CrónicasSin categoría

Vientos del pueblo.

yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7 - Vientos del pueblo.

Teatre Raval, 7 de octubre al 15 de noviembre.

El director y actor Pep Tosar nos acerca a ese personaje tan singular que fue Miguel Hernández. Y al igual que hizo con Federico García, vuelve a huir del personaje para acercarse al hombre.
Es curioso que Tosar haya usado el título de ese poema, Vientos del pueblo, quizás el más conocido del poeta de Orihuela, y el menos representativo de la imagen que nos ofrece Tosar. El poeta revolucionario, llegará casi al final de la obra, cuando el hombre devenga en mártir. Pero vayamos poco a poco.
En el escenario, en un entorno sencillo, con ese arco tan clásico y esos asientos de Senado romano, representando esa primera etapa influida por Góngora, encontramos a los protagonistas: de izquierda a derecha, tenemos a Marc López (guitarra y coros), Èlia Bastida (violín y coros), Carles Dénia (cantante), Evelyn  Arévalo y Pep Tosar (actores – poetas) y Andrés Corchero bailando e interpretando el alma de Miguel Hernández.     
Repite Tosar la estrategia que tan bien le funcionó en Federico García, cantaor, guitarra, baile y recitado. Y vuelve a buscar artistas de mirada libre, como el poeta.
Por ejemplo, Andrés Corchero, un bailarín con un gran recorrido por la danza contemporánea y que sabe expresar con su cuerpo las penalidades del poeta de Orihuela. Envuelto en ese traje de poeta del pueblo, Corchero es el alma en pena de un hombre que vivió poco y sufrió mucho. No esperes un baile ostentoso, (solo en la guajira) Corchero se mueve por el escenario, como un alma en pena, pero en sus gestos hay tanta belleza y poesía como en el recitado de los actores.
Carles Dénia, es el cantaor poeta que necesita esta obra, con esa voz potente y muy bien modulada entra en los poemas sin que lo maneje el compás, solo la pasión. Quiero recordar su trabajo sobre la poesía de Ausiàs March.
En la música, Marc López (un guitarrista que conoce bien el flamenco y la música clásica), y Èlia Bastida (violinista, cantante y saxofonista), más conocida en los circuitos de jazz, pero con un violín que resalta la tragedia de la poesía.
Y los dos poetas: Evelyn Arévalo y Pep Tosar, desde el rincón oscuro o delante del escenario en monólogos solitarios, ambos actores se meten en la piel del poeta y nos van conduciendo desde su pueblo a Madrid, desde las trincheras hasta Rusia, o desde la cárcel de la capital de España (ya perdida la guerra) hasta esa cárcel-sanatorio cerca de su pueblo.
Pero esto no es todo, mezclándose con el escenario descrito, hay un trabajo exquisito de imágenes que nos trasladan a escenas bucólicas, esas cabras omnipresentes, esos ríos o la crudeza de esas imágenes de la guerra civil; todo ayuda a situarnos en el relato cronológico.
En esos intermedios entre canción y poema, van surgiendo pequeñas aportaciones de historiadores, familiares, personas que aportan datos biográficos para acabar de perfilar a un hombre que merecería ser mucho más conocido en esta España tan poco agradecida.
Otro gran trabajo de Pep Tosar para dignificar a esos personajes que marcaron nuestra historia. + info   

yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7 - Vientos del pueblo.