Juan Carlos Romero
«El que va conmigo y yo» Karonte, 2024
El compositor y guitarrista Juan Carlos Romero, ha tardado nueve años a volver a grabar. No tendría nada importante que decir y ahora sí que lo tiene y mucho. Como él mismo reconoce en los textos del disco, «Creo que al componer lo hago para entenderme mejor, para explicarme mejor y en este trabajo os confieso una gran liberación emocional y también un cierto alivio en la mochila que cada uno carga mientras está vivo».
En 2015 nos regaló aquel maravilloso “Paseo de los cipreses” en el 2010 “Agua encendida” ambos con Karonte. Y ambos con reseña de un servidor en esta tu web. ¡Ahí lo dejo, por si quieres profundizar! Pero vamos ahora con esta maravilla.
Ha querido el maestro fusionar dos mundos igual de atractivos, el del flamenco, con su guitarra y un póker de cantaores muy bien escogidas y escogido, y el de la investigación, acercándose a composiciones que transitan fuera del flamenco. Pero ha sabido Romero, con mucho acierto, mezclarlas entre ellas, para que suenen igual de personales, creando un ambiente mixto muy acertado.
Empieza el disco con una bulería para su madre (recientemente fallecida) El pañuelo de mi mare. Al cante Israel Moro y Carmen Molina y el bajo de Manolo Nieto, que nunca falla en ningún disco. Aunque solo sea en un tema. Una bocanada de frescura para empezar. Pero de repente llega Oleaje, y no te da tiempo a sorprenderte ni a preguntarte nada, es tan bella que solo puedes dejarte acariciar por esas olas cargadas de sensualidad. Es la primera de las colaboraciones con el Trío Arbós. Juan Carlos Garvayo (piano) Ferdinando Trematore (violín) y José Miguel Gómez (violonchelo), pura poesía.
Vuelve el flamenco, por soleá, Y se abrió la tierra, dedicada al maestro Manolo Sanlucar, y con el título en relación con la muerte del hijo de Sanlucar. Una introducción muy larga y trágica de la guitarra hasta que llega La Macanita y nos echa encima toda la tragedia que había anunciado la guitarra.
Nostalgia y vino, son unos fandangos de Huelva, hay una introducción preciosa de guitarra sola, saliendo de la estructura típica y después las voces (creo que en este caso son Marina Heredia y Carmen Molina).
Con Ausentes, volvemos al trabajo con el Trío Arbós, parece ser que primero Romero grabó la guitarra y después el maestro Garayo hizo los arreglos para el trío. El resultado espectacular, Música sin etiquetas. Delicada y elegante.
Volvemos a las bulerías, Nudillos al mostrador, con una letra muy bonita. “Si hablo se te figuran en tus ojos de locura, los relumbres de un espejo. Yo pa engañarte no valgo ¡ay! Amor”. Letra, que como todas las del disco, están escritas por el mismo Juan Carlos Romero. Las canta la granadina Marina Heredia.
Y llega la taranta, posiblemente el momento en que la guitarra “flamenca” alcanza la cuota más alta como solista. ¡Qué maravilla de búsqueda! En este tema es donde mejor entiendo el título de El que va conmigo y yo. Compadre Isidro, está dedicada, como no, al guitarrista Isidro Muñoz, hermano de Manolo Sanlucar y mentor de Romero.
Para terminar, volvemos a la colaboración con el Trío Arbós. Esa nube azul, es la manera en que el maestro Romero se despide de su madre, empieza con unos arreglos de cuerda y la guitarra entrará sin prisas, los arreglos en este caso son del compositor sevillano Manuel Alejandro.
Un disco para escuchar una y otra vez, disfrutando de una obra atemporal, que merece que empiece a disfrutarse en todos los teatros del mundo que se precien. + info | relacionados

