Maria Jaume al Curtcircuit

Festival Curtcircuit. Clap de Mataró, 15 de marzo 2025
Maria Jaume nos lleva de viaje a través de su crecimiento musical y, con cada aterrizaje, suma nuevas experiencias a su repertorio. Si con Nostàlgia Airlines (Bankrobber, 2024) ya nos invitaba a pasear por sus recuerdos, ahora amplía el trayecto con Nostàlgia Airlines SOUVENIR (Bankrobber, 2025), un EP adicional que sigue explorando la misma temática. Para esta ocasión, la artista deja atrás el intimismo y la introspección de los dos primeros álbumes, pero mantiene la esencia de decir sin tapujos aquello que siente. Y lo que siente es rabia por algo que le toca de cerca. Y no es solo una cuestión personal, es un problema colectivo: la masificación del turismo y sus consecuencias en Ses Illes y extrapolable para las costas mediterráneas. Si la nostalgia y la indignación pudieran fusionarse en un baile, esta sería la propuesta de la artista de Lloret de Vistalegre (Mallorca).
Para esta ocasión, en el marco del festival del Curtcircuit, que reúne artistas consolidadas y otras emergentes por todo el territorio català, Maria Jaume ha apostado por una puesta en escena minimalista: tres instrumentistas, ella en el centro y un juego de luces sutil. Todo sencillo, pero efectivo. Ahora bien, la sorpresa no ha sido solo el directo, sino su apuesta por el baile, con una coreografía diseñada por Marta Ros (Ouineta) -que estaba entre el público dando soporte-. ¿Quién lo iba a decir? La Maria Jaume de 2021, que cantaba Autonomia per principiants con su guitarra y con aires folk, ahora explora con el movimiento en el escenario que seguro que irá cogiendo confianza día a día.
El público, jovencísimo y entregadísimo, no solo la vitorea a ella, sino también a su banda, un detalle que se agradece en tiempos de directos llenos de sonidos enlatados (que también tienen su gracia). Maria Jaume juega con la sonoridad, combinando elementos electrónicos con instrumentos más orgánicos, demostrando que su evolución artística no tiene miedo a experimentar con la actualidad. Hay algo que sí permanece y quizás sea el tono aéreo de su voz o la nostalgia de sus letras, sus canciones tienen ese punto de tristeza bonita que engancha.
La mayoría de los temas que sonaron fueron de su último álbum. EscuchamosTrista Miami (con Julieta) o la recién sacada del horno Mon cheri go home, con las desenfrenadas Fades. También sonó la mítica e irónica Hoteles, sol y playa, en la que participa en el disco Pau Debón, compuesta para la colaboración con el frontman de Antonia Font.
También hubo momento para el reposo y lo sentimental, con Cala Rajada 1964 cuando la artista dijo que su padrí puso voz a la coda del tema y el público cantó al unísono: “paisajes lindos tiene Mallorca” (tema Bajo el cielo de Palma de Bonet de San Pedro).
La sensualidad se consolidó con Màgia obscurA y Quina pena, y la melancolía con Me desplom, revisitada con un aire más rítmico. Y, por supuesto, sonó la preciosa Autonomia per a principiants.
Si te gusta viajar, no lo pienses, coge los bártulos y vente de concierto. + info | Fotografía: Carlos Rodríguez
