festivales 2024

David Leiva / Andrés Barrios.

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Ciutat Flamenco 2024. 17 y 21 del 10 del 2024.

Dos propuestas totalmente diferentes, que certifican la apuesta del Ciutat Flamenco por ofrecer cada año un muestrario lo más amplio posible de la actualidad de este arte.
El 17 de octubre en una sala sorprendente, Aclam Club, se iniciaba esta edición del festival y lo hacía presentando un trabajo muy especial. David Leiva, además de ser el Director Artístico del Festival Ciutat Flamenco, es un compositor muy comprometido con el flamenco, Leiva está trabajando desde hace tiempo para transcribir toda la obra de Paco de Lucía, y ya publicó hace unos años todo un método musical sobre El Cante y el Baile Flamenco.
Hace unos meses nos sorprendía con un disco “12 Flores” que editaba acompañado de una novela. Había querido Leiva, recoger el legado de sus padres, llegando a la lejana Cataluña, y relacionarlos con sus hijos Aina y Marc, que por un momento regresan a Andalucía en reencuentro con ese pasado soñado. Para lo que inventó una historia de misterios y la relacionó con ese disco suyo. Esta noche era la ocasión de presentarlo en sociedad, y Leiva y el Taller de Músics, no escatimaron en colaboraciones. Mientras la actriz Carme Canet leía el texto (y otros personajes iban haciendo sus apariciones cuándo el guion lo exigía) David Leiva (guitarra) acompañado por Carlos Cuenca (percusión y electrónica) Pirata (cante) y Elisabet Gex (viola) iban repasando el disco de “12 flores” y también algún tema de su anterior trabajo “Fuente Victoria” como “Mi futuro” y el mismo “Fuente Victoria”
Era evidente que Leiva estaba feliz, todo su mundo interior representado en un concierto, junto a sus fieles músicos y todas las colaboraciones de amigos que iban subiendo al escenario. Óscar Puig a las percusiones, los cantaores Eva Sánchez y Marc Suarez y el guitarrista Paco Bethencourt.
Y en medio, con una guitarra que sobresalía, no por gritar más, sino por decir las cosas más bonitas: David Leiva, luciéndose con falsetas sorprendentes, y manejando con precisión, como hacía Paco de Lucía, a los compañeros en escena. Y como la felicidad se transmite, a su derecha el Pirata estaba espléndido, se fue afianzando y cada vez más seguro nos regaló momentos únicos con su cante. Cuenca, más discreto, haciendo su trabajo, pero sin florituras electrónicas de las que él sabe, ¡no era la ocasión! También la viola de Gex, brilló en los momentos adecuados. En fin una noche que David Leiva no olvidará con facilidad.

Pero no sería correcto acabar el artículo sin una observación que creo necesaria. Una vez hecha esta presentación del disco / novela. Con todos mis respetos hacia un músico que admiro, creo que Leiva deberá cuestionarse si quiere repetirla o busca otra fórmula en la que el texto no dificulte la continuidad de una música que debería poder tener entidad propia. Las canciones de “12 flores” necesitan un espacio en directo para que muestren su propia historia flamenca.  Es mi humilde opinión.
Pero saltemos de sala hasta la Casa Seat, allí el 21 de octubre nos esperaba otra grata sorpresa. Desde el Taller de Músics se habían organizado dos convocatorias artísticas, una para músicos de Cataluña y la otra para fuera de aquí. Se presentan propuestas y la de Andrés Barrios fue la ganadora de este 2024 (en la convocatoria de fuera de Cataluña). Pudimos comprobar que el fallo era justo, ¡y tanto! Este músico de Utrera con dos discos ya en el mercado, Al sur del jazz y De Barrios a Lorca, mostró que puede trabajar tanto la aproximación al jazz, como ese interés por la música popular que tanto defendió Lorca, de hecho fueron los dos pilares que definieron la actuación de la Casa Seat.
Pero no olvidemos que traía un acompañante de lujo. David Domínguez a las percusiones, un músico que ya se ha vuelto casi imprescindible para esta función. Domínguez se acopla como anillo al dedo, a cualquier propuesta que necesite sus sutiles percusiones.
Empezaba Barrios con esa fusión de músicas, creo que el tema era Espiral de su primer disco. Metía voces y Domínguez secundaba ritmos, más de diez minutos en un primer tema y ya tenía al público rendido. Tiene tablas el de Utrera y enseguida nos contagió sus ganas de comunicar, nos habló con orgullo de su pueblo y sus artistas, Bambino, Enrique Montoya, las hermanas Fernanda y Bernarda.
Siguieron el concierto con Isbilya (Sevilla en árabe). Arranca Domínguez demoledor y no duda Barrios en trabajar percusiones dentro del piano. Libertad y respeto dándose la mano. Siguió Barrios por ese camino de buscar sonidos nuevos y dejar que se convirtieran en aromas conocidos como esa farruca que iba apareciendo por la lejanía. Se fue Domínguez y Barrios nos trasladó hasta una fuente de Ocho caños que hay en su tierra, está vez trabajando sobre el compás de seguiriya. Una preciosidad que volvió a enamorar al público. Y llegó el momento de Lorca, nos hizo cantar La Tarara, y después llevó el tema dónde le dio la gana, sin dejar de cantarla él. Un momento precioso, siempre que alguien acude a Lorca con respeto no puedo dejar de emocionarme.
Quiso revivir otra canción popular de su infancia (y de la nuestra) era el caso de El Vito de Córdoba. Volvimos a cantar, volvimos a sorprendernos. Para terminar, como era lógico volvió David Domínguez para seguir “dando porrazos en el sitio y en el momento correcto” que decía Barrios y cerraban con un par de temas, por supuesto unas bulerías “diferentes” como debía ser, el tema era Meraki (en griego, hacer las cosas con el corazón) pues eso es lo que hcieron estos dos grandes músicos.  Un placer.  + info | relacionados | Foto de David Leiva: Joan Cortès. Foto de Andrés Barrios: Maud-Sophie

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