Xoán Curiel

XoanCuriel
Xoán Curiel
«Argumento lento» en «Tempos de crise«. 

Xoán Curiel es un juglar galego que se desplaza entre los vericuetos de Compostela con la misma facilidad de los trasnos. Su segundo disco, Magnetico Zen (Autoproducido, 2011) funciona como antídoto eficaz para estos tiempos de crisis. Su propuesta desde que vio la luz el pasado verano, va cautivando los corazones de aquellos que la escuchan en tabernas, teatros, plazas de Galicia y allende los mares.  

¿Cómo te ha salido un disco así de fresquito en un momento que todos califican terrorífico?
Si de verdad he conseguido esto, quiere decir que va a servir a quien lo escuche y con esto le veo sentido a lo que hago. Pienso que estamos en una época difícil. Lo que nos sucede viene siendo anunciado décadas atrás, y lo terrorífico es que la economía ha dejado de servir al ser humano para escindirse del todo y convertirse en una máquina que vemos que seguirá funcionando independientemente del sufrimiento humano o ecológico que pueda causar. Y no parece que sus actores más directos (bancos, grandes empresas y gobiernos) quieran detener la máquina. Ante esta realidad evidente, y el bombardeo masivo de los medios de comunicación, el arte inevitablemente está hablando de lo que sucede. En mi caso, he hecho un disco que cuenta también esta realidad, aunque pienso que conserva una esencia optimista que más que nunca  es necesaria.

¿Qué expectativas tienes con Magnético Zen, con respecto a su difusión?
Este disco es autogestionado, yo soy mi discográfica y también mi promotora.

Mi primer disco Nai, también fue autoproducido. Por ahora mi multinacional son mis amigos y amigas. Esta forma de funcionar tiene dos caras: por un lado te permite sentirte completamente libre de crear algo que no tiene porqué encajar perfectamente en el momento del mercado, sino con tu momento. Creo que te permite una mayor autenticidad creativa. Por otra parte, la música autoproducida no tiene los mismos recursos ni medios,  y por tanto llegará a menos lugares o tendrá menos impacto al mismo tiempo que no tendrá tanta presencia en ferias o en grandes festivales. De todas formas, pienso que estoy bastante activo, presentando el disco con toda la banda aunque también en formato trío,  y sobre todo en solitario. Esta versatilidad a la hora de trabajar me permite poder viajar y llevar el disco a todo tipo de espacios,  más grandes o más pequeños de una forma más directa. A lo largo del 2012, he presentado Magnético Zen por toda Galicia, Lisboa, Madrid y en Septiembre voy a estar de gira en el este de EE.UU., visitando California, San Francisco o Santa Cruz. Al volver,  continuaré las presentaciones por Galicia, Madrid y Portugal,  hasta fines de año. A inicios del 2013 (si finalmente no hay fin del mundo!), planeo una gira por el sur de Brasil (Sao Paulo y Minas Gerais). 

¿Qué aspectos positivos o negativos le encuentras al disco pasados unos meses tras su presentación?¿Qué representó haberlo sacado a la luz en el Teatro Principal de Santiago de Compostela?
Intento mirar el vaso medio lleno, porque creo que ya nos llega con lo que nos cuentan por ahí de lo mal que va todo. Para mi lo más positivo es que siento que el disco está gustando, recibo buenas críticas de mis amigas y amigos músicos,  y también de otras personas aficionadas no tan vinculadas a la creación musical. Estoy en un momento vital en el que pienso que lo negativo nos devora si nosotros le dejamos; así que hay que mantener el fuego vivo, vivir y pensar en sacar la parte positiva a la experiencia. 

¿Qué intervención han tenido tus compañeros en la obra? ¿De qué modo se han organizado para trabajar? ¿Cómo lo han orquestado todo?
Mis compañeros son Sergio Tannus (guitarra eléctrica, cavaquinho y viola caipira); Xabier Olite (bajo eléctrico); Carlos Freire (percusiones) y Álvaro Trillo (batería). Todos han tenido una implicación importante en la parte de los arreglos y hay tres canciones en el disco a medias con Sergio, Xabier y Álvaro. Además, Xabier ha estado también en la parte de la grabación, mezcla y masterización, en esta última junto con Tannus. 

¿Cómo habéis concebido la faceta productiva?
El proceso fué bastante orgánico. Llevo una canción al estudio y se la muestro a Álvaro y Xabier, le damos una vuelta a nivel arreglo, sugerimos ritmos y bajos,  y la dejamos macerando para que Carlitos y Sergio la condimenten a posteriori y le den los colores finales.

Cuando hablo de “maceración”, quiero decir que en ese momento del proceso hicimos actuaciones entrío o quinteto,  y esto nos sirvió para comprobar cómo funcionaban ante el público. Todo con el objetivo de incluir nuevos arreglos que salían en el directo y esto me fue dando  una medida del repertorio   y las modificaciones que se incluirían finalmente en el disco.Otra parte importante que me corresponde, es la dramaturgia que cierra y completa el disco. Lo que más me interesa es que pueda dejar un poso para la persona que lo escucha, de forma que posibilite lecturas diferentes del mismo.  

¿Cuáles temas son tus mimados y los del público?
Los que más me gustan y disfruto son Policromía, Nube y Asa. Al público veo que les gusta mucho Policromía y los más dinámicos como Nube, Tempos de Crise o nuestro Reggae Xote Magnético Zen apocalíptico de redención. 

¿A partir de Magnético Zen han surgido nuevas ideas?
Si, cada disco te hace madurar. Yo llevo dos y siento que el sólo hecho de terminarlos es potente. Me imagino que debe sentir algo parecido una persona que termina una tesis doctoral o un proceso que le lleve dos años como fue el caso de Magnético Zen,  o tres años, como me llevó hacer Nai. Se experimenta una alegría, una satisfación que viene de esa culminación y también un vacío… Algo así como: ¿¡¿Y ahora que…?!?. Pero afortunadamente comienza la gira y el disco toma vida de otra forma, esta vez en la relación con el espectador. Llegan críticas positivas y algunas no tanto, pero que se tornan constructivas. Aprovechando para trabajar un poco el ego, todo se vuelve un período de aprendizaje y de crecimiento al mostrar lo creado. En este proceso yo me voy dando cuenta de qué habría hecho diferente, dónde he acertado y de qué necesito en este momento, por dónde me gustaría y me pide el cuerpo ir a nivel musical, y claro, -como esto es un vicio, pues ya tengo el siguiente en mi cabeza. 

XoanCurielCD¿Qué piensas ahora sobre Nai, tu primer disco?
No lo escucho mucho, pero si lo hago me da mucha ternura, porque fue un disco de iniciación, en el que Alfonso Camarero y yo fuimos a ciegas, haciéndolo poco a poco, de forma casera. Fuimos los dos productores y dirigimos todo el proceso, aprendiendo sobre la marcha.

En estos momentos no soy capaz de escuchar Magnético Zen, aunque también me sucedió con Nai. Estuve dos años sin poder escucharlo. Como tengo una parte autocrítica bastante fuerte,  no soy capaz de disfrutarlo sin analizarlo hasta que pase un buen tiempo. 

¿Cómo es tu actividad artística, que no solo musical? 
Mi formación sobre todo fue como actor y también he hecho mucho trabajo corporal en diferentes disciplinas: danza, movimento expresivo, yoga. En general siempre he tenido muchas inquietudes y me ha gustado experimentar. He hecho teatro con máscaras, teatro físico, performance, clown, cabaret. Hace tiempo pintaba y también me aficioné a la fotografía. Creo que esta forma curiosa de ver y estar en el arte,  al final resulta en canciones con estilos muy diversos.. 

Cuéntanos un día entero, incluso doméstico-íntimo de Xoán Curiel.
No se si será de mucho interés,  pero bueno, yo lo cuento…En un día de semana por ejemplo, a no ser que tenga algo por lo que levantarme temprano, lo hago  a eso de las 10 – 11 de la mañana. Trabajo frente al ordenador hasta las 15h y después como normalmente verduras cocidas y algo más.  He dejado la carne y también el pescado, que sólo ingiero muy de vez en cuando. Soy bastante hervíboro y muy chocolatívoro. Por  la tarde descanso después de comer y siempre tengo algo que hacer a esas horas. Normalmente ensayos o asuntos pendientes. También hay un día a la semana en que doy clase de guitarra y creación a personas de diferentes edades con los que grabamos un disco cada año desde el 2009.Luego,  por la noche, es más para la lectura, enviar mails, el facebook,  o puede ser que salga porque tengo concierto mío o que colabore en alguno. También suelo ir a ver algún espectáculo. Afortunadamente en Compostela siempre hay mucha dinámica cultural, teatro, conciertos, etc. Siempre leo antes de dormir, últimamente novelas, y suelo irme tarde a la cama, sobre  las 2 o 3 de la madrugada. 

Xoán Curiel es de A Fonsagrada, una villa de la provincia de Lugo,  cerca de Asturias en la montaña.¿Allí vuelves? Descríbenos A Fonsagrada.
Nací en Fonsagrada, viví allí hasta los 11 años y después nos tuvimos que ir de allí por motivos de trabajo de mi padre. Me fui  con una gran pena y me costó mucho adaptarme a la nueva situación. Me ha quedado una “morriña” congénita de la montaña y su paisaje. Mi primer disco, Nai,  tiene una temática podríamos llamar ecologista, y cierro el mismo con una canción llamada Fonte Sagrada en dónde hablo de las impresiones de mi infancia en el interior de Galicia, donde yo aprendí el “a-e-i-o-u”. A Fonsagrada es un lugar muy tranquilo; el núcleo urbano está situado encima de una montaña; hace bastante frío y nieva en invierno, tiene una gran comarca donde  lamentablemente existe un éxodo de gente del interior a la costa gallega,  y por esto sus aldeas se han ido despoblando a lo largo de décadas. Siempre que voy y experimento el viento frío. Los sonidos y los olores, me devuelven a la infancia.Vuelvo allí siempre que puedo, aunque ya no me queda familia directa. Fue muy especial poder presentar allí Nai, en el año 2009.  

¿Qué lugar ocupa el idioma galego dentro de la propuesta de Magnético Zen? ¿Hubiera podido nacer, o podría tener su versión en castellano, inglés, portugués?
Hasta ahora mis dos discos han sido en gallego y en los dos hay alguna letra y poesía en portugués, así como alguna colaboración de artistas brasileiros, porque Brasil también está presente en mi música. Me siento más orgánico cerca del gallego o el portugués a la hora de componer canciones. Son lenguas muy líricas con las que fluyo a la hora de hacer canciones, aunque también tengo alguna composición en castellano y en inglés. 

¿Qué lugar ocupan las músicas del mundo (y cuáles de ellas), en estas canciones?
Todo, porque es mi gran escuela. De todas formas este segundo disco es bastante abierto. Hay tintes de jazz, reggae, funky, rock, pop y lógicamente también de canción de autor.
En Nai creo que se aprecia mucho este gusto por la música de raíz. 

¿Qué es un «argumento lento»?
Un espacio de tiempo en dónde el tiempo no existe o no corre, y no hay que apurarse para hablar o argumentar. También es un momento en el que te puede la emoción y no dan las palabras para decir lo que sientes. 

¿Exite alguna posibilidad de escuchar tus canciones en otras voces o versiones, incluso traducidas?
Hasta ahora, sobre todo en estos últimos años, he participado cantando en unos ocho discos de artistas de Brasil, Galicia y EEUU.  En este momento estoy empezando a componer para otra gente, y de lo que tengo conocimiento, sí se han versionado alguna de mis canciones. Hay una artista brasileira de Fortaleza, llamada Marta Aurelia,  que está haciendo un disco en el que incluirá una canción de Nai, A Chía. Por otra parte una gran amiga, la cantante gallega Uxía, ha versionado y cantado una canción de Nai,  Sós. Habelas Hainas, un grupo gallego, ha versionado la canción Nai, que es una muiñeira. + Info | Jamila Castillo.