Héctor Floría
«Coordenades» The Changes, 2025
Héctor Floría (Blanes, 1989) compositor y saxofonista estudió la Licenciatura de Sax Jazz en la ESMUC (Escuela Superior de Música de Cataluña) y en el CvA (Conservatorium Van Ámsterdam)
Para este trabajo, cuenta con el piano de Xavi Torres, el contrabajo de Pau Sala y la batería de Joan Casares, que también está en la composición (tres temas son suyos) Los otros tres de Floría. Los hermanos Casares (Joan y LLuc), el mismo Floría, Oriol Vallés, Irene Reig y Pol Omedes se unieron en 2019, para crear The Changes, con la idea de autogestionar sus trabajos con un sello musical y además establecer una red de transmisión cultural, un ejemplo es la programación que mantienen en la Sala Comunal de Sants. Con su ciclo de conciertos Jazz Descomunal.
Pero vamos con el disco que nos ocupa y sus composiciones.
“Populus vult decipi, ergo decipiatur” totalmente de acuerdo, en esta sociedad en que el pueblo parece disfrutar de ser engañado me adhiero a la frase de Floría, pero vayamos con la música. Bop, que es lo que mejor expresan los cuartetos típicos. El saxo entra fuerte, dejando una impresión de madurez y conocimiento del jazz clásico. El trío trabaja para él. En el puente, paso a que diga la suya Xavi Torres, el de Tarragona, es uno de mis pianistas favoritos. Y la sección rítmica sabe cómo hacerlo brillar todavía más. Cierra Floría como había empezado.
“Coordenades” la gravedad del tenor en su máxima expresión, se cuelan unas notas que recuerdan el “Ay amor” del gran Bola de Nieve, pero solo unos segundos. En todo caso un solo de casi dos minutos, en que el saxofonista muestra su potencial. Después se une el cuarteto y podemos escuchar un solo de Sala, también para enmarcar.
“Equestrian Applications” entra Joan Casares marcando un ritmo contagioso, al que volverá a lo largo del tema, siempre que Floría le vuelva a dejar hueco. Floría ahora me lleva a Coltrane. A partir del puente el trio manda, genial. El juego entre piano y sección rítmica es una delicia.
“Circuli per la dreta” una frase del saxo sirve para presentar el tema, la repite y de nuevo Torres pasa a dirigir con acierto, sus manos se mueven veloces por el teclado y Casares y Sala viajan con él, dónde les lleve. La entrada de Floría, certera, pero sin alterar lo que llevan entre manos el trío.
“Miles Smiles”, supongo que en recuerdo del famoso álbum del gran Miles Davis con el quinteto que todos conocemos. Una composición de gran delicadeza, que discurre sin sobresaltos, entre los golpes amortiguados de Casares y el lirismo de Torres.
Para terminar, “The Administraitor”, cuatro voces al unísono tejiendo un paisaje colorista. Como ocurre en todo el disco, los momentos de trío y de cuarteto se van alternando con seguridad y acierto, consiguiendo que nuestra cabeza (y quizás nuestros pies) vayan llevando ese ritmo que tanto nos gusta. + info

