44ª Setmana de Música Antiga de Mataró
44ª Setmana de Música Antiga
6-29 de noviembre, 2026. Mataró (Barcelona)
Impulsado por el músico Joan Vives i Bellalta, la Setmana de Música Antiga de Mataró llega a su 44ª edición, siendo en esta ocasión el poder expresivo de la voz en el Barroco su máximo protagonista en la mayor parte de la propuesta de su cartel.
En la música hispánica la voz cobró especial atención en el género del tono humano, etiqueta que en los siglos XVII-XVIII dio nombre al conjunto de canciones de temática amorosa con acompañamiento continuo de un instrumento solista, las cuales versaban sobre los dones y desaires del amor y todo su espectro de sentimientos confrontados como el desengaño, el duelo o los celos. El arpa fue uno de los instrumentos para el que se escribieron más tonos humanos, como mostrará el recital de Manuel Vilas junto a la mezzosoprano Lydia Vinyes-Curtis (Intrigues de Cupido), rememorando ante todo el repertorio de Juan Hidalgo (1614-1685), músico vinculado a la Corte Real de Felipe IV y su heredero Carlos II.
Este autor será también retomado por el Trio Affetti, además de algunos trabajos de otro maestro de la Capilla Real de Madrid como Mateo Romero (1575-1647), más influido por la tradición franco-flamenca, y los del guitarrista José Marín (1619-1699), adaptadas para viola de gamba y clavicémbalo. Por ende, en su concierto no faltarán tampoco las menciones a Diego Ortiz (1510-1570), Antonio de Cabezón (1510-1566) y Francisco Fernández Palero (1533-1597), restacando del cancionero de música colonial Un juguetico de fuego, el cual refleja el modo como se entendían los tonos humanos al otro lado del Atlántico.
El arpa volverá a ser central en El Laberint d’Ariadna, la propuesta que ofrecerá Hirundo Maris, el dúo formado por Arianna Savall y Petter Udland Johansen, revisando algunos mitos griegos y otras muchas referencias del imaginario simbólico y espiritual que, a lo largo de la historia de la humanidad, se han servido del don evocador del arpa para establecer un puente de contacto entre el mundo divino y el terrenal: desde la sagrada consagración que se le atribuía en la antigua cultura babilónica a las artes terapéuticas del bíblico David para aliviar de su insomnio al rey Saúl, hasta la típica iconografía de los angelotes con arpas recurrentes entre sus rollizas manos, tal y como muchos pintores los representaron en los frescos italianos.
Fuera de España, precisamente, el vehículo musical de los affetti alcanzó su máxima culminación en Italia a inicios del siglo XVII a través del cultivo de la denominada seconda prattica, esto es, la composición de obras breves que priorizaran sobre todo la expresividad emocional que se destilara de los textos cantados, rompiendo con las rígidas normas del contrapunto renacentista. A partir de entonces, la música dejaba de ser un mero soporte de la polifonía para adquirir la independencia de un arte propio, pero con la condición de que los instrumentos aprendieran a cantar como lo haría una voz humana. Lejos de sustituirla, los instrumentos tenían que emularla, acentuando los cambios de registro, las inflexiones, los suspiros, los ornamentos prosódicos, las risas, los llantos, etc.
Ésta era la filosofía estética que imperaba en la casa del Duque de Mantua cuando llegó Peter Paul Rubens (1577-1640) en el año 1600 en calidad de pintor de la corte, tiempo durante el cual parece ser que coincidió con Claudio Monteverdi (1567-1643), por entonces maestro de la Capilla del Duque. El Cor Ciutat de Mataró, bajo la dirección de Jordi Lluch, planteará un diálogo entre Rubens y Monteverdi (Affetti: Sons i colors a Mantua) a partir de cartas, tratados y madrigales de la primera mitad del siglo XVII.
Paralelamente al movimiento musical en Italia, en Dinamarca, Christian IV (1577-1648) encarnaba a un soberano que, a pesar de gobernar con mano de hierro durante siete décadas, también fue un gran impulsor de las artes, incorporando a su corte a famosos músicos de fama internacional como Heinrich Schütz (1585-1672), John Dowland (1563-1626) y muchos otros de procedencia italiana, cuyo repertorio ha sido expresamente seleccionado por Alarona Ensemble (Italianità a la danesa) para esta 44ª edición de la Setmana de Música Antiga que tendrá lugar en la Capella dels Dolors de Mataró, a excepción del concierto del Trio Barroc del Cafè y Núria Sanromà (Voci di fiato), enmarcado en la ermita de Sant Miquel de Mata.
Iván Sánchez-Moreno | +Info | Relacionados | Fotos: Pere Masramon y Gemma Villegas

