Ses | Tronzar os valos

Caratula SES Tronzar os valos
SES

Tronzar os Valos. Fol Música, 2015

Escuchar un disco de SES es como escuchar varios disco diferentes, porque la cantante gallega, como ya hizo en su primer trabajo en solitario, Co xenio destrozado, nos lleva con su música desde los territorios más rockeros, para trasladarnos, sin solución de continuidad, a los sones latinos, o a las canciones con aires populares de su tierra, pasando por el rokcabilly, el soul, o cualquier otro estilo que necesite para expresarse.

Ese desparpajo compositivo, lo mantiene en sus interpretaciones, lo que le otorga esa posibilidad de acercarse a los distintos temas con la absoluta seguridad de que no va a tener problemas con lo que le exija la canción de turno. Y realmente lo puede hacer con toda tranquilidad porque, ya sea en una faceta u otra, uno de los grandes méritos de SES, es su perfección interpretativa.

Hecha esta primera aproximación a su trabajo, hemos de confesar que el disco nos gusta mucho y que, a pesar de lo dicho, Maria Xosé Silvar, Ses, mantiene una coherencia dentro de su forma de expresarse, con unas letras llenas de significado, muchas de ellas con un punto, o muchos puntos, muchísimos, de reivindicación, como lo es la misma portada de su disco, con ese dibujo en el que se ve a la artista con unas tijeras en la mano dispuesta a cortar los hilos con los que lleva cosida su boca.

Se van alternando, en el disco, como decíamos, los temas con ritmos más roqueros, como Sentir sin pensar ―hay que accionar en la vida a veces de forma más intuitiva para no caer en la desolación, explica―; Novas ganas de soñar ―en este caso, con un guiño folclórico al final― ; Baixo el cemento ―una especie de declaración de principios―; u Opio Barato ―de aire más tranquilo y con algo de soul en su interior―; con otros con aire de rokcabilly, como Un xeito de Borrarte ―donde está tratando de olvidar a su amor―; o con sonoridad de folk americano, 2000 Anos Máis ―contra la corrupción y los poderes titánicos―; de ritmo funk, como en Iconoclasta ―canción de amor;  con aquellas que reúnen influencias latinas, caso de Como eu canto, de sabor cubano ―«Para cantar como yo canto, /hay que tener el sentimiento/ del pueblo que está bailando», nos dice―; A Tronzar os valos ―que da título al disco y donde nos habla de un posible mundo mejor―; o Humanamente ―que reivindica el amor sincero―;  además incluir dos baladas, para nosotros de las más interesantes del trabajo, Un pensamento donde su voz se acompaña solamente con la guitarra; o en la magnífica Mais que quimera, donde a su voz se une nuevamente Tito Calviño, presente en casi todos los temas del disco, aquí con su guitarra acústica, y el violín de Xabier Cedrón ―en la que habla de la búsqueda de ese amor ideal que espera encontrar―.

A unos temas inspiradísimos se unen unos músicos no menos inspirados, capitaneados por el citado Tito Calviño; con las voces de tres lucías, Lucía Souto, Lucía Cala y Lucía Insúa; los bajos de Fran Sanz y José Reyes Bechford; las percusiones de Xabier Ferreiro; la batería de Marcos Pazos; y las intervenciones más puntuales del citado Xabier Cedrón; Alexander Rodriguez y Ely Morales, a los coros; Francisco Rosa al tres cubano; Benjamin “Chicho” Cordero al quinto; y Anxo Seco al órgano Hammond. Todos ellos para arropar a una de las cantantes más inspiradas, eclécticas y, a la vez, más repletas de sensibilidad de un panorama musical tan rico como es el gallego. Una gozada escuchar nuevamente a SES en este su segundo disco en solitario donde su saber interpretativo se ha unido, para nuestro deleite, a los magníficos temas que nos presenta. +Info | RelacionadosTexto y Fotos:    Federico Francesch | DESAFINADO RADIO 

A SES la podéis ver el próximo 27 de febrero en la Sala Salamandra 2 de l’Hospitalet.