Bassekou Kouyaté & Ngoni Ba

bassekou-kouyate--ngoni-ba.jpg Festival de Músiques del Món
Bassekou Kouyaté & Ngoni Ba
L’Auditori. Barcelona
2 de octubre de 2009

La esplendida actuación de Bassekou Kouyaté fue la encargada de dar inicio a este 14è Festival de Músiques del Món. Y gran acierto de sus directores por tan atinada elección. Hay que destacar también que dentro de la programación podremos disfrutar, entre otros, de grandes artistas como Oumou Sangaré o Toumani Diabaté, así que Malí estará más que bien representada este año. Pero volvamos a Bassekou. De nuevo demostró que está en perfecta forma y en plena efervescencia creativa, además actualmente es uno de los valores más reconocidos en África y también en el resto del mundo. Venía presentando su segundo disco, I Speak Fula (Out Here, Resistencia, 2009) recién editado aquí y que cuenta con las interesantes colaboraciones del nombrado Toumani, junto con el imprescindible Kasse Mady Diabaté o Vieux Farka Toure (hijo de Ali Farka) y la sorpresa del cubano Eliades Ochoa, además se ha grabado en parte en Madrid y cuenta de nuevo con la producción de Lucy Duran, otra garantía más de calidad.
O sea que todo apuntaba en la buena dirección, solo que un pequeño problema les hizo llegar con poco tiempo para las pruebas de sonido, que no se pudieron hacer como debía, y eso hizo que se resintieran las dos primeras canciones. Aunque a pesar de no sonar como debiera, ya dieron apuntes de lo que vendría después. En el escenario siete músicos. Bassekou a la cabeza del cuarteto de ngonis (ese pequeño hermano del banjo que él ha desarrollado aún más y que puede tener 4, 5, 6 ó más cuerdas), la diva Amy Sacko de voz melódica y poderosa y dos percusionistas (increíble las sonoridades que Alou Coulibaly extraía de la media calabaza). Quizás si solo escuchas sus discos puedas pensar que lo suyo es blues africano, pero su directo es otra cosa. Evidentemente que hay blues, aunque para Bassekou es música bamana que también es pentatónica, pero el sonido que extraen de esos rudimentarios instrumentos es prodigiosamente exuberante. Al sonar los cuatro juntos pueden crear pasajes delicados (por ejemplo en Lament For Ali Farka) y pasar a un sonido espectacularmente envolvente (Juru Nani) o increíblemente vigoroso (Bassekou). Además son capaces de compaginar esa amalgama de efectivos con una puesta en directo que recoge parte de la gran alegría que desprenden y que contagian con sus simpáticas coreografiás. Ir a un concierto de Bassekou y su Ngoni Ba es una certeza de que vas a disfrutar. Cuando acabó el concierto preguntó cuantas canciones queríamos que tocara más, pero solo con una condición, que nos levantáramos de las sillas y bailáramos, en aquel momento todo el mundo saltó de su asiento como si quemara. Fue una gran noche. // Miguel Amorós.