Rosario La Tremendita & Gema Caballero

SFB El Dorado, Centre C. Sandaru, 19 de octubre de 2017

Hacía diez años que Rosario La Tremendita inauguró los conciertos de esta sociedad flamenca (El Dorado) y había que celebrarlo ¡y vaya si lo celebramos! fue de esas noches mágicas en que el público dentro de un tiempo podrá decir, yo estuve allí. Junto a Gema Caballero presentaron CantAhora, un espectáculo que estrenaron en Toulouse y que afotunadamente escogieron para esta noche inolvidable. Por motivos de la programación teatral de la sala, el escenario se comía parte de la pequeña platea, así que decidieron cantar en una especie de ring, con espectadores a su alrededor, creo que esto ayudo mucho a la cercanía, las dos cantaoras que empezaron con la promesa de ir intercambiando su posición para que todos pudiéramos verles las caras, se fueron metiendo tanto en escena que al final ya no aguantaban sentadas, se movían en encuentros libres provocando un acercamiento de dos mujeres que con su arte y sus ganas de guerra están llevando el cante al futuro más esperanzador. Salieron por en medio del público, La Tremendita con la guitarra, y alternando su voz con la de Gema Caballero, iban cantando una nana y aun que decidieron usar inalámbricos todo el concierto tuvo el encanto de sentirnos como en una reunión familiar dónde se canta a pelo. Ya sentadas siguieron con una Milonga, no tenía problemas La Tremendita para jugar con la guitarra y cumplir su parte de cantaora, con una soltura que te daba a pensar que esta mujer cualquier día podrá montar espectáculos ella sola ¡que demonio de mujer! Después vino la solea, como canta Gema, que temple, que suerte tenemos de contar con  estas jóvenes figuras del cante. La soleá, cantada también a turnos, no perdió nada de jondura y me seguía maravillando como La Tremendita era capaz de manejarse con guitarra y cante alternado, que no es lo mismo que cantar ella sola. Después creo que vinieron unas bamberas con una letra que me gustó mucho ya que empezó con el típico columpio pero después de perderse en momentos más cercanos a la seguirilla que a las bamberas resurgió el tema del columpio rematando con el detalle de que si quieres columpiarte te hagas tu propio columpio. Como decía Tremendita, cuándo dedicó un cante al día del cáncer de mama,  se sienten muy guerreras y eso se nota en su apuesta por este flamenco luchador. Hubo una malagueña que enseguida tuvo prisa en irse a los fandangos abandolaos (mucho más cercanos al planteamiento de dos voces), hubo fiesta con un cajón compartido, hubo cascabeles que rodaban de un pie a otro para compartir un ritmo que ambas pueden seguir con los ojos cerrados, ya que lo llevan en la sangre. Cuándo La Tremendita usaba el bajo eléctrico, hasta la expresión de chica dura se metía en el cante y jugaron con los tangos, pero dejando claro que Gema es granaina y Rosario trianera, así que aunque en este caso los había compuesto la Tremendita había dos partes diferenciadas, la primera pensando, como no, en Morente y la segunda trianera y revolucionaria. Explicó Rosario que le interesa mucho la idea de la seguidilla (canción típica del folklore español como origen de las sevillanas y lo demostró con un ejemplo de lo más original. También hubo tanguillos, ya sabemos que a La Tremendita le gusta esa gracia popular (pienso ahora en Enriqueta la Pescaera.) como era normal tuvieron que acabar por bulerías. A la salida, un músico argentino nobel en esto del flamenco, me preguntaba qué opinarían los puristas de esta música que le había parecido tan revolucionaria. Se quedó extrañado cuándo le comenté que estas dos mujeres toda la noche habían estado respetando los cantes más puros. Y esa es la grandeza de Gema Caballero y de Rosario la Tremendita, que conocen tan bien los cantes, que se pueden permitir jugar con ellos sabiendo siempre dónde se encuentran. + info | relacionados