Rosa Sánchez

RosaSanchez
BarnaSants

C.C. Alvareda, Barcelona. 6 de marzo de 2015

Muchas veces lo más sencillo es lo que nos llega más directamente al corazón. Y cuando uno quiere hacer un homenaje a alguien, un componente muy necesario es el que la emoción esté a flor de piel. Y así, con un pequeño altar, creado por Susana Isunza; una pantalla donde se proyectaban pequeños vídeos de la homenajeada; dos guitarras, dos percusiones y, especialmente, una voz, una maravillosa voz. La gran, la única, Chavela Vargas, recibía el cariño de todos los presentes. Sus canciones interpretadas por Rosa Sánchez junto a su inseparable guitarrista Héctor Serrano y los sonidos que emitían desde sus instrumentos Gaddafi Núñez y Octavio Beltrán.

Empezaba el concierto con un virtual dialogo entre Rosa Sánchez y Chavela Vargas, que se repetiría a lo largo de la noche, y con una primera pregunta a la chamana: “¿Cuál sería la última canción que nos cantaras?”, a lo que esta respondía, entonando Las pequeñas cosas, y que contestaba, en directo, el grupo, con la canción Piensa en mí. Después de dedicar el concierto a todas las mujeres, entonó la cantante el bolero, Somos, de Mario Clavell; para pedir a Chavela Vargas que contara una sola cosa, a la que ésta respondía que por ninguna razón, ni por amor, ni por nada, había que perder la libertad aunque sea pagando el precio de la soledad. Y Soledad fue la canción con la que corroboró esta idea Rosa Sánchez.

Tras un momento de extremo lirismo, cuando la cantante recitó el poema dedicado a las abuelas y nos explicó su idea del ciclo de la vida, llegó La Martiniana, del compositor de Oaxaca, Andrés Henestrosa, que éste dedicó en su momento a su madre fallecida. Después volvió Chavela Vargas desde la pantalla, esta vez para contarnos su versión de la historia de La Macorina, una canción que ella compuso sobre un poema del asturiano Alfonso Camín, y que se convirtió en uno de los temas más famosos de la cantante, y que nos interpretó a continuación Rosa Sánchez.

RosaSanchez ChavelaDesde la pantalla nos explicaba la historia de La llorona y la entonaba Chavela Vargas, para en un ejercicio de simbiosis absoluta, presente en todo el recital, fuera la cantante Rosa Sánchez la que la continuara cantando, en uno de los momentos más emotivos de toda la noche.

Volvía Chavela Vargas explicando la época que vivía junto al mar, y le daba la réplica musical Rosa Sánchez, con Vereda Tropical, del mexicano Gonzalo Curiel. Después un tema supuestamente trágico, que la cantante confesaba que le parecía siempre muy divertida, una ranchera del inefable José Alfredo Jiménez, En el último trago, premiada, al final, con una sentida ovación del público.

Y llegaba otro de los momentos de más emoción. Las palabras de Chavela Vargas: “Empezaré a irme en la playa y aparecerán cuatro pisadas…”; con unas imágenes de despedida y la voz de Rosa Sánchez entonando el tema de Vicente Fernández, La barca en que me iré, con las palabras intercaladas de Chavela Vargas: “Llévame a México, porque me suena a Mágico”. Acababa así el concierto.

Aún hubo tiempo para que Rosa Sánchez nos regalara otra canción de José Alfredo Jiménez, Amanecí en tus brazos, con esa forma tan especial que tiene de cantar que además de su excelente voz, hace que nos lleguen esas historias que nos cuenta hasta dentro de todo. Una actuación inolvidable, en un festival, BarnaSants,  que este año está homenajeando de una forma u otra a tantos y tantos músicos (especialmente Ovidi Montllor, pero también a José Antonio Labordeta, Chabuca Granda, Georges Moustaki o Bianca D’Aponte) y que con esta propuesta, la que nos hablaba de Chavela Vargas, ha alcanzado momentos inolvidables que la cantante que nos dejó seguro que ha visto y también, como muchos espectadores, ha derramado una lagrimita ante el cariño que ha notado de los músicos y de todos los que hemos compartido con ellos ese recuerdo. +Info | Relacionados | Escucha mi programa 1 | Escucha mi programa 2 | Federico Francesch | DESAFINADO RADIO