Doideca
«Sketches» UnderPool 2025
El pasado mes de abril, tuve la suerte de escuchar este grupo musical en Casa Amèrica Catalunya, sabía que habían recibido la Carta Blanca del Estival de Jazz del 2024 en Igualada, pero no las había escuchado todavía. Ahora, al recibir este “Sketchs” UnderPool, 2025, era momento de ponerme las pilas.
La esencia musical de Doideca se ve reflejada a través de su nombre. Doideca es el título de una canción de Caetano Veloso y es, a su vez, un juego de palabras: por un lado, proviene de la palabra doido, que significa loco en portugués, y, por otro, hace referencia al dodecafonismo, una corriente musical del siglo XX que liberó las tonalidades.
Estefanía Chamorro (Cassà de la Selva, Girona) en la batería y responsable de la mitad de las composiciones, es una artista a seguir de cerca, además de la batería, toca el piano y el bajo eléctrico. En este momento, entre otros proyectos, está girando con la formación KOMPAS.
Otra figura a destacar en el bolo de Casa Amèrica Catalunya, fue la cantante Frederica Silva, aunque en el disco tiene un papel más discreto, en directo es una persona que no te deja indiferente.
Seguimos con la formación, tres vientos que iremos descubriendo a lo largo del disco: Ana Ayala (flauta) Itziar Mendibil (saxo tenor) y Clàudia Bosch (clarinete), en el bajo Xavier Veres y en la guitarra Sebastian Noren (también en KOMPAS)
El primer tema es “Low’n’ Deep” (Estefanía Chamorro) el gusto por la música brasileña, con ese pasado africano, queda patente desde las primeras notas. La voz de Silva se convierte en un instrumento más. La canción va enfilando rutas inesperadas, (me recuerda a Milton Nascimento) la guitarra de Noren pasa a primer plano, pero nunca dejes de escuchar los tambores de la compositora. El siguiente tema es de otro baterista esencial en la escena actual, Joe Smith. Quiero suponer que estaría cerca de Chamorro en sus estudios en el Conservatori. Les cede esta “Srhoo” con un solo de batería de entrada muy certero. Ahora me gustaría que te centraras en el bajo de Veres, como trabaja por atrás. Un tema complejo y largo (9 ‘) al que hay que volver varias veces para disfrutarlo en su complejidad.
“Papeleo” (Itziar Mendibil) cambio de registro, el viejo blues hace su entrada por todo lo alto, con arreglos muy curiosos, pero igual de negro que siempre. ¡Me encanta! Solos de Mendibil y Bosch muy certeros. Y un trío de bajo, batería y guitarra a remarcar, con unas libertades geniales.
“Improv nº 2” pues eso, improvisación, guitarra y batería, en una conversación muy interesante, no he escuchado todavía a KOMPAS. Pero quizás esto fue la semilla.
“Con sabor” (E. Chamorro) la flauta de Ayala nos lleva a terrenos diferentes, al mismo tiempo un flow que te atrapa, sin duda la sección rítmica es la responsable. Para dejarse llevar, como Baloo. De nuevo la guitarra destacando con nota. Y al final, solo de batería para enmarcar. Otro giro antes de cerrar, vuelve la flauta y se cierran ciclos.
“Ijexá” (E. Chamorro) “ritmo de música afrobrasileña con origen en la ciudad nigeriana de Ilexá, que llegó a Bahía con los esclavos yorubas” Vuelve la voz de Silva, para guiarnos por la complejidad de la música brasileña. Los músicos saben que tiene por delante mucho tiempo y se van acoplando a las propuestas de la líder. Un tema sin fronteras estilísticas, y sin grilletes, por lo menos en sus cantos aquellos pueblos eran libres.
Para terminar, “Voices” (Kendrick Scott) otro percusionista que seguro ha influido a Chamorro, otra composición de larga duración, en que una vez más, los músicos van encontrando sus momentos donde ejercer de solistas, o de simplemente formar parte del grupo, de nuevo la herencia africana se hace patente y la voz vuelve a tener su momento de gloria. + info | Dibujos: Pedro Strukelj

