Toni Saigi TRONIK

La prinsire de la sal, UnderPool, 2018

Toni Saigi es un joven pianista que desde hace un tiempo aparece en algunos de los discos que me gustan, Permiso de Alfred Artigas, Pragmata de Ivo Sans. Ya tenía ganas de que acabara grabando a su nombre, era de esperar que el sello escogido fuese UnderPool, y que la sección rítmica fuese Marc Cuevas (contrabajo) y Carlos Falanga, (batería)  buena elección. En el saxo tenor, Jaume Ferrer, como no lo conozco, decido echar un vistazo a You Tube y me encuentro un Jaume Ferrer de 14 añitos tocando con Ignasi Terraza In a sentimental mood (Ellington), y no dudo de que el cuarto elemento de la banda tampoco me va a decepcionar. El disco huele a Monk continuamente, ningún problema. Hay músicos que se dedican a versionar al maestro y en este caso Saigi se ha lanzado a componer su propios temas y no ha dudado en tenerlo presente, con todo el derecho del mundo. Ni ni ni mai. Pues eso el saxo y el piano lanzados en un swing de lo más dicharachero, la sección rítmica cumpliendo con su misión. Ferrer sopla con fuerza y ganas, Cuevas mantiene el caballo para que no se desboque y Saigi nos explica que el jazz de ayer sigue siendo actual y potente. Solo de Cuevas que deja jugar a Saigi libre de recuerdos. Al final espacio para solo de Falanga y cierre de cuarteto, una buena presentación. Kama, recogen la idea dónde la habían dejado, aquello que tanto le gustaba hacer a Miles, recoger la rueda dónde la había dejado y a partir de ahí crear algo nuevo, ahora es Ferrer el que se va muy arriba, ¡grande! aguantando el soplo muy bien y consiguiendo un crescendo que aprovecha el trio para juagar a percutir todos, cada uno desde su instrumento. Vuelve a dejar la segunda parte del tema para que la sección rítmica vuelvan a tener su espacio para respectivos solos.  Mateixahora, inicia Cuevas, enseguida entra Ferrer a liderar, Saigi juega con unas “misteriosas” escaleras que permiten al contrabajo seguir diciendo la suya. Falanga remacha e intensifica ambientes. Un tema a escuchar con atención desde los cuatro lados. Dia del nom, Falanga es el encargado de abrir y decidir el tempo, Saigi juega con ambas manos (quiero imaginarlo en directo, casi sin apoyar el trasero en el asiento) Ferrer le secunda, pero como en casi todas las segundas partes acaban hasta el momento (a mi parecer) abusando de los solos de la sección rítmica. Magalí, balada bonita que permite el lucimiento del tenor y cuándo este descansa, aparece un trio que ahora ya bebe más de Ellington que no de Monk, una canción preciosa. Dielefit, cambio de aires, me imagino un homenaje a su padre Antoni Saigi “Chupi” uno de los mejores con el hammond. Pues eso funky a saco y un cuarteto que mantiene el tipo. L’anell que no tinc, coge un estribillo sacado de algún recuerdo infantil y lo transforma en Bemsa Swing, por supuesto que Ferrer no tiene problemas en soplar con la profundidad de S. Rollins.   La prinsire de la sal, como diría Coppola (One from the heart), otra preciosa balada, el dúo de Saigi y Cuevas otro gran momento, puedes repetir el tema (yo también lo hago). Pioner53, volvemos al swing, Falanga impone el ritmo y los demás le siguen sin problemas, para cerrar Holland inn Hotel un detalle cortito de piano solo, otro homenaje directo al señor Thelonious. ¿Cómo hacer jazz de antes, que pueda seguir interesando ahora y siempre? Con buenos músicos. + info | relacionados