Rodrigo Leão

rodrigoleao1.jpg "Para inspirarme necesito de mi familia, del barullo, del silencio, de los tejados de Lisboa, de buena comida y de paz de espíritu".

Rodrigo Leão
publica un nuevo disco, A Mãe, dedicado a su madre y con colaboraciones internacionales como las de Daniel Melingo, Neil Hannon, entre otros.
Portugal es la cuna musical y cultural de Rodrigo Leão, pero su música parece tener una ambición más universal y menos fronteriza. A lo largo de su carrera han brillado denominaciones como Sétima Legião y, especialmente, Madredeus. Tras el éxito que supuso su disco Cinema, ahora nos vuelve a sorprender con un melancólico rompecabezas musical en el que se suman diferentes estados de ánimo, estilos, intérpretes vocales y paisajes sonoros. A Mãe, dedicado a su madre, es un disco íntimo, pero a la vez es abierto, internacional y cosmopolita, respondiendo al talante de un viajero que no se conforma, que no quiere ni busca etiquetas y que llega hasta el final para lograr alcanzar la expresión máxima de la creatividad. Por supuesto, también de mostrar sus sentimientos.

¿Cómo podría describir el proceso vital y musical que le ha llevado desde Sétima Legião, a Madredeus, sus experiencias más individuales, y ahora a colaborar con Cinema Ensemble?
Sétima Legião fue un grupo que nació en mi adolescencia, en el colegio. El resultado musical era una mezcla tanto de lo que oíamos en los años 80 –Joy Division, New Order, Echo and The Bunnymen-, como de nuestra propia creatividad y nuestras distintas influencias, cruzando instrumentos pop con instrumentos tradicionales como la gaita o el acordeón y usando el portugués como lengua.
Con Madredeus tuve una mayor aproximación al fado y a la música tradicional portuguesa, usando instrumentos clásicos como el violonchelo y el piano, mezclados con otros más tradicionales como el acordeón y la guitarra, y donde la voz de Teresa Salgueiro y la lengua portuguesa eran los protagonistas.
Cuando comencé a trabajar solo intenté procurarme influencias más clásicas e inicialmente ese trabajo se convirtió en música instrumental. Fue más tarde cuando sentí la necesidad de componer algunas canciones y no quise limitarme a contar con una única voz o a un único idioma. Después, con el Cinema Ensemble, surgen también influencias pop, como la introducción de la batería o del bajo. En el fondo, todos estos proyectos en los que he estado involucrado están conectados. En todos ellos hay un alma muy portuguesa, muy melancólica, muy nuestra.

¿Cómo ha sido la experiencia musical de Rodrigo Leão después de Madredeus, con los que tuvo un reconocimiento internacional, y sobre todo con su disco en solitario Cinema, en 2004?
Dejé Madredeus en 1994 para trabajar en solitario y fue como volver a empezar de cero. Antes de Cinema grabé cuatro discos en solitario, los primeros esencialmente instrumentales con algunos temas cantados en latín. El público al que se dirigían también era bastante restringido. Más tarde, con Alma Mater, y con una formación más pop, me aventuré a trabajar con otras lenguas. Y, curiosamente, fue con un tema cantado en castellano por la portuguesa Lula Pena Pasión– que mi música comenzó a llegar a un público más amplio. En este álbum pude contar con valiosísimas colaboraciones como la de la brasileña Adriana Calcanhoto y la del guitarrista portugués Pedro Jóia. Comencé a ampliar horizontes y a mezclar influencias sin atenerme a reglas ni fronteras. Es entonces cuando surge el álbum Cinema, en el que las colaboraciones son de lo más diversas: la portuguesa Sónia Tavares, la brasileña Rosa Passos, la luso-francesa Helena Noguerra, el japonés Riuichy Sakamoto y la británica Beth Gibbons. Tanto estos grandes intérpretes como la diversidades lingüísticas y musicales contribuyeron seguramente a que este álbum, que representaba un viraje definitivo en mi música ya iniciado en Alma Mater, llegase aún a más gente.

En sus propias palabras, ¿qué es A Mãe, qué podemos encontrar en este disco? ¿Por qué ahora un disco de estas características, qué tiene en su interior Rodrigo Leão para dar vida a un trabajo tan melancólico?
Si Cinema fue una especia de continuación de Alma Mater, también se puede decir que A Mãe es una continuación de Cinema con una vertiente más introspectiva. Comencé a trabajar en algunos temas a principios del pasado año durante un viaje a Nueva York, y más tarde en Goa también grabé sonidos e imágenes que me inspiraron mucho. Después vino la enfermedad de mi madre, que apareció en la fase final de elaboración de este disco y que, obviamente, influyó mucho, de una manera muy profunda, en mi estado de ánimo. Pero mi madre siempre nos preparó para la vida y para la muerte con la misma naturalidad, por eso mismo en este disco, que le he dedicado, ambos motivos surgen siempre de forma muy natural. Realmente contiene mucha melancolía pero después también tiene temas festivos, porque la realidad es esta, la vida y la muerte se complementan.

Su música ha sido calificada como “la banda sonora de nuestras vidas”, ¿cómo definiría su propia música si la escuchase por primera vez?
Tengo dificultades a la hora de calificar la música que hago, no sabría responder.

¿Ha tenido algún referente para crear las canciones de este nuevo trabajo, cuáles serían sus influencias actuales?
A semejanza de los discos anteriores, las músicas fueron surgiendo de forma natural y no tuve ninguna referencia en particular, por lo menos en la fase inicial. Después, cuando comenzaron a tomar forma, sí que pensé en las voces que más se adecuaban a un tema u otro, y cuando tengo la suerte de poder contar con invitados como Stuart Staples o Neil Hanon, tengo que esperar que sus estilos influyan en mis canciones. Además, tanto uno como otro, compusieron las líneas melódicas que interpretan sobre los temas y escribieron sus propias letras.

En Portugal, el disco ha tenido un gran éxito y habrá que esperar a los resultados del mercado internacional. ¿Qué espera del disco, conectará con el público, a pesar de no ser música comercial? O, dicho de otro modo, ¿qué tipo de personas conectaran con esta obra?
Éste es un disco más introspectivo que los anteriores, y tal vez por eso no esperaba la respuesta y receptividad que tuvo en Portugal. No sé cuál será la reacción del público de fuera, sobre todo si es de los que escucha mi música por primera vez, pero quiero pensar que existe un público preparado para una música menos comercial.

¿A Mãe puede calificarse como un disco orquestal, más próximo a la música clásica que a los sonidos más tradicionales del universo portugués actual? rodrigoleao.jpg


A Mãe tiene una sonoridad menos tradicional, con excepción de algunos temas, como por ejemplo Vida tão Estranha, cantado en portugués y con alguna alusión al fado. Utilizo instrumentos y arreglos menos convencionales en lo que se refiere a la música tradicional portuguesa. También es verdad que el panorama musical portugués está cambiando mucho en estos últimos años y cada vez es más común la aparición de bandas pop acompañadas por orquestas, fado acompañado por piano, violonchelo o contrabajo, instrumentos clásicos en la música popular, etc. La música en Portugal ha tenido una evolución bastante positiva y por eso, hoy en día, el universo musical del país también cuenta con la música tradicional.

 

Diferentes canciones se interpretan en portugués, inglés, español. ¿Cuál es el motivo de su utilización?
No me gusta estar sujeto a una voz o a un único idioma. Hay canciones que suenan mejor en francés, inglés o castellano y en este álbum también se canta en ruso. La música tiene que ser cada vez más universal.

Cómo ha sido la participación de Daniel Melingo, Neil Hannon, de Divine Comedy, y Stuart A. Staples, de Tindersticks? ¿Ha sido una colaboración reflexionada y planificada o fruto de la casualidad, y qué le ha provocado mayor sorpresa, interés o admiración en el trabajo y la relación que han mantenido?
Las voces fueron escogidas después de que los temas fuesen compuestos, por eso cuando escuchábamos que cierta voz se adecuaba a un tema concreto nos dirigíamos al autor para invitarlo. He tenido la suerte de trabajar con estos grandes músicos y guardo excelentes recuerdos de todos ellos, y además, por encima de todo, conservo una lección de humildad y amistad porque aceptaron colaborar con un músico que quizás para ello podía ser bastante desconocido.

 

 

Usted ha dicho que son canciones en movimiento…, en Goa, Nueva York, España, Italia y Portugal.  ¿Cómo ha sido el proceso creativo de estos temas, y porqué en estos países?
En Goa, porque fui por primera vez el año pasado para conocer a la familia de mi mujer y quedé completamente encantado. Las personas, la comida, el paisaje, todo me enamoró. Nueva York, porque tuve que estar allí a principios de 2008, cuando comencé a trabajar con este disco. Además, estaba en un cuarto de hotel con una vista soberbia y muy inspiradora. España e Italia porque estuve realizando diferentes conciertos y siempre llevo conmigo un pequeño teclado que conectaba al ordenador –en cualquier parte del mundo- y así me era posible improvisar un pequeño estudio.

 

Después de Cinema, ¿es posible que próximamente Rodrigo Leão componga alguna banda sonora original para películas?
Todo es posible. Hace 20 años un amigo realizador llamado Manuel Mozos me invitó a realizar la banda sonora de su primera película. Más recientemente he hecho la banda sonora de un documental sobre los últimos 40 años en Portugal, autoría del sociólogo António Barreto. Y de vez en cuando compongo música que encaja perfectamente con algunas imágenes y las cedo para películas.

En qué se basa para crear sus composiciones, especialmente las instrumentales. ¿Cuál es su inspiración?
Para inspirarme necesito de mi familia, de los amigos, del barullo, del silencio, de paisajes hermosos, de los tejados de Lisboa, de buena comida y de paz de espíritu.

¿Qué opina de la música que se hace actualmente en Portugal, el mainstream continua quitando protagonismo y relegando a la música más tradicional del país?
Cada vez se hace más y mejor música en Portugal. Desgraciadamente, no todos tienen oportunidad o medios para poder mostrar lo que hacen, pero hay proyectos de gran calidad que no tienen necesariamente que ver con la música más tradicional. Son proyectos innovadores y arriesgados.

Portugal y España, cultural, social y musicalmente, ¿siguen estando tan cerca y tan lejos? ¿Es posible un acercamiento? ¿Deberíamos de entendernos mejor?
Personalmente no tengo motivo de queja. El público español es de los más cálidos que conozco. Orgulloso de lo suyo y sin perder su identidad, nunca se cierra a lo que viene de fuera. Como portugués no me puedo sentir más en casa como cuando toco en España. Portugal, que hace poco se inclinaba más hacia los productos musicales extranjeros, ha desarrollado recientemente un gusto por aquello que se hace en casa y, curiosamente, las salas que programan artistas nacionales siempre agotan las localidades. En ese sentido comenzamos a parecernos más. En cuanto al intercambio cultural entre estos dos países tan próximos, estoy de acuerdo en que se podría hacer más.

¿Qué significado tiene el sol de la portada de A Mãe?
La imagen del Sol puede tener distintos significados, pero aquí pretendo hacer una analogía del astro rey con la figura materna, como fuentes de vida sobre un fondo negro que puede representar la muerte. Es ésa la complementariedad que intento abordar en el disco. 

 

Con ese sol, con ese canto a la realidad, que es vida y muerte, Rodrigo Leão continuará ofreciéndonos su personal concepción musical, y conmoviendo más de un sentimiento. En España tendremos ocasión de disfrutar de su más reciente obra en dos conciertos, uno el 2 de noviembre en Madrid, en el Teatro de la Zarzuela, y el 24 de este mismo mes en el Petit Palau, del Palau de la Música de Barcelona.

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Antonio Álvarez