Maga Magalí Datzira en el BAM
20.09.2024 Festival BAM, Pl. Reial de Barcelona
El pasado 20 de septiembre, en el marco del Festival BAM de la Mercè, la barcelonesa Magalí Datzira presentó su álbum recién salido del horno, La salut i la bellesa (Bankrobber, 2024). Es su LP más largo publicado hasta la fecha y lo estrenó para una ocasión muy especial: las fiestas de la Mercè de Barcelona, la patrona de la ciudad. Aunque en anteriores publicaciones Datzira había lanzado sus discos coincidiendo con el solsticio, esta vez lo hizo en pleno cambio de estación. En esta ocasión, a la cantante y contrabajista la acompañaban: Vernat (guitarras), David Gimeno (batería), Biel Roca (piano y teclados) e Iscle Datzira (saxo).
La Plaça Reial estaba bastante llena para disfrutar del concierto al aire libre, y aunque no siempre es fácil lograr un buen sonido en este tipo de espacios por los muchos factores que influyen, el espectáculo fue mejorando a medida que el sonido se ajustaba. También vimos a los artistas más cómodos a medida que avanzaba la actuación.
Datzira tiene un don. O tres, o cuatro. Sin duda el de cantarle a las situaciones complejas de la vida de una forma ligera, es uno de ellos. Además, su voz me resulta muy familiar. Y tiene algo muy especial también que es el de jugar con las melodías y las palabras: acelera, ralentiza y a veces se vuelve ininteligible, utilizando su voz como un instrumento más, lo que realmente es.
La artista eligió para empezar el evento su tema homónimo al título del álbum La salut i la bellesa, un tema que combina la letra en inglés y catalán, interpretada con delicadeza. Si bien en su versión grabada Mr. J. Medeiros rapea en una parte del tema, para el directo, escuchamos a la artista a la voz y al contrabajo acompañada de toda la instrumental.
Siguió con Gerani, una letra que combina la cotidianad: “la vida, sushi, cervesa i matí, gerani” que nos puede trasladar a la sensación de una mañana de sábado en casa y la profundidad: “plora, plora i l’univers em devora”. Así es Datzira, capaz de mezclar lo mundano con lo existencial.
También incluyó el tema 1 o 1000, un tema con base de cuerdas y con una dinámica tonal menor que genera una atmósfera introspectiva. “1 o 1000 anys, per què vaig sempre al mateix parany?”, cantaba la artista. Más canciones: ¿Se puede crear un tema de desamor desde la autenticidad y la vulnerabilidad, pero en tonos humorísticos e irónicos? Así es 2h32, uno de mis tracks favoritos. Hi ha un abisme también encajó en la propuesta de la artista. Un teclado suave, una batería que va entrando poco a poco para dar paso al contrabajo de la artista. Ella mastica ligeras las palabras en este tema. “Em confonc entre el nom i el verb, entre amor i estimar, entre la mosca i volar: hi ha un abisme i no el veiem”. Música y poesía.
Datzira también tuvo ocasión de tocar el bajo eléctrico, con el que puso base a varios de sus temas. Fue el caso del tema He sortit a córrer, un tema jazzístico. Hasta ahora no se había mencionado, pero sus raíces con el jazz que la ha visto crecer están muy presentes en sus temas.
Con este segundo álbum en solitario, Magalí Datzira deja claro que su arte sigue evolucionando, sin olvidar sus orígenes, al menos de momento. + info | relacionados | Fotografía: Clara Ruiz

