Roberto Fonseca / Akokan

roberto-fonseca.jpg Roberto Fonseca
"Akokán"
Harmonia Mundi / Enja Records, 2009

Akokán significa corazón en lengua yoruba.  Este es el nombre con que uno de los mejores pianistas latinos de la escena actual ha bautizado a su segundo trabajo discográfico en solitario.  Para muchos es el pianista que acompañó a la desaparecida voz de Ibrahim Ferrer y también a la gran diva cubana Omara Portuondo, sin embargo este joven cubano ya lleva doce años desarrollando su proyecto personal. Pudimos disfrutar de él en su anterior Zamazú (EnjaRecords, 2007), donde se consagraba ese estilo particular en el que el cubano une en una comunión sobrecogedora, el virtuosismo con la emoción. Ahora, con más corazón, si cabe, este hijo del Vedado –el barrio más cultural de La Habana– lanza esta exquisita joya de trece cortes dedicado a quienes más han influido en su vida. Retazos inspirados en sus vivencias interpretados de un modo insólito en el piano. Dicen que no se le puede comparar a nadie, aunque haya bebido de todos los grandes. Confiesa que el primer álbum que escuchó fue Standards de Keith Jarret y que no sabría con quien quedarse entre Miles Davis, Bill Evans, Dizzy Gillespie o Jaco Pastorius. Después de dos años de silencio, Fonseca se lanza a producir personalmente este trabajo con un repertorio puramente pianístico y en formato de cuarteto con sus músicos de siempre: Javier Zalba, Omar González, Ramsés Rodríguez y Joel Hierrezuelo. No necesitó más de cuatro días para grabarlo en los estudios Egrem de La Habana. Pura libertad creativa, química y la capacidad de trasladar la fuerza de su directo al estudio de grabación. El resultado es simplemente mágico. Un disco para escuchar una y otra vez, dejándote envolver por una atmósfera de pura pasión. Con la participación de la cantante de Cabo Verde Mayra Andrade y el guitarrista norteamericano Raúl Midon, Akokán no se parece a nada y Fonseca, a nadie.//MariaJo López Vilalta (La Morocha)