Álvaro Martinete. “A tu memoria Miguel”
Sandaru. SFB El Dorado. 29 del 10 de 2026
El guitarrista granadino Álvaro Martinete venía a ofrecernos un concierto con dos mitades claramente diferenciadas. Mientras que en la primera parte se dedicaba a homenajear a Miguel Ochando, fallecido el año pasado. En la segunda, nos mostraba parte de su último trabajo, “Sonido de mi guitarra”.
Michel Ochando fue un guitarrista que, aunque solo grabó un disco, “Memoria”, está considerado un verdadero maestro a la hora de interpretar algunas de las composiciones más emblemáticas de la guitarra flamenca.
Comentaba Martinete, en la entrevista que adjuntaré al final del artículo; que había escuchado comentar a varios guitarristas, que solían tocar versiones de Ochando en lugar de las originales, por considerarlas mejores técnicamente.
Pero vayamos con lo ocurrido en la Sala Sandaru.
Empezaba Álvaro Martinete su recorrido por la obra de Ochando, pero con la bonita sorpresa de que apareciera la imagen de Ochando tocando una granadina proyectada en el fondo del escenario. Sale Álvaro Martinete entre el público, tocando la guitarra de pie, y se dirige al escenario para que poco a poco las guitarras de ambos maestros se fundan en un único sonido. La granadina “A tu memoria” incluida en este disco suyo. No debe ser fácil tocar igualando con lo que ocurre en la imagen. ¡Muchas horas de trabajo!
Siguió con una zambra, y fue un placer escuchar esa limpieza de sonido que menciona Martinete en esa entrevista que te comentaba. La zambra, cuentan que se hizo famosa por ser imprescindible en las bodas gitanas, con esos aires tan festivos.
Seguía el granadino con una guajira de Mario Escudero, y todos los aires cubanos impregnaron con delicadeza la sala.
Seguía Martinete repasando el disco y llegaba ahora la famosa “Rondeña” del maestro Ramón Montoya. Para cualquier aficionado a la guitarra, esta composición está en lo más alto del trono flamenco. Aunque la hemos escuchado muchas veces, Martinete supo darle (seguramente por imitación de Ochando) un aire; quizás más lento, posiblemente más lírico, con un resultado único.
Y si hablamos de composiciones únicas, no podía faltar el famoso “Zapateado” de Esteban Sanlúcar (que abría el disco en cuestión). El zapateado está considerado como el palo más antiguo del flamenco, todavía no había cante, solo guitarra y percusión (baile).
La segunda parte fue un cambio importante, llegaron composiciones nuevas, de este “Sonido de mi guitarra” que venía a presentar, y, la guitarra ganó velocidad y se fue olvidando de la parte más emotiva (y por lógica, más pausada) que había dominado la primera parte.
Empezaba, con la taranta “Torre de la vela 7” con la que consiguió el Bordón Minero en el Festival de Cante de Las Minas en 2021. Toda la tragedia de ese toque reflejada en la guitarra del granadino.
Seguía con una bulería por soleá, “Acera del Darro”. Falsetas preciosas, ritmos saltarines, y vuelos de gran imaginación.
Siguió con todo un destello de virtuosismo con unas alegrías, “Montijo” y unas bulerías de fin de fiesta, no sin antes, pedir un fuerte aplauso para Miguel Ochando. + info

