Roger Mas / Festival de Guitarra i altres acords

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Festival de Guitarra i altres acords

L’Auditori, Sala Oriol Martorell, Barcelona
25 de abril de 2009

Después de aproximadamente un año girando por esos mundos de dios, Roger Mas ha podido hacer la puesta de largo de su último y excelente trabajo Les cançons tel·lúriques en la capital catalana. En el Auditori, con su grupo habitual y la colaboración de un cuarteto de cuerda, Mas pudo interpretar el contenido prácticamente íntegro del álbum, en el que aparecen todos los medios sonoros que deambulan por su cabeza. Cuerdas y vientos se sumaron al buen hacer colectivo de los acompañantes musicales habituales de Mas para ofrecer una interpretación compleja de toda la amalgama poética y musical que poseen los temas telúricos.
Con un auditorio lleno, con las entradas vendidas con anterioridad Roger Mas abrió el espectáculo con los Goigs de la Mare de Déu del Claustre de Solsona, creando una visión laica del culto mariano a la madre de todas las madres. Continuó con los diferentes poemas escritos por el capellán y poeta catalán Jacinto Verdaguer, procedentes de su último libro de poemas, Al cel, en donde parece darse una visión más humanista y placentera del propio paraíso al que los buenos cristianos deben de dirigirse al final de sus vidas. Las melodiosas Anem, o Caminant crearon el clímax perfecto para que Plus Ultra, con su ritmo progresivo, mostrara hasta donde es capaz de llegar la banda del compositor catalán cuando éste abandona el escenario para realzar el protagonismo musical del conjunto. Y ahí está una de las marcas conseguidas por el solsonés. Sin ser un cantautor al uso, Roger Mas experimenta, busca e intenta no repetir sus creaciones para gozar de su propio disfrute artístico. Así concede una vital importancia a sus letras, pero también a sus músicas, y buena prueba de ello son los resultados conseguidos con la poesía de Verdaguer.
Simpático, hablador y cachondo, como suele ser habitual, encaró la recta final del concierto con algún tema en italiano, con piezas procedentes del aclamado dp, y del más popero y exitoso Mística doméstica. La Oda a Francesc Pujols conquistó al respetable, mostrando a la vez el dominio con que el artista se muestra en cada una de sus interpretaciones. Con el éxito asegurado desde el principio, Roger Mas tuvo que salir al menos unas cuatro veces para contentar al público que solicitaba más. Curiosa fue la versión de la cariñosa y acogedora Son diapaso que con el cuarteto de cuerda sonó más clásica, quizás más bonita, pero también más distante y menos entrañable que la original a guitarra. Solo y con su guitarra se mostró sencillo y noble, con la verosimilitud de los grandes. Tal vez, la confluencia de doce músicos en el escenario y un exceso de producción pudieron restar enteros a una puesta en escena más sencilla, más terrenal, en donde las canciones telúricas muestran su verdadera esencia, tal y como sucedió en la sala Clap de Mataró el 15 de marzo del 2008, con Roger y sus cuatro compañeros de banda. Sin embargo, hay que ponerse en pie, como hizo el mítico cantautor catalán Jaume Sisa, al término del concierto, para rendir homenaje a esta ya gran figura del arte musical. // Antonio Álvarez