Brad Mehldau. Après Fauré
Festival de Jazz de Barcelona. L’Auditori 7 de febrero de 2025
Ya deberíamos estar acostumbrados; en estos tiempos que corren, nada es lo que promete. Ni los rodaballos son salvajes, ni el jazz es jazz.
Cuando uno ve, que toda la sala principal de l’Auditori está llena a rebosar, debería saber por anticipado que no va a ser una noche de música que sorprenda.
Hechas estas aclaraciones, vayamos con el intérprete y su concierto, porque fue su concierto, pocas veces he visto a Mr Mehldau disfrutar tanto, ni siquiera se quejó del sonido de un par de móviles, ni de algunas fotos del público, eso sí al final, cuando vieron que la fiera no lo era tanto.
Vaya por adelantado que Brad Mehldau es para un servidor un excelente pianista, y tanto sus trabajos con el trío junto a Grenadier al contrabajo y Rossy o Jeff Ballard en la batería, como el cuarteto con Joshua Redman, Christian McBride y Brian Blade, son discos importantes en la historia del jazz actual.
Otra cosa muy diferente es que a partir de sus homenajes a Radiohead, alguno pretenda deducir que por ahí está revolucionando el jazz.
Vayamos ahora con lo ocurrido la noche del 7 de febrero en l’Auditori. Como te contaba, un lleno absoluto, algún comentario de esos de “no lo he escuchado nunca, pero dicen que…” ¿Alguien ha pagado 40 €, pero no lo ha escuchado nunca? En fin eso no es culpa del músico.
Brad Mehldau, venía a presentar su penúltimo disco, Après Fauré, sobre la música del compositor francés Gabriel Fauré (1845-1924), así lo anunciaba el cartel. Y así ocurrió en los primeros 45’ del concierto. No es una música que me cautive, pero todos mis respetos a autores clásicos que quizás no he escuchado lo suficiente. Mehldau estuvo intercalando nocturnos, caprichos y diferentes Opus de Fauré con sus propias composiciones sobre esa música.
Descanso de 20’ y uno espera que ahora haya jazz.
Pero no, empieza nada menos que con Steve Winwood y Radiohead. Estoy de acuerdo que también en el pop / rock hay composiciones que tienen su miga, por algo, algunos temas de Lennon & McCartney tienen cabida en el Real Book, pero en los casos escogidos, a mí no me aportaron gran cosa. Volvió a los clásicos, Bach (a quién ha dedicado ya dos álbumes) Beethoven, intercaló Satellite de Elliot Smth y nos brindó dos temas suyos preciosos, Resignation, Elegiac Cicle; Warner Bross 1999 y París, Places Warner Borss, 2000.
Se fue con un gran aplauso, pero no tardó en regresar, ya te digo que se le veía feliz. Anunció Don’t let it bring you down (Neil Young) toda una sorpresa, seguro que al canadiense de las camisas de cuadros, le sorprendería saber dónde se le versionaba.
Volvió a salir para tocar su Waltz for J B, 10 years Solo Live, 2015. Otra preciosidad. Y cuándo, al menos un servidor daba por terminado el concierto, todavía tuvo tiempo para revisar, nada menos que a los irreverentes Nirvana y su Lithium.
Me gusta el clima que consigue, me atrae su manera de tocar, esa gesticulación, con esos momentos de mano izquierda levantada, sopesando el silencio. Me encanta esa seguridad con que afronta un concierto. Lo que no me gusta tanto es la propuesta musical que ofrece, tratándose de un festival de jazz. Pero al público que llenaba la sala, le enamoró una vez más. + info | Fotos: Juan Carlos Abelenda

