Omar Sosa & Liceu Big Band. “Es:sensual”
Festival Jazz Barcelona. Conservatori Liceu. 2 del 12 del 2025
El compositor y pianista cubano Omar Sosa, vivió unos años en nuestra ciudad y por suerte sigue vinculado a nuestra escena musical.
Esta misma primavera, estuvo en un ensayo de la Big Band del Conservatori del Liceu e inició el primer contacto con su director Sergi Vergés para preparar esta maravilla de propuesta.
“Es:sensual” Ota Records, 2018, es un disco que grabaron la Norddeutscher Rundfunk. Big Band de la ciudad de Hamburgo con el pianista de Camagüey. Se trataba de que la joven Big Band del Conservatori, se pusiese a trabajar duro, para poder presentar el proyecto en la celebración de su 15 aniversario. El resultado, uno de los mejores conciertos de este Festival de Jazz Barcelona 2025.
Cuándo en un concierto, te da la sensación de que los músicos están disfrutando tanto como el público, es que todo fluye. Los veinte músicos que forman la Big Band vivieron un sueño, la oportunidad de tocar con un músico como Sosa (figura indiscutible del wold music de las últimas décadas)
Sergi Vergés, con esa manera suya de dirigir, como si estuviese en una sesión de trabajo, moviéndose continuamente desde su posición de director a la de profesor particular de cada uno de sus alumnos, que maravilla de actuación.
Y el fabuloso Omar Sosa, haciéndonos vibrar con todo su sabor cubano. Son muchas las grabaciones de este músico, cerca de cuarenta discos, en ellos puedes encontrar mestizajes con músicas de los más diversos países, pero en esta ocasión, su corazón no necesito salir de Cuba y eso dio mucho juego. Con un batería y dos percusionistas la cosa prometía.
Empezaban recordando al maestro Arsenio Rodríguez (1911-1970) con un tema que le dedicó Sosa, “El Tresero”, por su instrumento, el tres cubano. Explicó Sosa, la importancia de Rodríguez como precursor del tumbao cubano. Descarga a tope, solo de trompeta, remate de toda la Big Band del Liceu y el público rendido desde el principio. Presenta Vergés, explicando el proyecto, y cede la palabra al pianista, que bien con muchas ganas de tocar, comunicar y más cosas que iremos desvelando.
“Sad Meeting” que Sosa describe como un encuentro no muy bueno, es el siguiente tema, una entrada preciosa, en que podemos apreciar como el piano presenta, va dejando que contrabajo y bongos le secunden y los vientos, con discreción, pero seguros, se suman a la oleada de música que nos envuelve. El sonido excelente. No debe ser fácil sonorizar todos esos instrumentos.
Siguieron con “Cha Cha du nord” recordando uno de sus primeros bolos, en un café de California. El Cha Cha Cha se desarrolló a partir del danzón mambo a partir de los 50 del siglo pasado y todos hemos escuchado cantidad de Cha chas, por lo que, a un servidor le iban llegando, a la imaginación, retazos de letras famosas. Las percusiones y batería en su salsa, disfrutando, el piano conjuntado con un teclado que se iba soltando sin complejos. Todo perfectamente entrelazado. Solo de trombón, y los vientos se incorporan al conjunto.
Piensa que hablamos de 14 vientos entre saxos, trompetas trombones y flauta.
Ahora es la guitarra eléctrica quien se erige en solista. Todo un espectáculo, e insisto, con un sonido genial. Sosa ya empieza a bailar, se le queda pequeño el espacio del piano, todo un showman.
Se tranquiliza, como le ha pedido Vergés, intro preciosa de piano, si no has escuchado su disco de piano solo “Calma” Otá Records 2011, te lo recomiendo. De nuevo el contrabajo tiene gran protagonismo, al igual que los teclados. Estos temas cercanos a formaciones de jazz, son elegantes y permiten que al entrar algún solo de viento la idea de los cuartetos de jazz te viene a la mente. De repente las percusiones toman el mando y el son cubano te atrapa.
Siguen con “Reposo” un tema tranquilo escrito para celebrar esos momentos de tranquilidad al final de una gira, cuándo uno vuelve a casa (explicaba el pianista) Los vientos soplan serenos, la orquesta funciona a todo trapo, es momento de disfrutar de esos detalles que hacen que una música sea grande. Se van alternando solos de vientos, contrabajo, piano. Cuando le dejan espacio, Vergés aprovecha para nombrar a los solistas, pero deprisa, porque Sosa está lanzado.
Ya están de nuevo las percusiones a todo trapo y él disfrutando con pequeños retos que les va proponiendo. Ahora muy cerca del continente africano y toda su fuerza percutiva.
Su hija estaba en la sala y quiso dedicarle un tema que había compuesto para ella, “Iyade”. Vergés había comentado que como era el último tema, cuándo pudiese aprovecharía para presentar a los músicos. Pero con Omar Sosa no se pueden hacer planes, el pianista empezó el tema relajado, pero en cuanto el contrabajo inició su solo, las percusiones sabían que empezaba la descarga, al momento Sosa estaba bailando atrapado por los espíritus y allí no había espacios, el ambiente era de fiesta total. Empalmó Sosa con un homenaje a la diosa del amor Oshun, el cubano emplazó al público a cantar con él, y al final como debe ser, Vergés encontró un agujero para presentar a toda la big band, nombre, apellidos y lugar de nacimiento (demostrando la internacionalidad del proyecto) de todos los músicos. Tuvieron que saludar repetidas veces y en todas las ocasiones, no faltó el baile, y el humor contagioso de Omar Sosa. ¡Qué tipo más entrañable! + info | relacionados | fotos: Joan Cortès

