Bandonegro
«Tanuevo» Club Del Disco, 2026
Bandonegro es un cuarteto de músicos polacos, que llevan tiempo investigando el tango argentino. Michal Glówka (bandoneón) Jakub Czechowicz (violín) Marek Dolecki (piano) y Marcin Antkowiak (contrabajo) nos muestran en este Tanuevo (fácil de relacionar con tango nuevo) como entienden ellos la evolución del tango.
Club del Disco ha apostado por ellos y ha grabado el disco, nada menos que en el icónico Fort music Studio de Buenos Aires, y con invitados especiales, Pipi Piazzolla (el batería nieto del gran Astor Piazzolla) de quién ya comentamos en esta web su último trabajo, y el guitarrista Lucio Balduino, figura esencial de jazz argentino del momento. Diez temas vinculados al tango argentino, pero trabajados desde la libertad del jazz y con toques minimalistas. En su gira europea, pasarán por Barcelona el 12 de junio, dentro de la programación del Internacional Brilloso Tango Festival.
Polonia, al igual que Francia, Bélgica, Alemania, son países donde el tango siempre ha gozado de buena salud, en algunos casos por el baile (siempre tan original) y en otros por la música, que artistas argentinos emigrados a Europa han seguido desarrollando lejos de su patria.
Afortunadamente, la semilla ha dado sus frutos y estos jóvenes músicos, después de su formación académica se han sentido atraídos por la música de Piazzolla, Troilo o Pugliese, y han sabido aportar nuevas fragancias al viejo tango.
«Buenos Aires hora cero» es una continuación lógica de los últimos trabajos de Piazzolla, recoge todo el aroma de composiciones emblemáticas como «Adiós Nonino«, Pipi disfruta añadiendo detalles de percusión que hubiesen gustado a su abuelo, el violín de Czechowicz sabe atrapar esa magia antigua y la guitarra de Balduini, añade aromas contemporáneos.
«Podertango» sigue presente la batería, pero el cuarteto toma el mando, bandoneón y violín vuelan libres, mientras el piano y el contrabajo mantienen la línea de trabajo donde agarrarse. Un solo para Pipi y vuelta a la esencia de don Astor.
En «Cuyo» se queda el cuarteto solo, y buscan nuevas sensaciones acelerando los tiempos. Un tema que en directo estoy seguro de que dará pie a improvisaciones sorprendentes.
A cualquier europeo de visita por Patagonia, no puede dejarle indiferente esos paisajes hipnóticos. El cuarteto ha querido, en esta «Patagonia«, con el hiriente violín y la penetrante percusión recrear imágenes inolvidables. El piano siempre influido por el jazz europeo (nórdico diría yo) le da unas texturas originales.
«Tenderness» vuelve la guitarra de Balduini que se entiende perfectamente con el violín de Czechowicz, un tema tranquilo, reposado. Como un atardecer en Ushuaia. El contrabajo de Antkowiak por atrás, pero imprescindible.
«Milonquito» es otra apuesta muy original, con cambios de compás, con salidas de tono necesarias para que el tango no se duerma en los laureles, una milonga para soñar. Uno de los temas que mejor andan.
En «Rápido» el bandoneón quiere aliarse con la música clásica, escenas de baile de salón se entrelazan sin complejos con bailes de taberna, pero el tango acaba imponiéndose. El bandoneón cerca de Pichuco. Y rebuscando en los compositores clásicos, no podía faltar un homenaje al grandísimo Osvaldo Pedro Pugliese, en este tema titulado «Osvaldo«, todo el aroma de uno de los compositores más emblemáticos. Toda la delicadeza y al mismo tiempo toda la fuerza del tango de aquella época. Un tiempo en que el tango y el jazz tenían orquestas de gran número de artistas, y no sobraba ningún instrumento.
Y vamos terminando, con «Raza» vuelve la guitarra, el piano se pone misterioso, y el grupo vuelve a dejar claro que en un mismo tema puede pasearse por diversas influencias.
Cierran con «Milonga del tiempo presente«, el tema más largo del disco. Introduce el piano, en un largo planteamiento, mucha tensión, que irá resolviendo el bandoneón, me recuerda a aquellos álbumes de los 80 que Kip Hanrahan produjo para Piazzolla. Un final perfecto, para un álbum que contiene muchos momentos mágicos, De esos trabajos a escuchar repetidas veces y no cansarte de descubrir matices. + info

