Omega
Omega
Bruno Galindo. Lengua de Trapo, 2011
Omega (1996, El Europeo) hizo que, por un momento, se silenciara La leyenda del tiempo (1979, Philips). Mientras que el disco de Camarón era una revisión colorista de los poemas más vitalistas de Lorca (preferentemente los de juventud, comprendidos entre 1921-1924), el de Morente era tan oscuro como los versos escogidos del bardo granadino. Acompañado por los Lagartija Nick y secundado por artistas del duende como Tomatito, Cañizares, Tino di Geraldo, Vicente Amigo, Isidro Muñoz y su hija Estrella, Morente tejió sin saberlo la mortaja negra con que arroparían su tumba. El periodista Bruno Galindo reconstruye el largo y conflictivo proceso de creación de una obra
Volviendo a Omega, cabe advertir que no todo el mundo confió en la rara iniciativa de fusionar géneros tan dispares (¿Lorca y Cohen?, ¿Morente y Lagartija?, ¿flamenco y rock duro?), que en contadas ocasiones muchos abandonaron el barco a su suerte (Eric Jiménez, el citado Manzano) y que otros por poco no hacen lo mismo (¡incluso el propio Morente no lo veía nada claro!). En el prólogo, Santiago Auserón apenas hace mención a la cantidad de problemas, secretillos ambiguos, anécdotas feroces, malos rollos y frustraciones varias que fraguaron uno de los mejores discos de la historia del flamenco. O, mejor dicho, de la Música con M mayúscula. Como Maravilla, Morente y Muerte. Descanse en paz y quede su alma tranquila, pues el Maestro ya se ganó el Cielo con esta auténtica joya. | Lengua de Trapo | Relacionados | Iván Sánchez-Moreno
