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Rajery + Raúl Rodríguez

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“Mandry ve? Nuevos Medios, 2026

El sello Nuevos Medios, una vez más, nos ofrece la oportunidad de escuchar artistas de diferentes latitudes y culturas musicales unidos por la creación compartida.
En este caso se trata del músico de Madagascar Rajery y de nuestro compatriota Raúl Rodríguez, con quien tenemos el placer de conversar. Grácias Raúl.
Lo primero, felicitarte por tu reciente Giraldillo de Oro de esta Bienal de Sevilla de 2026.
Muchas gracias, ha sido un premio compartido con mi compañero Canito guitarrista nacido en tierras catalanas, un espectáculo “La cuerda al aire” muy bonito de trabajar porque nos hemos hecho amigos, que es mi objetivo fundamental cuando hago estas colaboraciones. Gente bonita hay en el mundo, lo que hay que hacer es dar con ella.

El Espacio Turina es todo un lujo para Sevilla. ¿No crees?
Y tanto, piensa que en ese mismo espacio, estuvo en 1950 el Teatro Álvarez Quintero, donde se representaban las primeras coplas. Me ha permitido introducir ya el tres flamenco de una manera muy legítima en el flamenco.
Otro lujo sevillano es Patricio Hidalgo, que ha hecho las ilustraciones del disco.
Además, Patricio estuvo en uno de mis viajes a Madagascar, en el segundo.

En el primer viaje fuimos un trío, con el bailador Marco Vargas y el cantaor de Girona Jordi Fornells. Eso fue en el 2019. Ahí nos conocimos con Rajery, en la tercera Semana Flamenca de Madagascar. Un proyecto que puso en marcha Javier Mantecón. Y en 2024, ahí vino conmigo Cristian de Moret como cantaor y Patricio Hidalgo puso sus pinceles en directo. Ahora, Patricio ha participado en el video y en las ilustraciones.
En 2025 ya volví solo para grabar el disco.   
La última vez que te escuché en vivo, fue el año pasado en aquel “30 años en la Frontera” en Barnasants a solas tú y tu Lupe. Tres años antes, con tu 3F Power Trío. Ahora a dúo con Rajery. ¿Eres como Pessoa y sus heterónimos?
Ya me gustaría acercarme a la genialidad de Pessoa. Cualquier formato me resulta válido siempre que pueda seguir caminando, me pongo los zapatos que le convenga a cada terreno. Me encuentro cómodo siempre que pueda hacer la música que me apetece y en libertad.  Bueno, si te parece vamos con este último trabajo, repasémoslo sin prisa.

“Afindraoafindrao”, lo primero que me recuerda es aquel maravilloso Shongai de los Ketama con Diabate, disculpa mi pobreza musical. Porque la Kora y la Valiha no creo que sean primas, ¿o sí?
Bueno, alguna relación hay. Son distintas variantes de las arpas que se utilizan en muchos países, al tratarse de instrumentos diatónico, cada cuerda tiene una nota, así que tienes que buscar el modo que le corresponda a cada tonada. Tienes que tener una afinación concreta para cada tonada. Se tocan con los dos pulgares, como la kora. La valiha es una caña de bambú y alrededor se van insertando unas cuerdas que son de metal (de cable de freno de bici) afinadas con unos pivotitos de calabaza para afinar la gravedad de la nota. Se toca con las dos manos, y, en el caso de Rajery tiene más valor por el accidente que tuvo de bebé al perder los dedos de la mano derecha. Ha conseguido convertir una debilidad en una fortaleza.

Hay otra historia muy bonita del instrumento: según cuentan, la caña de bambú debe cortarse en noches de luna llena. Al principio se pensaba que era puro romanticismo, pero se supo más tarde, que hay una termita que vive dentro de la caña y la noche de luna llena sale a reproducirse, por lo que si se corta esa noche, el bicho está dentro y podría comerse la caña.
Este tema fue mi primera referencia de música de Madagascar y me la enseñó David Lindley compañero de aventuras de Ry Cooder. Y también de Jackson Browne, con quien ya sabes que me une una fuerte amistad. Vi que tenía un ritmo de seis por ocho cercano a los tanguillos gaditanos y ahí ya vi que podíamos entendernos.    
“Mandry ve? Es una pregunta, ¿sobre qué?yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7 - Rajery + Raúl Rodríguez
Es una expresión que se utiliza para el despertar e invita a participar en la vida de la comunidad, se canta alrededor del fuego y es una llamada a espabilar. Vi que entraba por tango flamenco y también cercano al son de los años treinta.

Curiosamente después de grabar este disco, a las tres semanas hubo unas manifestaciones muy fuertes en Madagascar y cambió el gobierno. De alguna manera estábamos oyendo lo que estaba pasando y se trasplantó en la canción. Ahora que vamos a presentar este disco en España, también aquí la comunidad parece que ha empezado a despertar. A veces la música se hace eco de las cosas de la vida.
 “Ravoravo” a veces tu tres flamenco no está lejos de mis recuerdos de niño con los laúdes que tocaban en mi pueblo.
Claro que sí, hay muchos instrumentos de cuerdas dobles, laudes, guitarra portuguesa, bandurrias, mandolas. Hay mucha música escondida en las cuerdas dobles en el Mediterráneo. Son instrumentos que, como ya hemos hablado alguna vez, me permiten retroceder hacia el futuro. Música que no ha estado grabada pero que seguro que ya se ha tocado.
La afinación de “Ravoravo” ha sido una construcción en común. Piensa que el disco se ha grabado en cinco mañanas (la luz se iba a mediodía) excepto “Corazón Malagasy” que se grabó en 2024.
“El lémur pasa” Os oigo, cada uno por un lado de mis cascos y poco a poco os vais encontrando. Ya es que es en todo el disco, pero aquí es muy patente. ¿En qué momento el Raúl productor dialoga con el Raúl músico?
Ese tema está grabado en directo totalmente en la misma sala y justo esa fue una improvisación de última hora. Empecé con algo que sonaba (y empieza a cantármelo) como andino, y Mantecón que estaba en el estudio, dijo, ya que estamos en Madagascar cambiemos el cóndor por el Lémur. Intentamos que esté poco producido, como aquel maravilloso “Guitarras Callejeras” de Pata Negra.  
“Zambragascar” ¡Cómo te gustan los juegos de palabras!  El homenaje a Niño Miguel, supongo que por su zambra del Moro Tharsis.
El propio Miguel decía que había cosas que había aprendido de Sabicas, el propio Esteban de Sanlúcar (padre de Manolo Sanlúcar), Diego del Gastor, también tienen su toque por zambra. Casi todos los guitarristas tenían alguna pieza de inspiración moruna. Unión de culturas, sefardí, musulmana, cristiana, forastera, americana, indiana, esclava.

Quería introducir cositas flamencas y esta era ideal. Al escucharlo con mi tres y su valiha, pensaba que podría ser una música que hubiese podido sonar en Granada en el año mil cien.
“Corazón Malagasy”  En tu libro disco Razón de son, hablabas de la música de Lou Reed y de la Velvet. Esta composición me ha traído ese recuerdo. Es un tema precioso.
Fíjate que ahí hay trazas de la Bulería del corazón de Son de la Frontera, que en su momento yo tenía un amigo muy hippie que decía que le sonaba a The Cure, pero igual sí que hay algo de terciopelo subterráneo.  Esta se grabó ya en 2024. En una misma sesión mirándonos cara a cara, en el menor tiempo posible y la mayor voluntad posible.
“Amorondrano” ¿Qué conocías del folclore de Madagascar, antes del primer viaje?
Muy poco, la música de Madagascar no es unívoca, piensa que hay hasta veintidós lenguas en el país, culturas diferentes. La música del centro de la isla no tiene nada que ver con la del sur. Es una isla muy grande (Barbate – Manchester) y las comunicaciones difíciles.

Había conocido alguna cosa de Justin Vali, que había tocado en algún Woman, pero poca cosa más.  
“La isla roja” ¿No te da la sensación de que los paisajes, sean africanos, antillanos o de tus marismas, nos unen mucho más que las ciudades?
Las aguas y las costas. Esta fue otra de las músicas improvisadas que añadimos al final, con un cachito de melodía, me recordaba a algunas cosas de Cabo Verde o de Angola. Una veta afroamericana sin pasar por España, que me interesa mucho, yo lanzo el tres al agua y me monto dentro de él y que me lleve donde quiera. Conseguir que esas músicas tradicionales, se sometan, no a mi deseo, sino a su propio deseo.

“Soa” ¿Es como un himno?
Este es un tema muy especial. Cuando llegué al estudio, él ya lo tenía grabado, vi que había un espacio en medio y le pedí tocar solo en ese espacio. Le dije que quería hacer como un canto a los ausentes, y para mi sorpresa, me confesó que esa canción estaba dedicada a su hermana, que había muerto. Una canción muy alegre, como celebrando la vida.

“Tana de la Frontera” ¿Volvemos a acordarnos de Diego del Gastor y los territorios fronterizos gaditanos?
Queríamos que alguna fuera claramente una bulería, que se adapta muy bien a su métrica. Era fácil dialogar en ese ritmo.    

La capital de Madagascar, se llama Antananarivo y ellos la llaman Tana. Inauguramos un pequeño municipio imaginario.
Para terminar “Ny Lanitra Mangamanga”, aunque no entienda lo que dicen, esas voces te emocionan por su sinceridad.
En Madagascar hay una tradición riquísima en polifonía, cantan muy bien. Igual es más conocida la de Sudáfrica, por los discos que grabaron con Paul Simon, pero la de Madagascar es impresionante, como la cultura de cuerdas. Este canto lo hizo con sus hijos, en aquel primer encuentro, y ahora le pedí si lo podía grabar con sus hijos en una versión menos polifónica, pero igual de auténtica.   
Bueno, pues ahora señalar cómo va a ser la gira por España este mes de octubre. Os dejo las fechas y lugares.
Madrid día 20 en Galileo Galilei. El 23 en La Bisbal d’Empordà, en el Teatre Mundial y el 25 en Jamboree 3 en Barcelona. Advertidos quedáis. + info

 

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