Jordi Bonell & Jordi Farrés.
Musica Cordis. Moojal Records 2023-24
En 2015, reseñé Guitarreando, un disco de Vicenç Solsona y Jordi Farrés, ahora me llega este disco, Musica Cordis Moojal Records 2023-24. De nuevo dos guitarras, la de Farrés y, nada menos que Jordi Bonell.
Reconozco, que entre 2015 y este disco no había sabido nada de ti, ¿en qué has trabajado este tiempo?
Pues no he parado, pero sí que es verdad, que aparte de seguir con mis clases en el Taller de Músics dónde trabajo habitualmente, dejé de tocar un poco en los circuitos de jazz para dedicarme durante unos años a trabajar para Carles Cases (compositor de cine español) tanto como músico como productor musical de algunas de sus grandes obras, como Araguaia y Espirituals. Con orquestas de diferentes países, proyectos que me han llevado mucho tiempo.
Ahora que recuerdo sí que saqué un disco en este periodo de tiempo, fue con el guitarrista norte americano John Stowell, aunque solo está en las plataformas.
Jordi Bonell falleció en noviembre del 24, pero recuerdo que ya llevaba tiempo alejado de los circuitos musicales, ¿no?
Le diagnosticaron la enfermedad respiratoria hace unos seis años, y prácticamente estuvo ese tiempo en casa, alejado de circuitos musicales.
¿De dónde viene tu relación con el maestro?
Jordi y yo hemos sido amigos desde hace treinta años, nos debimos conocer cuando yo tenía 18, él era mayor que yo, como diecinueve años, pero enseguida conectamos, en el circuito de jazz de Barcelona, habíamos tocado a dúo en bastantes ocasiones, pero siempre nos quedó pendiente el grabar algo los dos juntos.
En una de mis visitas, ocurrió, que una tarde a finales de verano del 2022 al irme, me cogió la mano y me dijo, “Jordiet, esto de tocar se va a acabar” esa frase me dejó petrificado, me fui destrozado. Al cabo de unos días, soñé que grabábamos en casa, se lo conté y me respondió que lo íbamos a intentar. Me sorprendió porque le costaba mucho tocar, podía hacerlo igual de increible, pero durante periodos cortos, por la fatiga que le producía.
A través de una composición suya, que creíamos muy definitoria de su estilo “I Remember Faregot” decidimos tocarla y grabarla, sin más intención, pero después nos fuimos decidiendo a tocar y grabar algunas composiciones mías, hasta que nos dimos cuenta que teníamos suficiente material para publicar un disco. Ha sido el regalo que nos hemos hecho los dos.
Creo que Jordi en este disco está increíble.
Son composiciones recientes o ¿has echado mano de temas ya grabados?
Son temas escritos especialmente para este disco, he intentado escribir, teniendo la voz de Jordi en la cabeza, con la intención de encontrar un espacio común dónde los dos pudiéramos estar lo más cómodo posible.
Supongo que estás de acuerdo en que definir el disco como jazz, no le haría justicia. ¿Cómo lo etiquetarías tú?
No tengo ni la menor idea, John Stowell, el amigo guitarrista americano que te había comentado, escuchó el disco antes de editarse y quise preguntarle si creía que esto era jazz para un americano, me respondió; claro que es jazz, hay unas melodías bonitas y una libertad de ejecución y mucha improvisación. Pero tengo claro que hay muchas más influencias, de la música clásica, de la música mediterránea. Son muchas horas de conversación, de pasarnos músicas de uno a otro, de disfrutar mil cosas diferentes. Sin barreras. Las condiciones del juego eran, que todo sería música original y que debíamos tocar al máximo nivel, sin calendarios, sin prisas, sin negocios. Sin estilos, ni lenguajes, ni épocas.
Tendrás que ayudarme a diferenciar las guitarras, suele haber una solista y otra que acompaña, sin por ello dar más importancia a una u otra, ¿Lo sientes así?
En todos los temas está la melodía y dos solos, uno de cada uno. Te cuento una anécdota, le pregunté a Jordi si en las anotaciones del disco, estaría bien poner quién hace los solos, se pegó un hartón de reír y dijo si se lían los oyentes mejor, lo dijo de un modo cariñoso, Jordi era muy reacio a lo de los protagonismos. Creo que durante todo el disco, mi sonido es muy regular y el suyo va cambiando un poco más, usa un pequeño retardo en el sonido, yo no lo uso. La gente que conoce mucho la obra y fraseo de Bonell lo va a diferenciar, pero no es fundamental. Son dos sonidos relativamente similares. Se trata de disfrutar una conversación entre dos buenos amigos.
Bien, pues pasemos al disco si te parece. Diseño original, edición limitada numerada, como los grandes vinos. ¿Por qué lo decides así?
Me lo propuso mi hermano, me convenció para hacer una edición pequeña y que la gente lo tuviese como un recuerdo especial, hicimos doscientas cincuenta copias y prácticamente no quedan. Ha habido gente que incluso quería un número concreto.
¿Moojal Records es tu propia discográfica?
Sí, es una discográfica muy pequeña, para poder trabajar con total autonomía. Es también un homenaje al pueblo dónde vivo y a mi queridísimo gato Stevie “el Productor”.
“Papallona’s Overture” ¿qué la define como obertura? O simplemente es la primera.
Es el último tema que escribí para el disco y el último que Jordi grabó, no hay solos (es el único tema) y es el momento máximo de conversación simultánea. Un tema corto, escrito con la idea de que fuese el introductor del trabajo, describe lo que está a punto de ocurrir a distintos niveles.
“I Remember Faregot” Bonell no tenía mucha obra a su nombre, ¿no? Yo solo tengo Agua Madre Harmonia Mundi 2004. Con un montón de grandes músicos.
A su nombre, tiene, Azúcar Imaginario (Origen, 1988) Àngel (Discmedi Blau, 1998) Corda brava (recopilatorio 2002), Agua madre (World Village, 2004) y Coral Pulse (Temps Records 2016) pero muchísimas colaboraciones. 
Este tema tiene todo el sello de Bonell, es un tema extremadamente complejo armónicamente, pero parece realmente sencillo al escucharlo. Eso es algo muy difícil.
“Never end” es el tema más largo, me parece una melodía preciosa. Es como un viaje tranquilo sin prisa por llegar.
Eso es, lo has definido mejor que yo. Es una balada que podría convertirse fácilmente en un bolero, tiene una melodía muy cantable. Una de mis grandes influencias a la hora de componer, melódicamente hablando, es Michel Legrand, sin ninguna pretensión reconozco que bebo de esa influencia, aunque también creo que es un tema muy jazzístico.
“Lullaby” ¿por qué no canción de cuna o cançó de bressol?
No lo sé, pero lo próximo que grabe los títulos estarán en catalán o en castellano, tampoco sé por qué.
“Gratitude” ¿Estamos entrando en territorio cercano a la música clásica?
Absolutamente, la música clásica, aunque no la toco, la escuchó continuamente, es donde más se aprende. Tenía que haber un tema que mostrara mi obsesión por ella. Me costó mucho tiempo terminarlo, no acababa de encontrar lo que quería expresar con precisión. El acompañamiento incluso es de tipo contrapuntístico.
“Federicu” fue la primera que me llamó la atención, creo que por ese rumor de fondo a habanera. Preciosa.
Gracias. Es una habanera tal cual, con la pretensión de serlo. Jordi vivía cerca del mar, y nos gustaba mucho comer buenas paellas, y queríamos que este tema fuese un recuerdo de ese ambiente, Federicu viene por Mompou, los dos somos muy fans de la obra de Frederic Mompou.
“Here Comes Faguester” seguimos con títulos que no me ayudan mucho.
Este título es otro juego, empezamos a trabajar con la composición de Jordi, I Remember Faregot y el siguiente fue esta composición mía. Faregot y Faguester es un juego de palabras sin sentido, inventado por Jordi. Los títulos no son nuestro fuerte.

No quiero ponerme transcendental, pero al fallecer Jordi, he estado como un par de meses sin tocar, ahora vuelvo a ir probando desde hace un par de semanas. Pero no puedo tocar, de momento, estas composiciones. De hecho, la semana próxima tocamos a dúo con Dani Pérez y me comentó si hacíamos algo del disco. Es un sitio donde tocamos con Bonell hace quince años, pero hemos quedado con Dani que haremos estándares, nada del disco.
Para finalizar “Carousel Epilogue” ¿Por qué suena diferente esa primera guitarra, que hace como una base rítmica?
Bonell tenía un sentido del humor bestial, era un tipo que se reía de todo, era muy irónico, muy inteligente y algo sarcástico. Cuando tuvimos que ordenar los temas, quisimos que hubiese un hilo conductor. Para cerrar el disco, queríamos algo para reírnos de nosotros mismos, en realidad es la música de un tiovivo. La canción tiene un punto de película enigmática o incluso de terror, pero veíamos también payasos y colores.
No ha sido fácil lidiar con la tragedia de la enfermedad, por eso ayuda ese punto de reírnos de lo que hacemos. Con esa parte “peliculera” del medio tipo Max Steiner pero doblando guitarras.
Bueno, pues ha sido un placer entender un poco mejor tu propuesta.
¿Quieres añadir más cosas?
Me gustaría agradecerte sinceramente tu cariñosa y respetuosa ayuda a la difusión de este trabajo y remarcar que creo que se trata de una obra muy importante, no por mi participación, sino por ser el testimonio de un músico fundamental en la historia de la cultura y sensibilidad de este país, en este disco Jordi Bonell ha logrado destilar su manera de entender la música y la guitarra, sabiendo que esto era lo último que grabaría y el enorme esfuerzo que le suponía.
Para conseguir esto tienes que ser muy sabio y valiente. Si le sumas la humildad de Jordi, te queda una persona y un artista del que estoy muy orgulloso y agradecido de que fuese mi amigo. + info

