Yuri Buenaventura

yuri-buenaventura.jpg Yuri Buenaventura
Cicle Músiques Llatines
Sala Bikini. Barcelona
12 de marzo de 2009

Seamos sinceros. Nunca he sido fan de la salsa y eso no quiere decir que no posea una buena colección de discos del genero. Pero si tuviera que elegir 10 cd’s para llevar a esa ficticia isla desierta (donde espero que hubiera electricidad y reproductor de compact disc) no sé si habría alguno de ese ritmo danzón. Sin embargo, un concierto de Yuri Buenaventura siempre apetece. Mi relación con este compositor y viajero incansable, empieza a partir de la bailable versión que hizo del Mala Vida de Mano Negra y del precioso tema junto al artista de origen argelino Faudel, titulado de inmejorable forma Salsa Rai. Además pude verlo por primera en el Festival de Roskilde (Dinamarca) en 2005 y su actuación fue impresionante y convirtió aquella fría carpa nórdica donde tocaba, en una autentica y caliente fiesta latina. Ahora en su visita a Barcelona venía presentando su quinto disco en doce años, Cita con la Luz (Universal, 2009), el de la serenidad se comenta, y parece que acertaron. Un disco grabado entre La Habana y Bogota y que ha contado con músicos del Buena Vista Social Club y donde “suaviza” su salsa brava. Con estas premisas y con el cambio que ha sufrido su banda, digamos que a pesar de que fue un buen concierto, espero que nadie se lo tome a mal si digo que personalmente salí algo decepcionado. Y repito que eso no quiere decir que fuera un mal espectáculo. Además considero que fue un acierto el trasladar este concierto enmarcado dentro del incipiente e interesante Cicle de Músiques Llatines del L’Auditori a la Sala Bikini, porque así el público lo pudo disfrutar bailando, pero esperaba más. De hecho la mitad del set list estuvo dedicado a su nuevo disco, y el resto fue un grandes éxitos. Pero entre estos últimos no estuvo ni el comentado Mala Vida, ni el emocionante Ne Me Quitte Pas (que abrió su éxito en Francia). Sí que sonaron la reivindicativa Banano de Uraba, la tonificante Guajiro del Monte o la efectiva Palo y Cuero, pero en general su mezcla de salsa, mambo, bossa o tango se escoró demasiado hacia el bolero y eso, si tienes ganas de bailar suelto, es un mal asunto. Y mira que en su banda estaba el mítico Changuito junto a nutrido número de virtuosos músicos (tremendo Julio César Valdés al bajo), pero o él o yo no tuvimos la noche. Quiero pensar que fui yo. // Miguel Amorós.