Vicente Amigo

vicente-amigo.jpg Vicente Amigo
Festival de Guitarra i Altres Acords
Palau de la Música, Barcelona
18 de junio de 2009

El guitarrista Vicente Amigo se ha convertido en asiduo al Festival de Guitarra de Barcelona. Hace un año actuó en esa catedral que es el Palau de la Música y en esta ocasión vuelve a repetir, aunque sabiamente, dando un enfoque diferente a su actuación, y evitando reiteraciones.

El mejor guitarrista internacional de flamenco, según la revista Guitar Player propuso un repertorio centrado en su recién nuevo disco, Paseo de Gracia, que como su nombre indica, está inspirado en la ciudad de Barcelona, en el transcurso de una visita del artista para ver torear a José Tomás, también presente entre el público y a quién Amigo dedicó la actuación.

Con las vidrieras todavía matizadas por los últimos pinceles de claridad diurnas, Vicente Amigo salió al escenario sólo, aunque poco después sería arropado por José Manuel Hierro (segunda guitarra), Patricio Cámara y Francisco González (percusión), Alexis H. Lefevre (violín) y Antonio Ramos (bajo). El flanco vocal estuvo encabezado por Miguel Ortega y Rafael de Utrera, este último aplaudido con mayor intensidad que el resto. El concierto tuvo tiznes de pasado y una sólida mirada de futuro sin abandonar el perfil flamenco del guitarrista, ya que se deslizó desde las fronteras más habituales hasta las más renovadoras de aires pop.

Con equilibrio de formas, predominaron las nuevas composiciones de fraseos dulces y un mayor acaramelamiento, sin que por ello se dejara caer en la ñoñería. Rafael de Utrera marcó perfil con el tema Autorretrato, al mismo tiempo que Azules y Corinto, dedicado al torero Manzanares hijo, y por extensión a Tomás, y Luz de la sombra fueron algunos de los mejores momentos de la actuación. Con sobriedad y sin demasiados artilugios manuales el artista nos regaló flamenco de lujo abierto a nuevos caminos.

Como en la anterior ocasión, Vicente Amigo sigue siendo el amo supremo de la guitarra, sin entrar en ningún momento en el diálogo o complicidad con su segundo guitarrista, y tras hora y media el concierto llegaba a su fin. El bis de la iluminada Y será verdad consiguió hacer sonreír a los asistentes que protestaron con fuerza al apreciar que era la última pieza del espectáculo. Tras un saludo, Vicente y los suyos tuvieron que volver a salir para tocar otra pieza ante la fuerte reclamación del público, dejando un buen sabor de boca a los fans de siempre y a los más novatos. Quizás los más ortodoxos se tomaran el concierto con una mayor frialdad, pero la mayoría del público disfrutó del sonido de este estupendo guitarrista que mira alto.

Mientras concluía el concierto me imaginaba como sería una actuación de tres guitarristas de altura y de estilos diferentes, como Vicente Amigo, Pat Metheny y Joe Satriani, en un Palau de la Música, aprovechando un Festival de Guitarra. A mí se me pone la piel de gallina. // Antonio Álvarez