Yasmin Levy

YasminLevyCD
Yasmin Levy
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Libertad» Harmonia Mundi, 2012

Yasmin Levy está incluida en ese extenso grupo de mujeres que han grabado un disco bajo las órdenes de Javier Limón, y al que pertenecen interpretes tan dispares como Luz Casal, Ana Belén, Ainhoa Arteta, Dulce Pontes, Mariza, Eleftheria Arvanitaki o Anouska Shankar, entre muchas otras. Y a pesar de que su último trabajo, Libertad, no ha sido producido por aquél, la influencia que dejó en ella en su trabajo anterior, Sentir, es indudable.  «A la música sefardí le falta acción. Se canta como una nana, con mucho amor y muy bonito, pero suena muy frágil. Es un cante de cabeza, como la ópera, y yo quería cantar de pecho, como los flamencos. Ha sido como comer pan toda tu vida y un día descubres el jamón. En el flamenco he encontrado pasión y fuego, y poder cantar como una loca. He hecho todo lo posible para destruir mi voz y sonar como una cantaora«, decía Yasmin Levy tras su experiencia ante el nuevo mundo que le había abierto Javier Limón al producirle un disco que ella quería más flamenco y que él no permitió, por la voluntad de mantener ese toque oriental que aportaba la cantante. Y, a pesar de que Libertad está producido por Ben Mandelson, el trabajo sigue la línea del anterior, aunque con un elemento nuevo casi omnipresente en el mismo, la intervención de The Istambul Strings Orquestra un conjunto de Turquía, el país al que de alguna manera ha querido homenajear la artista, como tributo a la procedencia de sus padres.

Curiosamente comienza su trabajo con una canción de despedida compuesta por ella misma, La última canción, con intervenciones de un acordeón con aires tangueros y una trompeta de desinencias jazzísticas, y en la que juega con su nombre y el de la flor homónima.

El segundo tema, La nave del olvido, es un homenaje a uno de sus cantantes favoritos, como ella confiesa, Julio Iglesias. En Libertad, Yasmin Levy crea dos ambientes diferenciados, posiblemente no de forma consciente, pero escuchado el disco, nos da la sensación de que en él se unen dos estilos distintos. La canción que el argentino Dino Ramos compuso en el 1968, corresponde, junto a los temas compuestos por la propia Yasmin Levy, como el anterior, La última canción, a una música más cercana a la balada romántica, con algo de vocación pop, diferente de las que beben de la tradición, ya sea sefardí, turca o persa, de otros temas que comentaremos.

YasminLevyLibertad , un grito “por el derecho a elegir de que manera vivir tu vida”, da título a su trabajo, otro tema compuesto por ella, al que le sigue Firuze, uno de los temas más famosos de Sezen Aksu, primera de las canciones con la que se acerca a la tradición. Traducida por ella al castellano, le da un tratamiento mediterráneo, mezcla de lo oriental y lo occidental, las cuerdas arabizantes junto a las palmas y el cajón, con la voz de Yasmine Levy, su personalísima voz, con sus especiales vibrators, sus cambios constantes de volumen, sus ataques llenos de tensión y los momentos de pasión vocal, luciendo en su plenitud.

Tal vez , otro tema compuesto por ella, nuevamente con influencias del tango y la balada romántica, con un inspiradísimo piano acompañándola, nos lleva hasta Olvidate de mí, donde rencontramos las influencias de Javier Limón, en este caso no solo por los arreglos instrumentales sino por la participación, como pasara en Sentir, de Concha Buika una buena amiga de Yasmin Levy a la que conoció en aquella grabación. Junto a la cantante mallorquina, nos lleva a uno de los mejores momentos del trabajo no solo por la presencia de las voces de ellas dos, que con su contraste y su forma tan distinta de interpretar el tema lo enriquecen notoriamente, sino por el tema en sí mismo y la intervención del trio, contrabajo, percusión, liderados por el guitarrista Yechiel Hasson, con quien estuvo preparando los temas del disco que presentaron al productor Ben Mandelson que completó el trabajo.

Anan doktor , es el primer tema del CD procedente de la tradición sefardí. Una reflexión ante la muerte, que interpreta de forma más sobria y cercana a la tradición.

El siguiente tema, que ella nombra como Recuerdo, y en el que el flamenco está continuamente presente, es Soghati, la famosa composición del 1976 de  Mohammad Heydari y Ardalan Sarfaraz que interpretó  Hayedeh, la legendaria diva persa, como así se la conoce. Como ocurriera en Firuze, Yasmin Levy hace una versión preciosa del tema, con absoluta libertad, pero también con total respeto al mismo. Una canción que ella había oído por primera vez a los ocho años en su casa, en una casete de su madre que se perdió, hasta que la volvió a oír 25 años más tarde, casi de forma casual y la tradujo y la añadió a su repertorio.

Skalericas de oro es otro de los cortes más interesantes del trabajo. Una conocida canción sefardí profusamente versionada, que ella canta de una forma casi desnuda, acompañada por una percusión centrada en el cajón y las palmas, con un coro que refuerza el estribillo, creando una atmosfera entre tradicional y actual que reinventa el tema sin que pierda sus raíces.

Con Cada día vuelve a las baladas de corte más moderno; retornando nuevamente a la música tradicional con Shoef Kemo Eved, que canta en hebreo, otro tema sefardí que ella reinterpreta de forma brillante, aunque poco ortodoxa: “Si cantara el ladino como quiere la comunidad, a capella, creo que podría seguir actuando en la cocina de mi madre y nadie me escucharía, salvo los que se interesan por el idioma que hablaban los judíos españoles…”

Y acaba el CD con La rosa enflorece, un romance sefardí en ladino, que ella canta siguiendo la reflexión anterior, con profusión de elementos y protagonismo de la orquesta turca que la acompaña.

El quinto álbum de estudio de la israelita Yasmin Levy, ofrece un panorama variado de estilos, que ella, a través especialmente de su voz característica y de sus interpretaciones, consigue de alguna forma unificar, como un puzle de diversas piezas en el que al final encaja todo. Un trabajo que esta apasionada del flamenco, una artista que se considera algo más que una cantante de música ladina, nos presenta como una evolución de su carrera por lo que ha querido mezclar la tradición sefardí con el flamenco, la música turca, la música persa, sus propios temas; buscando esa Libertad del título, más allá de sus anteriores trabajos, y que nos muestra a una Yasmin Levy en continua evolución. + Info | Relacionados | Federico Francesch | DESAFINADO RADIO | Escucha el programa