Yerai Cortés. Guitarra Coral
Paral·lel 62. Festival de jazz Barcelona. 13 del 11 del 2024
La sala del Paral·lel 62 se llenó de un público joven que no siempre podemos ver en los conciertos de flamenco. El guitarrista Yerai Cortés (Alicante 1995) goza de gran popularidad entre un público joven que conoce su relación con C Tangana, director de la película La guitarra flamenca de Yerai Cortés, este detalle, unido a la cancelación del concierto de Cortés en este mismo festival en 2023. Fueron suficiente motivo para que el público llenase con ganas la sala del Paral·lel.
Presentaba el guitarrista, un formato muy original, su guitarra y (voz) junto a María Reyes, Triana Maciel, Nerea Domínguez, Elena Ollero, Salomé Ramírez y Macarena Campos en las palmas, taconeo y voces.
El evento duró una hora clavada, pero ni faltó ni sobró tiempo para esta tremenda puesta en escena, vestuario y peluquería, performance y, como no, interpretación musical. Yerai Cortés estuvo muy bien acompañado de inicio a fin por estas seis cantaoras que acompañaron la guitarra al cante y palmas.
Una ejecución tan milimetrada, tanta y tanta velocidad, pero tanta templanza a la vez, cambios de ritmos y melodías casi imposibles hacían aplaudir al público con un entusiasmo increíble. Además, la puesta en escena, con juego de luces y sombras, conseguía que cada tema fuese una escena a fotografiar.
Anunciaba Joan A. Cararach que este concierto era una primera colaboración del Festival de Jazz Barcelona con el Sonar, otro motivo para que el abanico del público que te comentaba se incrementara.
Empezaban con unos verdiales, “Moderno y canastero”, dejando claro desde un principio su apuesta por actualizar lo clásico.
Las voces fueron una sorpresa agradable, y lejos de recrear otro 2.0 de las famosas voces búlgaras, estas mujeres venían a demostrar el porqué de este formato tan original.
Y ahí estaba la guitarra flamenca de Cortés, arrancando por malagueñas, que ejecuta sin acompañamiento. Después vendría el taranto “Por tu silencio lloro”, que acompañaron los coros de las seis mujeres y por el medio se coló la voz del mismo Cortés, un tema a medio camino entre el taranto tradicional y ese flamenco “quinqui” que parece volver a estar de moda.
El público emocionado, el juego de luces, muy sugerente. Después de la oscuridad total con que habían terminado el tema anterior, un foco indirecto sobre Cortés introducía las primeras falsetas de la hermosa farruca, “Farruk”, este palo es ideal para el baile, y aunque las acompañantes no ejercen de bailaora, sus palmas, voces y taconeos, hicieron que la farruca brillara con mucha fuerza.
Siguieron con un romance, la guitarra se volvía traviesa, aires lorquianos se adivinaban en el horizonte.
Para contrarrestar llegaba la negra seguiriya “Frágil como una bomba” arrancaba Cortés con falsetas preciosas y el compás bien marcado se adueñaba de la sala. A falta de cante, el taconeo certero aportaba detalles preciosos.
Quiso acordarse de su tierra con unas Alegrías de Alicante. “Ni en los cafés parisinos” la falseta de Diego del Gastor y letras originales con una certera puesta en escena de estas seis mujeres con muchas tablas, encendían la noche.
Y seguíamos de fiesta, unos tangos muy morunos “Lirili”, unas bulerías antiguas y para terminar unas rumbas. Si el local hubiese sido otro, en estos últimos tres temas, más de una se hubiese arrancado a bailar. Buena señal. + info | Fotos: Joan Cortès

