Raúl Rodríguez

La raíz eléctrica Folmusica 2017

AntropoMúsica creativa de los cantos de ida y vuelta (II) así subtitula el músico sevillano su nuevo trabajo / investigación La raíz eléctrica Folmusica 2017. Se trata de un libro + CD con introducción de Santiago Auserón (otro músico comprometido con la investigación) y con fotografías y textos explicativos de todas y cada una de las canciones, cada canción está desmenuzada a dos niveles, emocional y rítmico, las explicaciones musicales de Rodríguez son de catedrático (comentarios  detallados de ritmos, combinaciones, sólo falta el pentagrama) respecto a lo emocional, quienes ya le conocéis sabéis de su relación con las músicas y los músicos que le acompañan, su inseparable Mario Mas a las guitarras flamencas y eléctrica, Guillem Aguilar al bajo y dos percusionistas de lujo Pablo Martín Jones y Aleix Tobías también hay colaboraciones importantes y si puedes acercarte este jueves día 12 hasta la sala Apolo tendremos la suerte de contar con la presencia de Javier Mas y su archilaúd.  Le gusta a Raúl Rodríguez explicar con cariño como ha ido llegando cada canción y como vive los proyectos en que se involucra, como sus viajes a Haití con su  “hermano” Jackson Browne que pone la voz en Let the rhythm lead, himno que sin lugar a duda va a ser el estribillo a recordar en todos los conciertos de esta gira. Raúl Rodríguez se ha criado entre músicos (Martirio, Pata Negra, Veneno) que no sólo le han enseñado sus estilos de los que ha bebido con pasión, sino que le abrieron desde niño cajas y más cajas de música delicada de guitarristas flamencos históricos como Ramón Montoya, Diego del Castor o revolucionarios de la música como los Smash o compositores esenciales como Marta Valdés. Por si fuera poco su compañero Mario Mas tiene en su padre Javier Mas el claro ejemplo de músico solicitado por los grandes, no sé si sabes que después de muchos años acompañando a María del Mar Bonet, un buen día fue Leonard Cohen el que requirió sus servicios. En mi caso tuve la suerte de que accediera hace muchos años a acompañarme en un humilde programa de radio y ofrecerme su música en exclusiva ¿Qué no habrán escuchado estos dos en su niñez? ¿Cuántas horas de música pueden sumar? con que naturalidad entienden la grandeza de compositores como Marta Valdés, pocos como ellos cuándo viajan a cualquier país no van de turistas sino que llevan una pequeña maleta para mostrar sus productos y una grande para recoger todo lo que puedan aprender de cualquier cultura. Aunque no puedo pretender añadir nada a todo lo que explica Rodríguez en sus notas sí que me permito añadir pequeños detalles que me sugieren estas 12 canciones y animarte para que no te pierdas este concierto del día 12 en la sala Apolo. La lengua corta, sólo con este tema ya queda resumido todo el disco, cada frase, cada acorde está sacado de pequeños trozos de la historia de la música, el blues y el flamenco no dándose la mano sino fundiéndose en un abrazo, como hicieron Smash. Manteniendo todo la línea del bajo de Guillem Aguilar. El viajero, los dos percusionistas son ahora los que tendrán ahora que mantener el pulso, más cerca ahora de Auserón que no de Morón. Rodríguez más eléctrico y Mas con la guitarra flamenca más africano. Después dos temas o dos versiones del mismo tema, Que sea el ritmo el que nos gobierne versión africana, con Domi Jr al Djembé, “Tipiti” & James Carrier al Koné, Juan de Juan al baile. Y la segunda parte Let the rhythm lead con Jackson Browne a la voz y la fusión de los músicos anteriores con el cuarteto original, una explosión de 5 minutos que pone le listón muy alto, ya tuve la suerte de escucharlo en vivo y puede durar todo lo que se le antoje, increíble. Aquí sin lugar a dudas la sombra de Kiko Veneno se cuela con facilidad entre el poema de Marta Valdés, construyendo una canción preciosa, atemporal. Tres de la frontera es una introducción instrumental para Canción del corazón, un instrumental sencillo que como explica Rodríguez tienen efectos mágicos por que las fronteras tienen ese poder. Respecto a Canción del corazón me lleva directamente al son, al gran son cubano, aunque según las notas de Rodríguez son los jorochos de Veracruz los que se mezclan con los ritmos pre-flamencos. Sigue otra introducción, La cuerda al aire, ahora son el archilaúd de Javier Mas y Raúl Rodríguez al teclado los que homenajean a Ziryab el padre del oud moderno los que se encargan de presentar el siguiente tema, Zambra de la ausencia.  Usando un poema de su paisano Adolfo Bécquer crea Rodríguez una bonita canción para escuchar en el silencio de las noches solitarias, de nuevo el archilaúd de Mas acompaña al grupo. Las percusiones de Tobías y Martín Jones dan el cobijo imprescindible para que el ausente se personalice en el lugar. Yo voy vendiendo candela, bulería, Son, Guaguanco y mucho Cai una continuación de aquel Negro Curro y por supuesto un homenaje a Arsenio Rodríguez aunque más cercano a Ibrahim Ferrer que no a  Marc Ribot y Los Cubanos postizos. La raíz eléctrica (vodoulería) cierra el álbum y cómo es natural lo cierra con el círculo perfecto, vuelve a buscar el motivo principal del primer tema, La lengua corta y en compañía de sus amigos Haitianos unidos con el grupo de Rodríguez descargan ese Vodou (energía) y lo mezclan con el fin de fiesta más típico del flamenco. + info | relacionados