Es revelador que una banda tuareg vea publicados sus discos por un sello estadounidense cuyo fondo de catálogo se centra en el country, el blues y la americana. Pero está bien claro porque la casa de 16 Housepower o Scott Matthew fichó con los ojos cerrados a este octeto procedente de Mali. El eléctrico y psicodélico fragor de la guitarra Gibson Les Paul de Mossa Ag Borreiba afirma un sonido árido, y con un inconfundible sabor de raíces, que le hace merecedor de figurar en las filas de la escudería norteamericana. A poco más de un año del lanzamiento de su ópera prima, Adagh, la formación del turbante y las túnicas vuelve a acatar las directrices de Chris Eckmann (guitarrista de los legendarios The Walkabouts), que se encarga de las labores de producción y mezcla, así como de aportar algunos arreglos de órgano en los temas Aidjan Adaky y Addektegh. Los narcóticos sonidos de Tizarate, que inducen al oyente a una suerte de trance, y el arenoso y ralentizado reggae de Fassous Tarahnet son la antítesis de la animada y guitarrera Nak Amadjar Nidounia y el dunoso blues-rock de Aratan N Tinariwen. La lírica tiene mucho de reivindicativo y de evocadora de los espacios abiertos y desolados del desierto. Así en Tidit (realidad) llaman a la unidad de su pueblo: “Hay viejos hombres que han esperado, pacientemente desde su nacimiento para construir un país unificado”. En Ma patrie, Tinza rememoran el terruño y escenario de una infancia feliz: “Tinza es mi casa. La tierra de mi padre, que habité y tanto admiro. Crecí allí, y allí aprendí como amar”. Entre la cohorte de invitados que contribuyen a nutrir más los arreglos musicales encontramos al guitarrista Chris Cacavas, hombre fuerte de los roqueros Green On Red, o el trombonista eslovaco Rok Stirn, que ha paseado su palmito por la European Jazz Orchestra. En el libreto del disco figura un manifiesto en el que se ensalza el bagaje comunitario y cultural del castigado pueblo Imuhag, un grupo étnico que reniega de su condición de paria y aboga por construir un espacio y un lugar en ese vasto habitat ultrajado por las multinacionales y los gobiernos de los numerosos países africanos en que se encuentra asentado. www.tamikrest.net/en/ I Relacionados I Miguel Ángel Sanchez Gárate