Sònia Gómez & Astrio & Ramon Balagué.

A Vore. L’Auditori 26 de enero de 2018

Dentro de la programación de Escenas (o como fusionar artistas de diferentes inquietudes) este fin de semana llegaba la propuesta de hermanar la danza tradicional de les Terres de l’Ebre con la danza contemporánea de Sònia Gómez y la música de Astrio. Tuve la suerte de estar en primera fila en esa especie de plaza mayor de un pueblo de la zona y asistir perplejo a como han entendido este grupo de artistas la tradición de estos pueblos. Aparece en escena Ramon Balagué interpretando un Cant de batre mientras Sònia Gómez “ronea” a su alrededor cual joven yegua inquieta, desde el patio de butacas aparecen Pau Puig a la dolçaina y los Astrio en plan comparsa. Para quién no conozca al trio, se trata de Santi Careta (guitarra y muchos pedales distorsionadores) Arecio Smith (teclados y samplers) y Santi Serratosa (batería y samplers) mientras la bailadora “tradicional” Carme Balagué nos introduce en las jotas típicas de la tierra, Sònia Gómez lee en un libro Del folklore Tortosí (que será guía espiritual de toda la obra) como era una tarde de baile hace cien años, sin darnos cuenta Astrio se ha hecho con el mando de la música y la negritud de su propuesta invade la “plaza”. Miro disimuladamente hacía un sector del público que me ha parecido “del terreno” pero parecen asumir bien la negritud (la cosa promete). Pau Puig ha dejado de lado la dolçaina y veo y escucho con placer como arremete con una lima en el canto de una azada. El baile también ha dejado hace rato la jota y arropada por esos sonidos nuevos se desmelena con gusto. Presentación de los artistas con Ramon Balagué ejerciendo de rimador con un par de versos graciosos sobre cada uno de ellos (como se hacía tradicionalmente para San Antoni) se quedan solos Careta con sus sonidos varios (ahora solo pedales) y Sònia Gómez que danza sobre lo que Careta le va construyendo (precioso) con la incorporación de Carme Balagué Cartea va buscando que su música permita fundirse los dos estilos y gracias a los acordes pactados del fandango puede entrar toda la compañía en escena. Después de una entrada free con la batería de Serratosa enloquecida ejecutan un baile tradicional de Tortosa, Balagué lo baila sencillo pero elegante, poco la música desaparece y se queda solo el baile silencioso de Balagué (otro momento mágico). A continuación se forman dos grupos, a la izquierda la tradición a la derecha la música electrónica, en medio el vacío pero dos bailadoras de estilos diferentes llenan ese espacio bailando lo mismo (hay un momento en que dudo quién es más libre) la fiesta va subiendo de tono y la alegría lleva a los músicos a intercambiar papeles, Balagué a la batería, Careta en el baile, Sònia Gómez bailando encima de una fiambrera. En la siguiente escena Sònia Gómez lee unas curas milagrosas de brujería mientras Puig y Balagué bendicen los campos y las parturientas, hay un baile de cercanía entre Sònia Gómez y Santi Careta, este con sus pedales y Puig con la dolçaina atacan una música más cercana a las discotecas más punteras que no a la plaza de Tortosa del siglo pasado (Smith con sus teclas ayuda bastante) y los gritos de Balagué nos hablan de tragedias cercanas al mundo que también fusionaron en su día Morente y Lagartija Nick. En fin, una hora de “locura” pero hay que recordar que hace cien años los bailes de Viena que acababan de llegar a la sociedad Tortosina también escandalizaban a más de uno.  + info | relacionados | fotografías: Fondo Auditori y Dani Álvarez.