José Pérez Vargas
«Alienación» Microscopi, 2025
José Pérez Vargas es un compositor y bajista chileno afincado en Buenos Aires. Su música, influida por el jazz moderno y el rock progresivo, es un claro ejemplo de como en el continente sudamericano esa dualidad nunca ha sido menospreciada como en otros países. En este su segundo álbum, “Alienación” que ha editado Micrsocopi, podemos encontrar muchos ambientes que recuerdan al rock más sinfónico, pero con esa libertad de los músicos del jazz que le da otras alas. El título, según explica el mismo autor, no es casual, quiere llevar al oyente a la reflexión sobre este mundo, cada vez más alienado, no solo en lo musical sino sobre todo en lo referente a la perdida de vínculos entre nosotros.
Los músicos que le acompañan, pertenecientes como él a la escena argentina, al menos en lo musical tiene claro que sus vínculos siguen fuertemente unidos.
Vayamos con la escucha del trabajo. El primer tema, esa “Alienación” que da título al disco, es un tema largo (10’) que sirve para que el oyente aprecie ese gusto que te comentaba por el rock progresivo que se evidencia en todo el disco. Pero atento también a la libertad jazzística que destacaba, el saxo alto de Carlos Michelini da buena cuenta de ello.
En el puente, el bajo de Vargas se recrea en bellas líneas y la batería de René Gatica le secunda con buen gusto.
“4nfibio” El sexteto suena conjuntado, como sumergiéndose en aguas profundas, pero transparentes, ahora es el saxo tenor de Matías Formica el narrador, de fondo los teclados de Tobías Brukman endulzan el cuadro. Después del puente, es el momento de la guitarra de Lucio Balduini. Sin prisas, con una sección rítmica que saborea las melodías.
“Hide & Seek” otros estilos musicales llaman a la puerta, más cercanos al jazz de Jaco Pastorius, para entendernos. Ahora el bajo dirige el sexteto. Largos desarrollos en que Pérez Vargas hará las delicias a cualquier aficionado a ese instrumento.
“Pezuña” sigue el mismo camino que el anterior tema, trabajo en equipo, con huecos para lucimiento de los solistas, ahora es la guitarra de Balduini, después el tenor de Formica. Pero el sexteto siempre conjuntado buscando transmitir esas inquietudes que preocupan al líder.
“Justicia en Málaga” Empieza con una especie de drum & bass potente, aunque menos acelerado, los teclados de Brukman le dan cierta frescura y de repente todo queda en segundo plano, para que destaque la guitarra. Una guitarra que se irá hermanando poco a poco, ora con el bajo, ora con la batería. La segunda parte del tema, es para los vientos.
“Mentiras verdaderas”. Como si la música folclórica de ambos lados del Atlántico quisiera abrazarse, (déjame imaginar ecos de rock andaluz) esta composición busca alianzas extrañas o mentiras verdaderas, tienes otros 10’ para averiguarlo, el reto es interesante. + info

