David Coria, Gema Caballero, Jesús Torres y Dani Suárez
“Réplica” CC Sandaru. SFB El Dorado / Dansa Metropolitana. 27 de marzo del 2025
Como ocurre cada año, al coincidir el público de la Dansa Metropolitana con el público habitual de El Dorado, la sala del Sandaru se llena hasta la bandera.
A la cantaora Gema Caballero ya la conocemos de otras actuaciones, pero el bailaor sevillano David Coria, era la primera vez que nos visitaba.
En la guitarra se traían a Jesús Torres, colaborador habitual de Coria y en la batería Dani Suárez.
Coria ha compaginado siempre la danza con el flamenco, formando parte ya en 1988 del Taller Flamenco de la Compañía Andaluza de Danza, así como del Ballet Flamenco de Andalucía desde 2013 al 2016.
Aunque el espectáculo se anunciaba como “Réplica”, un servidor no tenía claro si íbamos a asistir a un pase “especial” de su obra “Anónimo” o algo totalmente diferente.
Leída a posteriori, la crónica que escribió Sílvia Cruz Lapeña sobre la representación de “Anónimo” en Jerez, no me cabe duda de que lo que vimos y escuchamos en la Sandaru, no era “Anónimo”
Pero vayamos con el concierto.
Coria es un bailador que lo da todo desde el principio y no se cansa fácilmente, sabe que el espectáculo se sostiene en su baile, y sus compañeros le van a adornar todo lo que precise. Así pues, inicia con una descarga en solitario de taconeos tremendos y de giros de danzantes que serán la tónica general de la tarde.
Arranca la guitarra de Torres y desde la batería, Suárez le lanza un sombrero cordobés al bailaor, para que pueda añadirlo a su coreografía. Se nota la complicidad de guitarra y baile, buena compenetración, de momento la batería aporta lo mismo que un cajón, sin sutilezas.
Y Caballero que se conformaba con jalear, sin prisas por entrar. Ahora sí que canta la letra de Los pajarillos del cielo que popularizó Morente.
Arranca después Caballero por martinete, con la complicidad de la batería de Suárez y el repiqueteo tremendo de Coria. De fondo la guitarra de Torres que se empeñó varias veces en templar mientras cantaba Caballero (algo sin duda a remediar)
Me gustó el cante de Gema Caballero y aunque la batería estaba demasiado alta, la combinación me pareció correcta.
Arranca Torres con unos rasgueos que buscan efecto en la repetición más que en las falsetas, que sirven para acompañar el protagonista que es el baile, con letras de fandango. De nuevo Caballero tiene que desgañitarse para destacar por encima de las percusiones de baile y batería. Coria sigue recorriendo el escenario creando tensión, y los platillos de Suárez adornan con gracia la escena.
Y llego el momento de probar que tal sonaban sin micro, primero fue Caballero quién intentó en solitario una coplilla, corta pero certera. Quiso hacer lo mismo la guitarra, pero creo que fue un error, tocó más para él que para el público. No fue un buen día para Torres. Y llegaba el turno de Coria, esa especie de suite de los tres queriendo estar más cerca del público, no convenció. Lo quisieron convertir en una fiesta por tangos trianeros, con Suárez con un bombo en plan candombe y el resto sin micro. Pero la decisión de hacerlo a pelo, creo que fue un error.
Se fue Coria y ahora el trío se atrevió con esa preciosidad que es La galleguita de Gardel, preciosa letra que Caballero cantó con mucha emoción y que para un servidor fue de lo mejorcito de la noche.
A continuación estuvo certero Torres, con ese mirabrás que empezó el trío y dio paso a que volviese a entrar Coria, con nuevo traje y luciéndose con los aires gaditanos. Ahí Coria aprovechó para resaltar ese baile en que se desplaza como si flotase por el escenario, de gran complejidad técnica y que enamora a cualquier público. Sesenta minutos justitos, para una apuesta que no me pellizcó. + info | relacionados | Fotos: Joan Cortès.

