Territorios Sevilla 2011

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Territorios Sevilla

20, 21 de mayo de 2011. Sevilla

La decimocuarta edición del festival internacional de música de los pueblos, Territorios Sevilla, ha sido todo un éxito de público y de contenidos. En una edición marcada por la reducción en el presupuesto y por tanto, en el número de jornadas del festival, unas 15.000 yellow-territoriospersonas al día, se acercaron al Monasterio de La Cartuja. Con este nuevo formato, pasaron, por los cuatro escenarios habilitados, todo tipo de propuestas musicales englobadas en los dos días de festival. Esto provocó la asistencia simultánea de gentes de todas clases que iban desplazándose entre los diferentes escenarios según sus gustos. Un lleno absoluto, que puede hacer pensar que el histórico y precioso recinto del Monasterio de La Cartuja se ha quedado pequeño, pues había momentos en los que las estrecheces de los pasillos y arcos dificultaba el acceso a los grupos que crearon mayor expectación. Como pueden imaginar, era imposible seguir todos los escenarios, aunque la buena planificación de horarios facilitaba la elección según los gustos de cada uno. Nuestra aventura comenzó en el escenario principal, acertada nueva incorporación en el exterior de los muros del Monasterio, con King Yellowman & The Sagittarius Band. Este jamaicano albino, considerado la primera superestrella del dancehall, llegó a Sevilla dispuesto a demostrarlo. Interpretó con un gran concierto repleto de entrega, energía, simpatía y buen hacer sobre el escenario donde no paró un instante. Temas como  I’m getting married, Who can make the dance ram o el himno Bam Bam hicieron disfrutar a una entregada audiencia, Yellowman nos tenía en el bolsillo y más aún cuando se lanzó con el Guantanamera. Remató con su súper clásico Zungguzungguguzungguzeng, un rey coronado en uno de los mejores conciertos de esta edición de Territorios. En el segundo de los escenarios actuó el grupo inglés de post-punk The Fall. Con el carismático Mark E. Smith a la cabeza, que nos hipnotizaba con su presencia y su peculiar forma de cantar, destacaron por un sonido de guitarras abrasivas que se compenetran a la perfección con los teclados. Al filo de la media noche pasamos al escenario principal, donde la expectación era tremenda, para observar raimundo-territorioslas evoluciones de Vetusta Morla. Un momento especial se vivió cuando, con todos sus componentes sobre el escenario, se unieron al grito silencioso que se estaba viviendo en las acampadas de multitud de ciudades, motivadas por las protestas del 15M. Aquí, todos unimos nuestros corazones en la lucha por un mundo mejor y la ovación fue grandiosa. Comenzaron su concierto y aprovechamos para acercarnos a un grupo más en nuestra onda como King Midas Sound, que actuaban en el escenario más pequeño. Sonido dupstep minimalista con arreglos muy oscuros que lo convierten en toda una experiencia sensorial. Una agradable sorpresa. Volviendo al segundo escenario, Raimundo Amador se dispuso a ofrecer su concierto, en el que además de presentar su último disco Medio Hombre Medio Guitarra nos deleitó con clásicos de su discografía en solitario como Candela o de su mayúscula etapa en Pata Negra. Todo un genio de la guitarra, precursor de la mezcla del blues con el flamenco, fue acompañado por una gran banda de músicos, a los que se unió a colaborar el bajista de Ofunkillo, Pepe Bao. Y como el festival seguía avanzando, nos desplazamos al escenario principal donde los británicos de ascendencia hindú, Asian Dub Foundation, trajeron la fiesta consciente al Territorios. Con el nuevo A History of Now bajo el brazo formaron un buen alboroto con su música. Caracterizada por ritmos ragga-jungle, líneas de bajo que suenan muy dub, guitarras inspiradas en el sitar y la presencia esencial del dhol, nos puso en pie de guerra con temas como Flyover, Fortress Europe o Rebel Warrior. Finalmente para cerrar este excelente primer día se contó con los belgas 2manydjs, líderes de la banda Soulwax, que ofrecieron un dj set donde mezclaron la electrónica más innovadora con temas legendarios de rock, funk, r&b, pop, hip hop y hasta música clásica. Todo ello con un ritmo y un groove irresistible. Sencillamente espectaculares.

El segundo día del Territorios Sevilla, se abrió con el rapero local Tote King, que presentaba su último El lado oscuro de Gandhi, muchachito-territoriosarropado por multitud de seguidores. Mientras, en el escenario principal, se disponía a iniciar su concierto uno de los artistas más importantes del llamado mestizaje nacional, Muchachito Bombo Infierno. Lo suyo fue una fiesta a ritmo de rumba, funk, swing y rock ´n roll, comandada por Jairo desde su bombo y arropada por una gran banda, en la que destacan sus extraordinarios vientos y la percusión de Manel Cabello. Una apuesta segura. Y como en el escenario principal estaban programados los conciertos de The Human League y Klaxxons, nos trasladamos al segundo escenario, sabiendo ya, que Horace Andy no había podido acudir al festival debido a su hospitalización por neumonía. En su lugar, acompañado por la Dub Asante, estuvo el londinense Prince Malachi. Derrochó simpatía y buen hacer, pero evidentemente carecía de la veteranía y el misticismo del titular. Un buen concierto para los amantes del reggae, cerrado con el Africa Unite en homenaje a Bob Marley. Y en ese mismo escenario se produjo el, probablemente, mejor concierto del mala-territorios

Territorios. El señor Femi Kuti, hijo de Fela, dio una magistral lección de afrobeat. Una fiesta de música, baile y color, con Femi de maestro de ceremonias desde su Hammond o marcando el ritmo con su saxo, arropado por la espléndida Positive Force. Tres coristas-bailarinas que no pararon un instante de mover caderas, teclado, guitarra, bajo, batería, una sección de cinco vientos y un ritmo irresistible que nos hizo entrar en clímax. Se vivieron auténticas escenas de emoción entre los subsaharianos presentes que nos contagiaron a todos. Temas como Truth don die o Beng beng beng nos llevaron a una comunión casi mística con los que nos rodeaban. Participamos en toda una celebración del hecho de estar vivos. Después de un merecido descanso rezumando felicidad, llegó el momento de Mala Rodríguez. La sevillana lució espectacular, acompañada de batería, guitarra y dj, presentó su Dirty Bailarina y revisó clásicos como Tengo un trato o Tengo lo que tu quieres, en un inicio suave y sensual que poco a poco fue ganando en agresividad e irreverencia. Finalmente la sesión de Orbital puso el punto y final a una edición del Territorios en el que se demostró que la unión hace la fuerza. La fusión en dos días de los especiales de world music, indie y hip hop, conjugándola con una calidad contrastada de los artistas participantes, les ha dado la fórmula del éxito. Tremendamente respaldado por el público, sólo las dificultades lógicas que presenta el precioso recinto del Monasterio de La Cartuja le podría impedir crecer más a este excepcional festival. www.territoriossevilla.com | Relacionados | Fotos y texto: Eduardo G. Magaña