Wayne Shorter Quartet

WayneShorter
46º Voll-Damm Festival Internacional Jazz Barcelona

L’ Auditori, Barcelona. 28 de octubre de 2014

Decía Miles Davis que a veces se acercaba el joven Wayne tímidamente a su camerino y le entregaba una partitura para que le diese su opinión. “en un momento aquel jovencito había creado una obra sublime con toda la ingenuidad del principiante“. Ahora Wayne Shorter tiene 81 años pero el tipo en lugar de recrear estandars y ganarse la vida tranquilamente sigue empeñado en investigar sonidos. Desde hace catorce años mantiene este cuarteto y como el mismo comentaba recientemente en una entrevista al Periódico, no sólo es la música el nexo de unión, sino el compromiso de todos ellos con el mundo en que viven. Un cuarteto acústico, con Danilo Pérez al piano, que no dudó en rebuscar entre las tripas de su instrumento para fortalecer las ideas del líder, John Patitucci al contrabajo, incansable trabajador y esencial para que desde un principio el sonido del cuarteto fuese más percusivo que melódico y Brian Blade a la batería que terminó el concierto emulando a los punkis del 77 con un ataque de ira hacia su instrumento, algunos comentaban que simplemente se había enfadado por el golpe de un palillo en propia cara y otros que era la única respuesta posible después de tanta tensión (musical ) acumulada. No es fácil etiquetar de free o incluso de fusiones con música contemporánea a lo que sonó en l’Auditori. Cuatro temas / suites / obras, desarrolladas por cuatro músicos que se conocen bien, un líder que alternó saxo tenor con soprano y que en ningún momento se dirigió al público, sólo rompió la tensión con algún gesto hacía los suyos como cuando después de 40 minutos querían desaparecer y señalándose su propia muñeca les indicaba que todavía no era la hora, o con silbidos cariñosos (cual expresión mímica) hacía un público que sabía entregado de antemano. Aún hubo un bis de regalo y cuando se despedían por segunda vez, ese hombre (ahora un poco encorvado por los años) seguía extrañándose de que todo aquel público apreciara sus partituras igual que lo hacía Miles. + info | relacionados | Candido Querol