Raúl Sainz de Rozas
999, Errabal Jazz, 2024
Raúl Sainz de Rozas es un compositor y guitarrista bilbaíno del que ya comentamos en esta web su anterior trabajo Short Stories del grupo Organizing.
Pero mejor que sea el mismo Sainz de Rozas quien nos comente su recorrido musical
Hice guitarra clásica, en aquella época no existía Musikene. Los jazzistas éramos gente muy extraña, todo lo que trabajábamos era de oído y los solos usando el cassette. Pero más tarde ya pude tomar cursos de Jazz con guitarristas como Joe Pass, Carlos Gonçalves y Kurt Rosenwinkle.
Mi primer proyecto fue Pork Pie hat con Santi Ibarretxe, Víctor de Diego, Carlos Yohn, Gente que sigue en la brecha. Después nos metimos a formar Infussion, que tuvo una carrera larga, con muchos premios. Hicimos televisión. Después monté otro grupo de tríos y cuartetos, estuve tocando con un violinista polaco que se llamaba Tomek Czyzewsky. Más tarde un septeto. Hasta que llegamos a lo que ya conoces, Organizing.
En Organizing, había tres versiones y cuatro composiciones tuyas, que has vuelto a incluir en este 999. Pero con la sonoridad de estas nuevas instrumentaciones.
Organizing se grabó en directo, en un solo día (dos tomas y a elegir) este último 999, es un trabajo más personal, dónde me doblo las guitarras. Lo tenía pensado en la pandémia, pero se coló Organaizing.
Por el camino se ha quedado el hammond de José Luis Canal, has cambiado el saxo y añadido otros músicos, que iremos presentando.
¿En directo que músicos te acompañan?
Los conciertos en directo de Organizing, han tenido un sonido más tirando hacia Peter Bernstein, con el sonido característico de hammond y guitarra. Con Nine, nine, nine, no hemos tenido bolos. Salió hace unos meses, y lo voy a tratar con calma. El año que viene sería con saxo, con José Luis Canal (pero al piano) contrabajo, sería un grupo diferente.
La portada del disco me encanta, ¿es idea tuya?
Si, el fotógrafo se llama, Yoshimura Ramón es gallego y me gusta mucho como trabaja, esta foto, en concreto, es de un reportaje que le había hecho a Francisco Remiseiro un escultor gallego que te recomiendo. Ha sido un placer conocer a ambos, y es importante que desde la música podamos apoyar a artistas de otros campos.
Pués si te parece vayamos con las canciones.
Diciembre. Con guitarra acústica. Me da la sensación de que, más que jazz, escucho músicos de pop de los ochenta.
Si, Diciembre fue el primer tema, tiene la ingenuidad de mis 18 años, aunque lo compuse de mayor. Tiene influencias del rock sinfónico, Génesis, pero también estudios de Bach. No hay nada jazzistico. Pero me pareció un tema muy redondo para empezar.
MIC MIC, nos vamos mucho más atrás, El Coyote y Correcaminos. No vamos a juzgar la violencia. Pero esa guitarra eléctrica también dispara con fuerza. Y el bajo, la secunda bien.
Es un homenaje al Coyote, que desde siempre ha sido una figura que me encantaba (siempre perdiendo, peor siempre volviéndolo a intentar) Cuándo tenía 12 o 13 años, ya tenía una camiseta con el Coyote y su TNT. Es el tema funky del disco. Ahí, está Cesar Giner, un bajista valenciano, que ahora vive aquí cerca y me parece un bajista extraordinario. Al saxo Andrej Olejniczak, a quién seguro ya conoces.
Olga decir. Dos guitarras, ¿por qué?
Te refieres, a que están dobladas. Necesitaba que una hiciese el acompañamiento. El tema va con una guitarra y está grabado en estudio con batería y bajo a la vez. Y luego el solo lo metí por encima. El disco me apetecía que fuese con mis ideas. En directo tendré que contar con otro guitarrista o un pianista. La idea de doblar guitarras, no es nueva, lo ha hecho Frisell en Ghost Twon, y en otros discos, lo ha hecho también Scofield, Metheny y el bajista Jaco Pastorius.
Paisaje con lluvia. Muy curiosos los cambios, al quitar el saxo y entrar la mandolina. Y de nuevo el bajo, cambia todo.
En Organizing es el tema más fusion, a la hora de tratarlo le pedí a José Luis que fuera más espacial. Los bajos se hicieron con hammond, pero después hay mucho sintetizador. En el disco de ahora, hay como tres o cuatro guitarras, luego la melodía la lleva el bajo. La guitarra le dobla. La mandolina es otro detalle interesante. Alberto (Rodríguez) había trabajado conmigo ya en Infussion y quería que estuviese en este disco. Me gusta que tenga un toque a música sud americana. En mi juventud escuché muchos conciertos de esta música.
O será el mismo Steve Swallow de quien versionas su Falling Grace llevado a guitarra.
Es un tema solo a guitarra, escogí un bajista, pero fue el que me salió. Habíamos tocado diferentes temas suyos en otras formaciones. Me gusta mucho este tema, hay dos versiones que son maravillosas, una de Jim Hall y Pat Metheny y otra que conocí antes, de Lyle Mays que me gustó un montón. Ahí salieron muchas cosas que tiene uno dentro. Al tocar guitarra sola, estás como desnudo.
Lo primero que me llamó la atención de este disco, fue el cambio continuo de formación y sobre todo de instrumentos, con sus diferentes aportaciones.
Muchas gracias.
Después viene Samba do Lidia, ¿qué es tu hija, no?
Siempre me ha sorprendido esa capacidad de los compositores de pensar en alguna persona, cosa o sentimiento y a partir de ahí crear una composición.
O al revés, a veces sale primero la gallina que el huevo, en este caso primero fue hecha la composición. Por ejemplo en Pasaje con lluvia sí que fue como tú dices. Mi hermano estaba pasando un mal momento, y este tema salió pensando en él y por eso se lo dediqué. Pero esta samba ya la tenía compuesta, se la dediqué a mi hija, y como estudia piano y ahora está aprendiendo jazz, a ver si un día la toca.
Buen trabajo de Juan Luís Castaño en esa introducción de batucada. Y después Andrej Olejniczak al saxo y Cesar Giner al bajo conduciendo esa música maravillosa. Para dejarte que te recrees en admirar a los grandes guitarristas brasileños.
La bossa nova y yo hemos crecido juntos, tuve una influencia de una amiga de mi madre que era argentina y me llevaba a escuchar aquí en Bilbao a grupos y cantantes buenísimos de sud américa, y disfrutaba un montón.
Seguimos con Lord Castle, dedicada a Eduardo Castillo.
Eduardo Castillo es un amigo que murió, es un homenaje a Joe Pass, grabada a trío, hay un momento que se dobla la guitarra, pero un momento solo.
Con esa sección rítmica con el contrabajo de Javier Mayor y la batería de Castaño, para derretirse de placer.
Es un tema clásico, el objetivo es homenajear a Pass a quien tuve la suerte de conocer y que fuese profesor mio un tiempo.
Esta mañana en tu Facebook has colgado un video precioso de una danza que me ha parecido asombrosa. ¿Has compuesto alguna vez música para danza?
He compuesto música para teatro, para una obra que se estrenó en La Haceria.
Seguimos con unas variaciones sobre Alice in Wonderland. Y esa afición a los temas de la imaginación. ¿Cuánta música clásica hay aquí?
Cuándo la estudias, la clásica te enseña mucho, el trabajo en dúo, el trabajo de matices. Quería que fuese una cosa más barroca, que hubiese interactuación entre las dos guitarras. Fue una època en que me empeñé en cosas muy precisas. Me pongo condiciones muy estrictas.
Y llega el tema que da título al disco, aunque ahora lo expresas en letras, Nine, Nine, Nine.
De repente esa vena punky. Esas distorsiones, el saxo de Olejniczak gritando quiero ser libre, voces que podrían ser en alemán. Los Einstürzende Neubauten llamando a las puertas del averno ¿A qué viene esto?
Es mi lado punky, todos los tenemos. Hay influencia de mis gustos juveniles, el disco blanco de Beatles, Pink Floyd y su caja registradora, todo eso me gustaba mucho. Añadir elementos sonoros de la calle. Y cuando descubrí el free jazz, me pasó como con la pintura abstracta, siempre me ha llamado la atención. Un tema loco, cortito pero loco. Andrej al grabarlo me preguntó si podía hablar, y se dedicó a meter su mensaje en polaco que da la sensación de que es un submarino ruso que se hunde. Él, dice: «esta vida es muy ràpida, aprovéchala»
Vals de las nubes calladas, tu guitarra vuelve a traer la paz.
¿Cuándo reivindicaremos los valses sud americanos en vez de los austriacos?
Vuelvo de nuevo al clásico y al románticismo. Podría spensar que es de Tarrega (con todos mis respetos) procuré que tuviese una melodía sencilla y un contrapunto difícil. No tiene jazz, hay compañeros de clásica que me la piden para sus trabajos clásicos.
Y para terminar, otra vuelta de tuerca. Al faro, el violín de Bitchiashvill y el contrabajo de Javier Mayor acompañándote a dar un paseo por el swing más fresco que pueda cocinarse ¡Delicioso postre!
Exacto, la compuse a los 17 años, pero no me entraba en ninguna formación. Y ahora era el momento, hace unos cuatro años en la escuela llevo un combo de manouche y entonces decidí cambiarle el aire. Reinhardt es otro de mis referentes, y pensé que estaba bien hacerle un homenaje. Al contar Nika Bitchiashvill al violín (con ese solo) y Javier Mayor al contrabajo, conseguimos acercarnos al manouche, aunque no soy un especialista.
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