Axel Krygier

Axel-KrygierAxel Krygier
«Pesebre»
Crammed, 2010


En la portada un corderito blanco sobre fondo negro de pintores holandeses de antaño, en la contraportada una especie de pesebre navideño con el niño tocando un pequeño teclado de los de soplar. Dentro 12 canciones que solo salen de mentes especiales como la del argentino que nos ocupa. El universo sonoro de Krygier es inclasificable, ya en sus comienzos como saxofonista junto a Kevin Johansen (otro argentino a considerar) pretendían y conseguían revolucionar el patio sudamericano. Aquel Échale semilla,  Años Luz, 1999 fue un disco que sigo considerando esencial. A principios de siglo se vino a Barcelona para montar su propia banda y darse a conocer por Europa, después en el 2004 regreso a Buenos Aires y ahora está pensando en París como lanzadera europea, no es material fácil, aunque hay canciones que apuestan por un folklore revisado, aspecto que nunca ha abandonado, las letras siempre son tan potentes que te descolocan y además losAxel guiños continuos a otras músicas (electrónica, jazz, contemporánea) te hace mantener  en estado de alerta continua. Sólo Axel es capaz de en el 2010, atreverse con un tema como Esclavo de olor, un olor a Twist del Dúo Dinámico que a principio te arranca una sonrisa pero después te parece un tema genial, ya tiene valor, pero Campo de Marte totalmente tradicional, te conduce poco a poco con vientos andinos a músicas negras, maravillosa. La Cucaracha otro divertimento, pedazo de canción pop con unos ritmos folklóricos que permiten bailarla en cualquier fiesta como si se tratase de la Cucaracha de siempre, aquella que no podía caminar. Por el medio del disco los instrumentales Pesebre y Agnus le permiten jugar con esas músicas que lleva dentro y como multiinstrumentista se dedica a crear universos sonoros que no van a ser de fácil audición para nadie. La fiera, vuelve a dar un ambiente festivo a sus pensamientos. La cumbia de Cumbietón rutero, como no, goza de todas las libertades, pero no te dejará indiferente en una pista de baile. En Tucumana, vuelven los balidos de Pesebre y con una repetitiva Tu me gustas mucho, construye una canción de amor que no puede tener repercusión alguna en los 40 principales, Ansia y Charlone vuelven a bucear en ese universo onírico que lo aleja de lo comercial en la misma medida que lo acerca a lo original, si hace tiempo que te seduce la riqueza de imágenes de gente como Comelade o Mastretta, ya tardabas en descubrir el genio argentino, bravo por Akel Krygier. www.axelk.com relacionados // Candido Querol