Juan Carmona
«Laberinto de luz», Nomades Kultur / Karonte 2025
El compositor y guitarrista Juan Carmona ( no confundir con la familia Habichuela) nació en Lyon. Cuándo tenía 10 años, su padre que había emigrado a Francia desde el norte de África, le regaló su primera guitarra. No tardará en darse cuenta de que si quiere ser un guitarrista flamenco, lo ideal será trasladarse a Andalucía. Ya en Jerez, se codea con los grandes del flamenco, Joaquín Grilo, Agujetas, Antonio Canales, Chano Domínguez.
En esta larga trayectoria que ahora cumple 40 años, Carmona ha ido consolidándose como un músico internacional, a su regreso a Francia empezó a colaborar con músicos de jazz como Larry Coryell, Sylvain Luc, Marcus Miller, Jan Garbarek. Y como es de suponer todas esas fusiones han conseguido que Carmona a la hora de componer estos nuevos temas haya decidido que este “Laberinto de luz” Karonte, 2025, sea un compendio de diferentes músicas, la guitarra suena flamenca, faltaría más, pero los teclados de Richard Larrozé suenan latinos, así como el bajo de Rainer Pérez, o invitados especiales como el contrabajo del gran Yelsi Heredia o su paisano el batería Horacio el Negro (cuanto tiempo sin noticias de este cubano), en la preciosa “Misterio sin igual” que cierra el disco y dónde la guitarra del maestro es el claro ejemplo de como se puede fusionar el flamenco con el jazz, una maravilla de tema.
En cuanto al cante, son muchas las voces que colaboran, la catalana Montse Cortés le acompaña en esa “Danza del agua” con esa fusión de flamenco con sonidos orientales que aportan la Istambul Strings y las tablas de PINKU.
En algunos temas prefiere coros de varias mujeres en lugar de una cantaora, como es el caso de “La teresita” con cinco voces de mujeres, entre cantantes y coros, que combinan flamenco con soul, con esa guitarra risueña y las percusiones fabulosas de Isidro Suarez.
Si hay un músico que ha demostrado con creces su facilidad para navegar en esas dos aguas, flamenco y jazz, es sin duda el contrabajista Pablo Martín Caminero, aquí lo tenemos en “Dejando sonidos” completando la sección rítmica está Isidro Suarez, y mucho teclado por el medio con Larrozé y Luis Guerra.
En “Tesoro de melodías” tema que abre el disco, nada menos que Al Di Meola, arranca la voz de Noemí Humanes, las guitarras de Carmona y De Meola en duelo singular y el bajo de “El Popo” sosteniendo la estructura.
Y no podía faltar María Peláe con esa guasa especial que tiene la malagueña, en ese “Laberinto de luz” que da título al disco. Un disco ideal para refrescarse en este tórrido verano, flamenco festivo sin complejos. + info

