Trio Tico
«Pensaments» Microscopi, 2026
El guitarrista ampurdanés Carlos Coronado me comentaba en una entrevista del 2024 con motivo de su primer disco, «Flamenco mediterráneo«; que además de sus propuestas personales, tenía un trío junto a Guillem Soler (bajo) y Jordi Modelo (percusiones); una formación, en que esa música mediterránea que tanto le interesa se fusionaba con el jazz con gran facilidad.
Este «Pensaments» Microscopi, 2026, viene a corroborarlo. Se llaman Trío Tico, os presento su disco.
Los pensamientos, esas flores tan coloridas que alegran los inviernos de nuestras latitudes, han servido de motivo para el encuentro entre la música del Trío Tico, los versos de Arnau Sargatal (que aparecen en el libreto, ya que la música es instrumental) y las nueve acuarelas que ha pintado Lluís Bruguera (con unos colores preciosos que desafían la realidad)
¡Pero vayamos con la música!
Además del trío, participan en el disco, el clarinetista Xavi Molina, la violinista María Cuatrecasas y Carlota Bruguera al violonchelo.
El primer tema es «Joia«; las percusiones nos invitan a seguir ese ritmo que te atrapa, pero no tarda en aparecer el bajo y trae cambios; ahora es la guitarra quien se atreve a revolverlo todo, al final el trío bien fusionado retoma la melodía del principio. Buena presentación de los tres instrumentos, que han sabido brillar por igual.
«Entusiasme» presentación del tema por parte del trío, y aparece el clarinete de Molina, que se convierte en líder de un cuarteto que mira hacia un folclore abierto, sin fronteras. La guitarra creativa y universal.
«Passió» es un tres por cuatro en que la violinista María Cuatrecasas nos pasea por recuerdos de épocas festivas, noches de verbenas entrañables. La guitarra se lucirá con falsetas flamencas, que siempre han compaginado bien con estas músicas de baile, ¡a la pista!
En «Tendresa» pasamos a quinteto, además del violín, aparece el chelo de Carlota Bruguera, y como ya habrás adivinado por el título, y la incorporación del chelo, la música es intimista, acariciadora, con ese aroma de nuestras hierbas del Mediterráneo. Un tema para escuchar en soledad.
En el siguiente, «Serenor«, vuelve a destacar el chelo, inventando una melodía de la que irán saliendo y entrando el resto de músicos. Si investigas por atrás, encontrarás el bajo de Soler construyendo una línea muy interesante.
Vuelve el clarinete en «Nostàlgia«. Ejerce de solista, mientras que el trío base la escuchó muy cercano al jazz francés del siglo pasado. Es un tema con un desarrollo muy rico, me gusta mucho. No sabes en ningún momento por dónde va a evolucionar.
La verdad es que conociendo los discos de Coronado, en el primer tema buscaba esa guitarra más flamenca, pero a medida que avanza el disco, me he olvidado totalmente, el trío navega en aguas de mayor amplitud. En este «Misteri» vuelve a sorprenderme el bajo, que busca expresiones nuevas y difíciles de etiquetar.
Ahora los seis músicos nos ofrecen «Dualitat«, y ahora sí que vuelvo a pasear por el Mediterráneo, pero no sabría precisar en qué lado me encuentro.
Para acabar, «Jardí«, después de ocho temas con nombres de emociones, nos damos cita en este jardín lleno de «Pensaments» de todos los colores posibles y el sexteto (de nuevo al completo) se despide con música de fiesta. No para bailar, sino para escuchar y llenar el cuerpo de buenas sensaciones. Un disco para escuchar repetidas veces y descubrir nuevas emociones en cada ocasión. En cualquier país con un mínimo de gusto musical, se los rifarían en los festivales. + info

