuerdan a los programas de Félix Rodríguez de la Fuente.
¿Escribisteis o has escrito composiciones para bandas sonoras?
Eso más adelante, en aquella época, estábamos centrados en nuestra propuesta. Después con Joaquín Chacón sí que montamos una empresa de música para vídeos.
En Pedro Ojesto trio veo que estás con Josemi Garzón (contrabajo) del que comenté hace unos días su último trabajo y Bandolero, uno de los percusionistas más solicitados de la escena actual.
Los formatos, hasta antes de la pandemia, tenían cierta estabilidad, pero ahora las condiciones son otras. En un principio tenía el grupo a mi nombre (quinteto, sexteto) con Josemi, músiocs flamencos, como Parrilla, Francis Pose (contrabajo). También tuve un trio de jazz con Pose y José Vázquez Roper (Batería) Después ya me lie con el grupo de flamenco jazz, salió mi primer disco Lo mejor que tengo, 1998. Y ya salió el grupo Flamenco Jazz Company, con Fernando Favier (batería) y Josemi Garzón como base. A partir de la pandemia los formatos de cinco y seis músicos eran inviables económicamente, a partir de ahí empecé a trabajar diferentes formaciones, más flamencas, a veces baile. Bandolero hoy en día no está tanto conmigo. Por ejemplo, ahora en otoño saldrá un disco nuevo y aquí estoy con Guillermo McGuill. Un directo en Café Central. Ahora ya el grupo es Pedro Ojesto Flamenco Jazz Company. También tengo un dúo con Enriquito (trompeta) “Jazz Jondo”.
No conozco los circuitos madrileños, pero me da que como ocurre en Barcelona, sois muchos músicos magníficos y poco público con ganas de descubrir cosas. ¿Me equivoco?
No creas que haya poco público, lo que pasa es que no hay muchos locales. Y los pocos que hay tienen muchas dificultades económicas para subsistir, pagan poco y aun así les es difícil subsistir, sobre todo por el tema fiscal. Cualquier músico si tiene que cobrar un cache bajo, o es autónomo para hacer factura, lo que no todos pueden ser, o hay alta de la seg. Soc. y deducción de IRPF, y el bolo se queda en nada. Si los locales que programan música tuvieran unas ayudas o facilidades, en concepto de protección cultural, no creo que les faltase público.
Y acabamos charlando de muchas otras cosas, con un músico que hay que seguir más de cerca para saber dónde le va a llevar esta fusión de músicas que lleva dentro. Esperaremos su nuevo trabajo para comentarlo, seguro que merece la pena. + info

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