Chano Domínguez, Mino Cinelu y Volker Goetze
Club del disco, 13 / 10 / 2026
A mediados de septiembre, abrió en Barcelona una nueva sala de música en directo. No pude asistir al evento y la verdad es que tenía muchas ganas de conocer el proyecto.
Jan-Erik Grothe es el fundador y propietario del sello Club del Disco, creado hace veinte años en Argentina, y Paula Comberti es la directora de este espacio en Barcelona.
Un club que ahora mismo debería ser de obligada visita para todo amante de la música en vivo. Al menos para los que nos gusta, lo que definimos como músicas del mundo:
Situado en la calle Caspe nº 62. Es un espacio muy agradable dedicado en su primer apartado a venta de vinilos, libros, CDs. Discográficas como ACT o Fresh Sound Records, junto a las ediciones del Club del Disco. Puedes escucharlos allí mismo, o dentro, en un bar con capacidad para unas cuarenta personas, donde puedes esperar cómodamente para entrar al concierto. Dos o más pases cada día de martes a sábado (de 12 a 23 horas)
Seguimos avanzando hasta la sala en la que vamos a escuchar a este trío que se definen como
“Wind, Strings, Skins” o lo que es lo mismo, el trompetista alemán Volker Goetze (viento) el pianista español Chano Domínguez (cuerdas) y el percusionista francés Mino Cinelu (pieles, parches de tambor)
Una sala con capacidad para 70 personas (cómodamente sentadas), buena acústica y servicio de bar. Todo un lujo.
A nuestra izquierda, el gaditano Chano Domínguez se ha preparado, además del piano de cola, un teclado a su izquierda y un teclado de los de colgar (modo guitarra) encima del piano de cola, ¡por si acaso!
En medio del escenario Mino Cinelu, con un montón de instrumentos de percusión y un sintetizador que aporta atmósferas muy interesantes. Como comentó el francés, nuevo grupo, nueva música.
A mi derecha, Volker Goetze, que fue quien inició la velada, compositor, trompetista, cineasta, tiene una gran vinculación con la música africana, en especial con Senegal. Pero el primer tema nos sorprendió desde una vertiente más electrónica, grabó el sonido de su trompeta, y a partir de ahí (dejándolo de fondo) construyó sonoridades que podrían servir para proyectos cinematográficos o recordando a su maestro Markus Stockhausen.
Entran en escena sus compañeros, con improvisaciones libres. Simplemente acompañando el discurso electrónico propuesto por Goetze. Poco a poco, mientras Domínguez, pone dulzura en las improvisaciones, Cinelu empieza a cantar.
El percusionista, aunque nació en París, su familia desciende de Martinica (Antillas), y eso fue fundamental en el concierto. Con esos cantos preciosos, en los que acabamos participando todos. 
Se queda solo Cinelu y poco a poco nos irá metiendo en un viaje a sus raíces, usando también grabaciones o sonidos de su sintetizador. Los bongos africanos, filtrados por el folclore antillano, se instalan en la sala, un público hipnotizado sonríe feliz. ¡Qué personaje! No es extraño que maestros como Miles Davis o los Weather Report lo incluyeran en sus filas.
Ahora el trío se lanza de cabeza con los ritmos africanos, Chano ahora se ha colgado su teclado / guitarra y pasa a ser la línea de un imaginario bajo. Decidimos seguir el ritmo con nuestras palmas (aunque nadie nos lo pida) y la trompeta de Goetze nos lleva a fusiones increíbles.
Turnándose en el liderazgo (momento de piano solo), el gaditano se dedica a revisar cositas buenas sin pretensiones, dejándose llevar, pero supongo que a algunos les ha recordado otros tiempos, y ¡sorpresa! Desde el público sale Paquito D’Rivera con el saxo y se va hacía el gaditano, sin tiempo a reaccionar, Cinelu quiere darle una entrada, el cubano prefería la entrada de Chano, pero llegan a un acuerdo la mayor (dice D’Rivera) y todos a ello. ¡Increíble!
Cuba y Martinica hermanadas como hijas de África y la electrónica alemana al servicio de todos. Por el fondo detalles de la música de Miles Davis.
Domínguez, que está muy juguetón, coge de la mano al pianista Emilio Solla, que estaba en primera fila, y le invita a tocar el piano, mientras él sigue con el teclado / guitarra.
Ojalá esto sea marca de la casa, ya que el catálogo de Club del Disco cuenta con músicos como estos, que pueden aparecer en escena en cualquier momento.
Vuelve a adueñarse Cinelu del liderazgo y nos ofrece un tema muy bello. La voz del percusionista fue toda una sorpresa, cantase lo que cantase. La música africana se adueñaba del ambiente, y acabábamos todos cantando lo que nos sugería.
Pide un tema Cinelu, Chano comenta, “irónico”, que no se la sabe, pero el francés sigue a la suya. Está sembrado. Es impresionante todo lo que llega a desarrollar, ora de pie, ora sentado, con cajón flamenco, con metales de todos los tipos, con cueros, y con esa voz y esos gritos triviales que enamoran a cualquiera, sin duda fue su noche. + info

