CIA. Flamenca Inés Rubio
CAT. Ciutat Flamenco, 26 del 10 del 2024
La bailaora Inés Rubio, nació en Reus, y en su formación artística, ha ido pasando por Barcelona, Sevilla y Madrid. Actuando en diferentes países como Rusia o Japón (en este último ha estado impartiendo clases)
Para la presentación del espectáculo “Florecer” venía acompañada de Antonio Santiago “Ñoño”, a la guitarra y responsable de la dirección y composición musical de dicho espectáculo. En el cante; el jerezano Juan de la María y el barcelonés Luis de la Fefa. En las percusiones Paco de Mode.
No puedo adentrarme en el concierto sin expresar mi disgusto con el sonido que tuvimos que soportar, público y músicos. Es incomprensible que en un festival de esta categoría, hubiese esos problemas de sonido que destrozaron parte del concierto.
Soy un admirador del trabajo de Paco de Mode, esas percusiones en los discos con Mezquida y Chicuelo me parecen excelentes, pero en este concierto se metió el sonido grave de su cajón en mi estómago y era difícil disfrutar de nada de lo que ocurría. Todo el volumen era excesivo y además Juan de la María en los últimos temas de la noche tuvo que cantar con un micro estropeado, daba la sensación de que iban a salir chispas en cualquier momento.
Por supuesto que los músicos no tienen culpa de todo esto, pero el público tampoco.
En un rincón del escenario el Ñoño, empezaba por bulerías, un tema bonito que deja claro su categoría como solista. En el otro rincón Inés Rubio había montado un pequeño atrezzo, con sus perchas, vestidos etc. Cantaba Juan de la María por soleá y ponía toda su alma, ya desde un principio. Se iría alternando con Luis de la Fefa, toda la noche. Los primeros taconeos de Rubio advertían de que la noche iba a ser de flamenco clásico, nada de danza contemporánea, después de la originalidad del día anterior en el SAT, este Ciutat Flamenco quería contentar a todos los públicos.
La guitarra volvía a entrar bonita, creando ambiente, con esos tangos de Granada. Ahora la percusión se escuchaba un poco mejor, y la fiesta estaba en pleno apogeo. Mientras el Ñoño nos deleitaba una vez más con su toque y Rubio repartía claveles por el frente del escenario, canciones trágicas se iban sucediendo “amoratado por los golpes que me dio esta vida” Guitarra y cajón conduciendo el tema, el baile, expresando a su manera esas sensaciones. Canciones muy cercanas a lo que fue ese nuevo flamenco sobre todo de Ketama. Los cantaores ejercían también de palmeros acompañando a la percusión de De Mode. Una mezcla de canción – bulería que tan buen resultado ha dado siempre. En el otro extremo Rubio iba alternando el baile con escenas en que parecía querer mantener una comunicación con el público mediante sus gestos o expresiones más que con el baile, no acabé de entender esa parte. Volvía el Ñoño a ponerse serio con una serrana que templaba con acierto. Después por soleá, pero aquí el micro del cantaor ya empezó a fastidiarnos. Una pena porque Juan de la María estaba con muchas ganas y con mucha fuerza. Seguirían unos tangos que cantó el joven Luis de la Fefa y bailó muy bien y con un gran pulso Rubio. Las letrillas populares de Lorca querían brillar entre tanto chisporroteo de cables, pero no lo conseguían. Las preciosas falsetas del Ñoño y el baile de Inés Rubio salvaban la situación. Esperemos que en otra ocasión este grupo pueda demostrar esa fuerza que tiene. + info | relacionados | fotos: Maud-Sophie

