Los Conciertos de Pedrilla
Los conciertos de Pedrilla
12 de julio – 16 agosto. Museo Casa Pedrilla. Caceres
Cuando hablamos de un ciclo de conciertos que celebra su 26 edición, no estamos hablando de algo baladí. El Museo Casa Pedrilla, presentó el pasado 25 de junio la convocatoria de 2024 de, Los conciertos de Pedrilla, que se celebrarán en sus jardines, a partir del 12 de julio.
En años anteriores, han presentado músicos y músicas de diferentes calibres y estilos: desde la música clásica, a las tendencias más innovadoras, pasando por el jazz, el flamenco, el folk, o la música étnica, entre otras, como comentaba en la presentación del acto, Esther Gutiérrez Moran, en representación de la Diputación de Cáceres, que es quien patrocina y convoca dichos conciertos.
Este año se han incluido dos novedades, aunque en realidad, novedad, novedad, solo hay una. Desde siempre los conciertos eran gratuitos y solo se tenía la limitación del aforo, para poder asistir a ellos. Pero, a partir de esta edición se cobrará una entrada de 5 € a los asistentes, para evitar el continuo desfile de personas que ocupaban unos asientos, de los que otros no podían haber disfrutado, y que abandonaban durante el concierto si éste no era de su agrado —quien me siga, ya sabe que estoy en contra de la gratuidad absoluta de los conciertos, entro otras cosas por esta razón—. Además la solución que han encontrado es la ideal, pues toda la recaudación que se logre en taquillaje, se donará en su totalidad a asociaciones con fines sociales y sin ánimo de lucro. Todo un acierto.
La otra cuestión a la que me refería, era respecto a la elección de los músicos. Si bien el año anterior no se puede negar que las actuaciones estaban escogidas con cuidado, creo que en la edición de este año, lo que se ha querido es plantear —al menos eso me parece a mí—, seis estilos muy definidos, y diferenciados, con primeras figuras en cada uno de ellos, lo que otorga una línea más coherente a esta programación.
«Un ciclo ya consolidado […] una cita obligada en estos meses de verano […] una de la convocatorias más potentes de la ciudad cacereña», eran algunas de las frases que oímos en la presentación del mismo. La apuesta es muy importante, especialmente teniendo en cuenta cuales son los cabezas de cartel, fruto del crecimiento del mismo, no solo en cantidad sino en calidad, con un esfuerzo monetario superior al del pasado año— de 90.000 a 102.000 euros—, refrendado con sus palabras la representante de la Diputación, la intención de la misma: «Es importante, muy importante invertir en cultura y poner a disposición de la ciudadanía una actividad de una calidad como ésta y en un escenario que ya es emblemático».
El primer concierto será el 12 de julio, y dentro del estilo que han bautizado como, Bossa Nova/Músicas del Mundo, contará con la presencia de la artista catalana, Rita Payés, formada en la famosa aula musical que ha sido, y sigue siendo, la Sant Andreu Jazz Band. La recuerdo en las actuaciones que, con el resto de sus compañeros, empezaron a hacer en la primera década del 2000, cuando el trombón —el instrumento que domina, además de la voz—, abultaba casi más que ella. De tradición familiar musical, los conciertos que ofrecían, junto a Joan Chamorro, director y creador de la Sant Andreu Jazz Band, con el resto de la banda o en pequeñas formaciones, eran eminentemente jazzísticos, con apuntes muy claros hacia la música de Brasil. En 2015 se publico su primer disco oficial, Joan Chamorro presenta a Rita Payés; pero fue en 2019, con la presentación de su disco, Imagina, cuando su trayectoria dio un giro de 180 grados; un disco que hizo a medias con su madre, la guitarrista clásica, Elisabeth Roma y que ella misma auto editó, donde se unían voz, guitarra y trombón, para acercarnos canciones que agradaban a ambas. Fue, para todos, una sorpresa de lo más agradable, que os recomiendo escuchar.
Como la piel, es su segundo trabajo personal, nuevamente en coautoría con Elisabeth Roma —que será , previsiblemente el que escuchemos en su concierto del día 12—; un trabajo donde hace suyas melodías y canciones que provienen del mundo de la música, así sin más, sin acotaciones. Junto a boleros y bossa nova, hay pop, incluso clásica; todo ello con esa calidad y esa personalidad que Rita Payés siempre nos sabe transmitir gracias a su singular estilo.
Va venir acompañada por una decena de músicos. Al escribir estas líneas, no sé cuál va a ser la formación definitiva, así que las sorpresas están servidas.
Es posible que la recordéis de aquella actuación, en los Goya, junto a, C. Tangana, con el tema, Nunca vas a comprender, con más de 52 millones de reproducciones. Esperemos que aquello solo sea una anécdota en la carrera de esta artista de tan solo 24 años. Rita Payés tiene un talento excepcional y no necesita la fama mediática para maravillarnos.

Yo lo conocí cuando, de la mano de Javier Limón, acompañaba a una primeriza y poco conocida por entonces, Concha Buika —junto a Buika, pudimos disfrutar con él, de algunos de los mejores conciertos que recordamos—. Pero no solo acompañó a esta extraordinaria cantante, sino que le recordamos en grabaciones y actuaciones junto a artistas tan diferentes como, Ainoa Arteta, Sole Gimenez, o formando parte de la Orquesta del Titánic, acompañantes, en su gira, de Joaquin Sabina y Joan Manel Serrat.
The Cuban Swing Express, es el más reciente proyecto del músico. Se trata de una agrupación integrada por 10 de los mejores y más talentosos músicos cubanos radicados en Europa, que hizo su debut en el teatro L’Alhambra de París, en diciembre de 2014, que apuestan por un sonido tradicional y audaz a la vez, a los que podremos escuchar el 3 de agosto, durante el XXVII Festival Internacional de Guitarra Ciudad de Coria. Nosotros, el 19 de julio tendremos la magnífica oportunidad de ver a este artista nacido en Pinar del Rio, Cuba, y afincado desde 2002, en la provincia de Cáceres, concretamente en Coria, en un formato más reducido, más cercano y más íntimo, en el que podremos disfrutar de todas sus esencias.
El 26 de julio, es la noche de la Tarantela Fusión, como la anuncia el festival. Kalàscima es de los grupos más novedosos dentro de esa tendencia de hacer un aggiornamento de las músicas populares. Para unos, una banda de world music evolucionada, para otros, una banda de música electrónica que se basa en la música popular del sur de Italia. Dejando aparte los dichosos enredos de intentar poner nombre a cada uno de los tipos de música, Kalàscima es, simplemente —que no es poco—, un proyecto que intenta fundir el pasado con el presente, como hay tantos en el mundo musical, a base, en este caso de unir la tradición, lo popular, con las últimas tecnologías. El resultado es espectacular, no solo porque el punto de partida, la música del Salento, al sur de Italia —el talón de la bota que forma el mapa de ese país—, la Tarantella, es aditiva en sí mismo, con esa leyenda-verdad de que la picadura de una araña, de una taranta, volvía locas a las mujeres, que solo con el baile frenético que les transmitían a través de esos ritmos de la pizzicata, podía acabar con ese trance en que habían entrado. Para corroborar esa etiqueta —¡malditas etiquetas!— de música world, no tienen inconveniente en añadir a los instrumentos acústicos y melódicos de la zona de la Apulia, todos aquellos que les puedan servir, sea cual sea su origen, y, ¿cómo no?, todo lo que se puede enchufar, todo lo electro acústico y lo electrónico, del tipo que sea.
Mantienen en sus canciones su lengua, el salentino, una lengua greco-italiana, que, y aunque han evolucionado mucho desde el principio de su trayectoria, añadiendo cada vez más elementos diferenciados de lo popular, la han seguido manteniendo como algo característico que les liga con su tierra.
Como nos comenta la organización en el dossier: «Kalàscima tiene una gran experiencia internacional y fue seleccionada para South by South West (EE.UU., 2016), Babel Med (Francia, 2016), Australasian World Music Expo (Australia, 2013), Sziget Sound Festival (Hungría, 2013), Medimex , 2012) y el Womad de y el Womad de Chile 2024». Quienes los conocemos, sabemos cuánto vamos a disfrutar; para quien no los conozca previamente, puede ser una de las sorpresas más agradables del festival.

Javier Ruibal, que actuará el 9 de agosto, es toda una institución entre los cantautores andaluces. Hay músicos que saben estar ahí, siempre, sin alharacas ni impulsos mediáticos, pero que cada vez que los encuentras, disfrutas con ellos, con sus melodías y con sus letras que, más allá de contarte una historia, te hacen reflexionar en la mayoría de los casos. Si bien la generación de poetas de 27 le ha influenciado mucho, como ha manifestado en más de una ocasión, no ha despreciado, en absoluto, la copla, las chirigotas, el flamenco,… ni nada que le pudiera inspirar. Un músico incombustible que nos acompaña desde 1978 —aunque publicara, Duna, su primer disco, en 1983—; y desde entonces cuenta con una extensa discografía. Nunca ha tenido reparos en hacer bandas sonoras para películas; para televisión —suya es la famosa sintonía de Ratones Coloraos, de Canal Sur—; para espectáculos teatrales o de danza,… siempre de forma brillante. Lo encontramos junto a muchos de los cantantes y artistas más importantes del país, lista que os ahorraré, habiéndosele comparado con otros cantautores de estilos, aparentemente similares, pero Javier Ruibal es él, es único y si nos recuerda a alguien es a sí mismo, como podréis comprobar esa noche.
La última noche, el 16 de agosto, está dedicada al Fado, de la mano de, Katia Guerreiro. Nacida en Sudáfrica, y criada en las Azores —allí aprendió a tocar la viola da terra, instrumento tradicional de las islas—. Luego fue vocalista del grupo de rock, Os Charrúas; estudió medicina en Évora; ejerció de médica oftalmóloga en Lisboa; y es en aquel momento cuando fue descubierta como fadista.
Katia Guerreiro actuó per primera vez en un escenario importante, el año 2000, en el homenaje que en el Coliseo de Lisboa se rindió a la recientemente desaparecida entonces, Amalia Rodrigues, la figura indiscutible del fado —de ella, han confesado que beben muchos de los grandes fadistas de la actualidad, entre ellos la propia Katia Guerreiro—. En 2001 publica, Fado Maior, su primer álbum, que tuvo un gran éxito, curiosamente, en países como Japón y, especialmente, Corea, donde sigue siendo una referencia. A éste le seguirían ocho más, hasta llegar a su último trabajo, Mistura, que —como ya he dicho antes en el caso de Rita Payés—, suponemos que será el eje central de su actuación.
A la cantante se la puede encuadrar entre los intérpretes de fado de gran potencia vocal, pero que a la vez sabe modular hasta llegar a registros pianísimos, pudiendo adaptar su voz, de esta forma, a los temas que interpreta. Siendo una cantante que se ha apoyado siempre en los grandes poetas de su país para sus interpretaciones, siempre le ha gustado acompañarse de los instrumentos que tradicionalmente forma parte del entorno de 
El fado es la canción del alma, con todos los colores que tiene el alma… Yo le canto a todo lo que sea la vida: el amor, la nostalgia, el dolor, la alegría, saudade», son palabras de Katia Guerreiro, que ella misma nos va a ir explicando a través de su música. Un dignísimo colofón para estos Conciertos de Pedrilla, de 2024.
Noches de julio y agosto, en unos jardines emblemáticos para la ciudad de Cáceres; noches para disfrutar de la música, porque para esto está la música: para gozar de ella, y con ella. |+Info|Relacionado|Texto: Federico Francesch | DESAFINADO |




