Crónicas

El Duende y Chicuelo

yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7 - El Duende y Chicuelo

Sandaru, SFB El Dorado. 13 de junio de 2024

Joaquín Gómez, El Duende, es un cantaor catalán que había actuado ya en El Dorado, hacía nada menos que 16 años. Uno de los primeros conciertos de esta asociación que ahora cumple 17 años. Entre este motivo y el acompañamiento de Juan Gómez “Chicuelo” uno de nuestros músicos más internacionales. La sala estaba llena hasta la bandera. Buena señal de la salud de esta asociación. Además, el ver entre el público a cantaoras como Mayte Martín, guitarristas como Pedro Javier González o directores como Pedro G Romero (te recomiendo su Siete Jereles, que está estos días en boca de todos los aficionados) es señal inequívoca de tarde prometedora.
El Duende venía con ganas de darlo todo y que mejor compañía que Chicuelo, atento a cambiar la cejilla siempre a la medida que requería el cantaor, atento a esos silencios que engrandecen al cante y con un control rítmico envidiable. Me pasé gran parte del concierto ensimismado con el pie izquierdo del de Cornellá, disfrutando como golpea tanto delante como atrás, marcando compases y demostrando que su cuerpo rezuma ritmo.
Chicuelo además de un gran guitarrista de flamenco, con sus últimos proyectos al lado de músicos como Marco Mezquida o Martín Meléndez, ha ampliado sus horizontes musicales y eso siempre es un placer para el oyente.
Empezaban por malagueñas, se recrea Chicuelo un momento a solas, y entra la voz de El Duende, segura, aguantando, Chicuelo le deja hacer. Dejando que alargue las palabras todo lo que quiera, la guitarra no tiene prisa en demostrar nada. Después de ocho minutos, la guitarra se vuelve traviesa, anunciando el paso a abandolaos. Al principio con un compás lento hasta que decide soltarse libre. El Duende acompaña por palmas ese cambio y el dúo está perfectamente ensamblado.
Decide El Duende, sacarse ya la chaqueta y pedir aire, está trabajando duro. Siguen por alegrías, atento de nuevo a ese pie de Chicuelo, y antes de empezar a cantar ya se oyen los primeros oles de un público cómplice. Su cante es muy camaroniano y un servidor está encantado.
Chicuelo encuentra espacios para que su guitarra brille por todo lo alto. Además de jalear a su compañero.
Y llegaron los tientos y los tangos. Tras un espacio para que la guitarra, viaje por recuerdos de grandes figuras del toque como Enrique de Melchor, El Duende revisa la historia con letras del mismo Mairena. Me siento y me pongo a pensar. Y de nuevo se acerca a Camarón. Chicuelo juega un rato con ese paso a los tangos y el público vuelve a jalear.
Y llegó la soleá. Templa Chicuelo, y arranca marcando profundamente el compás, para que no queden dudas. Entra El Duende (siempre con letras clásicas) profundo, sincero. La pareja anda al paso correcto, los dos gozan de su espacio y los dos se respetan. El Duende está pletórico y sabe que puede aguantar diferentes versos y ofrecer la soleá grande. Es más, después del esfuerzo que supuso la soleá, no dudó en seguir por seguiriyas y volver a alargar versos con la seguridad de no romperse. Sus movimientos de hombros y ese agarrarse el corazón, no se fingen, o estás en ello o no estás ¡Genial!
En las seguiriyas, aprovechó Chicuelo para marcarse una entrada de lujo. ¡Qué espacio más lírico las entradas de las seguiriyas! Y que bien lo aprovechó el guitarrista, además de seguir creando cosas bonitas, en cada cambio de verso. 
El corazón de El Duende debía estar a punto de romper la camisa. Había que relajarse. Anunció que iban con el penúltimo tema, unas bulerías que se fueron transformando en bulería / canción. Por un momento pensé que se iría adelante sin micro, pero igual era muy arriesgado.
Jerez en estado puro, a Chicuelo no le da miedo entrar en territorios de Moraito ni a El Duende en los de la familia Agujetas. Y la sorpresa final, la hija de El Duende, Manuela, una chiquilla, que ya en 2022 con 10 años, triunfaba en televisión. Cantó por bulerías, bailó y dejo claro que ya tiene tablas. Un buen final de trimestre, ahora a esperar que llegue el Desvarío en julio.   + info | relacionados | Fotos: Ana Palma   

yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7 - El Duende y Chicuelo