ÖLIVIAS
Que baixi el cel (Microscopi, 2024)
Isabel Arts y Clàudia Batllebó, integrantes de ÖLIVIAS, lanzaron en abril su álbum “Que baixi el cel” (Microscopi, 2024), una obra que explora temas profundos como el duelo, la muerte, la vida y la libertad, tanto a nivel musical como lírico. Este álbum, según relatan las artistas, surgió del dolor compartido por la pérdida de personas muy queridas y de Olivia, una perra que inspiró el nombre del dúo. La muerte se presenta aquí no solo como un fin, sino también como un cambio y una transformación. ÖLIVIAS abrazan todas las formas de tratar este tema, desde la oscuridad hasta la luz, mostrando que ambos extremos pueden convivir en armonía.
El álbum abre con “Oliveras”, donde un violín apenas perceptible y sonidos de la naturaleza crean una atmósfera única. Las voces se integran paulatinamente, combinándose con samples y elementos electrónicos que impregnan todo el álbum de un toque épico con tintes de folk. La letra reflexiona sobre la naturaleza y el ciclo de la vida: «Debajo del olivo cae el fruto marchito y triste. Dime, ¿por qué cantan los pájaros?». ÖLIVIAS nos muestran que, al igual que cantamos “nanas” al nacer, podemos también cantar a la muerte, entendiendo esta como parte natural de la vida.
“Res del cel” continúa con una línea épica, donde un sample inicial nos lleva a esperar con ansias el estribillo para volver a escucharlo. Violines melódicos en las estrofas y una energía que recuerda al grupo Iron, crean una combinación poderosa. La letra evoca esperanza, la vida y la introspección de una forma muy metafórica con frases como “quién busque al infinito, que mire hacia dentro” y “el cielo está dentro de ti”. Hay que escucharla.
En “salm”, ÖLIVIAS dicen mucho con pocas palabras. Aquí, el fuego aparece como elemento central, arrasando y purificando. La combinación de sonidos electrónicos y percusiones nos transporta a un ambiente místico, casi como un aquelarre, pero siempre anclado en lo contemporáneo gracias al uso de sintetizadores.
“Cova de sal” aborda el dolor desde una perspectiva visceral. Con una percusión que recuerda a algún tema del último álbum de Rosalía y el uso de samples, la canción describe el dolor de una migraña, aunque también puede interpretarse como un dolor emocional o espiritual por la pérdida. La voz distorsionada añade un toque de misterio, haciéndola a veces ininteligible, pero profundamente emotiva. Pelos de punta.
El tema titulado “()” es un enigma en sí mismo, tanto en su título como en su estilo. Con influencias de Cocorosie quizás y tonalidades asiáticas creadas a través de sintetizadores, la canción evoca el ciclo de la vida con la frase «que la primavera vuelve, cada año». Es un tema poderoso, pegajoso y bailable que se destaca como un hit en el álbum, si se me pregunta.
En “la mesura del peix”, el dúo sigue jugando con distorsiones vocales, samples, teclados y violines. Las segundas voces cobran protagonismo, mientras la letra reflexiona sobre el agua como símbolo de transformación, tal y como decía Descartes, “no te puedes bañar dos veces en el mismo río”.
“Good lord”, el único tema en inglés, empieza con voces enlatadas que apenas se comprenden. Con una melodía que resuena al góspel, aunque interpretada con una sola voz y acompañada de sonidos electrónicos, la letra habla del destino y nuevamente utiliza la metáfora del agua.
El álbum cierra con “Sad bach”, una tierna y triste melodía tejida con piano y voz. La canción habla de la pérdida inesperada y esa despedida que nunca llegó: «Te marchaste sigilosa con la colada a medio hacer».
En resumen, “Que baixi el cel” es un álbum que, desde la introspección y la vulnerabilidad, transforma el dolor en arte. ÖLIVIAS nos invitan a un viaje emocional que, aunque nace del duelo, encuentra la luz en la aceptación y en la belleza de la vida misma. La espera por escucharlas en directo y ver cómo plasman toda esta intensidad sobre el escenario es, sin duda, emocionante. Ya han hecho algunos directos y también hay algunos programados que podréis encontrar en los enlaces a continuación. + info | Imagen: Alfonso Blanco Santos

