Salao y Juan Ramón Caro

Salao
Salao y Juan Ramón Caro
SFB El Dorado, 11 de diciembre de 2014

Gran concierto para cerrar un excelente trimestre. Otra vez llena la sala Sandarú, (afortunadamente se va consolidando este espacio como el mejor lugar de Barcelona para seguirle el pulso al flamenco). Salao es un cantaor catalán, de L’Hospitalet, aun que nacido en Alemania y de raíces onubenses. Atento a los fandangos que ha escuchado a sus antepasados de Alosno. Juan Ramón Caro es posiblemente el guitarrista más completo de su generación. Gran maestro de la guitarra como concertista y por supuesto escudero fiel para cualquier cantaor. Aun que al principio de la noche Caro me resultaba demasiado presente, como si le faltase espacio al tímido Salao para colarse entre las oleadas de sonido que producía Caro. Poco a poco la cosa se fue nivelando y se entretelaron perfectamente. Empezó la noche con unos cantes de Levante, homenajeando a Rojo el alpargatero, después unas malagueñas que acabaron en cantes abandolaos, terrible la voz de Salao desde el primer momento, en la malagueña ya es normal que haya sufrimiento pero incluso en los abandolaos siguió trabajando desde las entrañas, a partir de ahí el Salao se refugió en su cante y ya no comentó nada, solo cantó, que no es poco. Cantó desde la tragedia del cante, cantó desde el refugio de sus fatigas, y se entregaba por completo en cada cante, en unas cartageneras con apaño del puerto de Barcelona, unas alegrías con homenaje a Málaga, unos tientos con sufrimiento camaroniano y llegó la grandiosa seguidilla, curiosa, nos destacaba en sufrimiento porque todo el cante anterior había sido trágico, Caro tampoco aprovechó los espacios típicos de la seguidilla porque ya los había aprovechado en los cantes anteriores, pero aun así fue un gran cante. Vinieron unos tangos que acabaron en tanguillos y volvió a pasar como con los abandolaos de la malagueña, que incluso los tanguillos con sus letras graciosas se volvieron trágicos al pasar por el filtro del Salao, por supuesto para el bis se guardó los fandangos de su tierra. Debo reconocer que no había visto en directo a este cantaor, y quizás en este momento todavía estoy bajo el influjo de hace una hora, pero creo no equivocarme al advertir que este hombre va a dar mucho que hablar. Tiene una voz muy bien modulada, tiene un quejido continuo e inagotable, y me parece que siente profundamente lo que dice, seguramente estamos delante de un cantaor que necesita cantar, para padecer menos las angustias de la vida. ¡Ah, se me olvidaba! J. R. Caro volvió a demostrar su arte y además consiguió quitar hierro al asunto con esos maravillosos detalles que siempre me traen el recuerdo de las fusiones de Pata Negra. Gracias maestro. Facebook | relacionados | Candido Querol