Peret / Festival del Mil.lenni

peret-auditori-def.jpg Peret.
XI Festival del Mil.lenni
L´Auditori. Barcelona
11 de febrero de 2010

Llegó el viento del norte a Barcelona, dando a la noche del jueves el apodo de gélida. Aún así, un surtido plantel congregado a las puertas de la Sala Pau Casals de L´Auditori, parecía saber que dentro, se iba a caldear el ambiente. Algo lógicamente impepinable.

Teóricamente, Peret Pubill Calaf nos presentaba su último disco, De los cobardes nunca se ha escrito nada (Universal, 2009). No me pregunten ustedes el porqué, pero sabía yo que, a estas alturas, el mestre iba a hacer lo que le viniese en gana. Si conseguir llevar a cabo un concierto tiene su mérito, lograr hacer una fiesta en la que todos se sientan en familia, eso, señoras y señores, eso es un prodigio. Y para ello, hay que tener muchas tablas y cualidades innatas. A saber: libertad, alegría, vitalismo, honestidad, proximidad, desorden, adaptabilidad, capacidad de comunicación y adaptación…

Peret habló mucho, pero se le escuchó atentamente sonrisa en ristre. Se le fué el santo al cielo en algunas de sus letras, siendo el primero en reírse junto al respetable. Cuidó y dejó cuidarse por unos invitados que, en un principio, no sabían que iban a ser subidos al escenario. Con dos horas y veinte minutos, a Peret no se le echó el tiempo encima. Simplemente, le faltó tiempo.

Arrancando, no podía ser de otra manera, con Soy la Rumba. Siguiendo con el políticamente oportuno Que disparen flores. El primer santo al cielo de El Jilguero.

De repente: «Que suban tres amigos que se llaman igual. ¿Dónde están que no los veo? ¿Dónde están Los Manolos?».

Un tremendo garrotín junto a La Chana; veinte años sin bailar en un escenario y una rodilla hinchada que daba miedo verla. Ella dándolo todo: «Gracias a este hombre, el único que me ha hecho bailar rumba». Los pelos como escarpias.

El señorío del Tío Toni: «Te acuerdas de esos eternos viajes en coche para hacer galas en Madrid. ¡Cómo pasa el tiempo germà!».

Que suba Joan Manuel. Y Serrat: «Ya me extrañaba a mí tanta generosidad. Me llama Pere el otro día. Que si quiero dos entradas… ¡Qué bien hacéis los gitanos eso de que trabajen los demás!». El noi de Poble Sec se arranca con Me´n Vaig a peu. Y risas y más risas. El Rascayú, otro santo al cielo con el Jalamandrú, La fiesta no es para feos, Una lágrima

El responsable de sala da orden de encender luces. Me lo puedo imaginar: « ¡Nene!, da luz de sala que estos no se van». Y el mestre, únicamente junto a su guitarra, nos regala El Mig Amic.

En algún momento, uno de los músicos afirmó que ensayar es de cobardes. De los cobardes nunca se ha escrito nada, y yo aquí, dándole a la pluma. Relacionados  www.myspace.com/peretoficial  www.festivalmillenni.com // Juanjo Peña Martí .